lunes, 28 de noviembre de 2016

V CONCURSO HOMENAJE A JOHN WILLIAM POLIDORI

Hombre-lobo

Llega la nueva edición del certamen estrella de OcioZero: el Polidori. Un concurso de relatos foscos, realizado en vivo y en directo, con votación popular y votación de los dos jueces de honor. El tema de este año es, damas y caballeros, el mito del Hombre-Lobo. Se agradecen los nuevos enfoques y la originalidad.

Aquí podéis consultar las BASES

Hagan juego, escritores y escritoras de pluma atrevida. Los estaremos esperando.


ruleta

viernes, 25 de noviembre de 2016

EDIE SEDGWICK

Pobre niña rica.


Se trata del título de una de las «películas» que rodó para Andy Warhol, aunque bien podría ser también el título de su propia vida, la de Edie Sedgwick.



Hace ya días, el Duende Documentalista que vive en las entrañas del blog estuvo trasteando de nuevo en sus almacenes. Después de sus pesquisas, me subió al despacho una caja polvorienta con material diverso, insistiéndome para que rebuscara a conciencia en ella.
         En medio de todos esos papeles había muchos renglones subrayados con tinta luminiscente. Un nombre y una imagen parpadeaban de forma seductora en medio de las líneas bailarinas.
         Edie Sedwick, una bella mujer con pinta de ángel caído. Trágica y hermosa. Con marcada personalidad. No en vano fue la encarnación más aclamada y auténtica de la It Girl en los 60s.

Ya sé, ya sé, mi querido duende, que no era precisamente ese nombre el que querías que atrajera mi atención. Pero ya ves, soy así de respondona. Sin saber por qué, en lugar de pararme en la interesante obra y en la biografía de esa escritora por la que habías subido a la planta cero, he ido a dar con mis teclas en esta figura triste, de muñeca rota, que fue una completa inspiración para una generación desenfrenada, hambrienta de algo que no sabían nombrar.
         Sobre su vida y milagros, hay un artículo muy interesante que podéis leer AQUÍ. Y otro, también muy completo, en el blog LO DICE DIANA ALLER.

¿Por qué esta fijación (espero que pasajera) con Edie Sedwick? Bueno, hace unos años tuve parecido enganche con otra musa brillante llamada Billie Holiday. Así que mejor nos preguntaremos qué tienen en común estas dos mujeres, en principio tan distintas.

Para empezar, una blanca y la otra negra. Una de familia rica y conservadora, con alcurnia; y la otra, hija de madre soltera, muy pobre. Una con estudios y educada en un ambiente sofisticado; hija de su época, los 60s (1943-1971). Billie crecida en la calle, con su juventud consumida ejerciendo de criada y prostituta. 1915-1959.

Billie HolidayPero ambas drogadictas. Ambas desgraciadas y trágicas. Ambas con hogares disfuncionales, aunque por diferentes motivos. Con mala suerte en el amor. Sin hijos. Utilizadas y arrojadas al arroyo. Autodestructivas. Y, por encima de todo, ambas con una luz propia resplandeciente, una luz de la que el mundo intentó apropiarse, sin entender que la llama más brillante se extingue sin oxígeno que la alimente.


Harvard 1963
Edie y su novio, Bartle Bull, en Harvard, 1963.
Edie Sedgwick había crecido en una familia infeliz y abusiva gobernada por un tirano, su padre. Era una niña bien que había probado ya el internamiento psiquiátrico (ordenado al parecer por el propio cabeza de familia, al que había descubierto manteniendo relaciones sexuales con la criada) y presentaba serios problemas alimenticios.
«Escapó» de casa marchándose a estudiar a Nueva York. Allí se convirtió enseguida en una estrella. Y empezó a desatarse, en medio de fiestas desenfrenadas, drogas y sexo. Muchas drogas y mucho sexo. Y a iniciar su transformación. Conoció a Andy Warhol y creyó encontrar en él, y en su corte de la Factory, esa verdadera familia que tanto anhelaba. Esos semejantes que la apreciaran por lo que ella era en realidad. Pero se equivocaba. Cuando las cosas empezaron a ir mal, Warhol, vampiro y voyeur vitalicio, se desentendió de ella.


Edie Sedgwick

Por entonces se había enamorado de Bob Dylan y había probado suerte entre la tribu del Chelsea Hotel. Años después Dylan negaría haber tenido relación alguna con ella (de hecho, es imposible encontrar fotos de ellos dos juntos) pero sus allegados afirman que Edie fue la musa de Dylan durante un tiempo (se dice que la canción Just like a woman fue inspirada por Edie) y que sufrió un shock cuando descubrió que el cantante se había casado en secreto, pues estaba convencida de su amor por ella y albergaba esperanzas acerca de su relación. ¿Se engañó ella sin motivo? Es imposible saberlo, pero lo cierto es que Dylan ha resultado un hombre muy destructivo en las relaciones que ha mantenido con varias mujeres. No hay más que echar un vistazo a la historia completa de sus amores y ver cómo han terminado la mayoría. Es más que probable que utilizara a Edie, deslumbrado como todos por ese aura mágica que ella desprendía. Y cuando todo se hizo muy intenso, cuando la musa encaró el precipicio... a otra cosa, mariposa.
         Tras esto solo hubo para ella un largo descenso, entre clínicas de desintoxicación y períodos de desvarío. Sus intentos de reconstrucción fracasaron una y otra vez.

Edie Sedgwick en 1969, intentando volver a ser ella, quien quiera que fuese.

En la vida de Edie hubo, no obstante, un puñado de buena gente, buenos amigos, que trataron de ayudarla. Su última pareja, Michael Post, al que había conocido en uno de los centros en los que estuvo internada, y con quien se casó en 1971, trató de sacarla del agujero donde había caído. Pero todos los buenos llegaron demasiado tarde. El proceso de autodestrucción había comenzado mucho tiempo atrás. 


Edie el día de su boda con Michael Post, el 24 de julio de 1971.
En la época de mi enganche con Billie Holiday (mi adorada y admirada Billie, la de la voz y el estilo prodigiosos), acabé por comprender qué era exactamente lo que me causaba esa honda sensación de tristeza cuando pensaba en ella, qué resultaba para mí tan trágico.
         Para empezar era que, tristemente, el talento no basta. No, si no hay garantía de que alguien lo reconozca. Y lo cuide y lo mime y lo deje crecer. Porque si no, lo que te hace diferente y mejor, acaba siendo tu ruina. La energía que te destruye.
         Era indudable que Billie, esa mujer fantástica y especial tenía un don. Poseía una luz capaz de brillar en la oscuridad, un talento, una llama, un pedazo de pura magia. Y todo eso, en lugar de hacerla crecer, resplandecer como merecía, se fue apagando en medio de la hostilidad, la incomprensión y los parásitos que la rodearon siempre. Los hombres que vivieron de ella, por ella y a su costa. Su luz fue el provecho de otros, unos otros que no comprendieron su valor, sino que solo la arrancaron de Billie y luego no supieron qué hacer con ella.
         Lo mismo puede decirse respecto a Edie. Lo que los otros querían era calentarse en su fuego. Vivir gracias a él. Quedárselo para sí, poseerlo. Olvidando que es algo imposible. Porque la belleza de la flor no es nada sin esta. No existe por sí sola.

Este aspecto de la posesión, posesión sobre las mujeres especialmente, debía de preocuparme hace ya tiempo. Pues uno de mis relatos: Almas en danza, tiene ese tema como leit motiv. Solo que en esa ocasión mi heroína les daba a los malos su merecido y se cobraba una sutil venganza.
         Será, como dice mi amigo Rafa, que yo hago mis propios ajustes de cuentas en todo cuanto escribo. Puede ser.
         Vaya entonces esta sentida reparación por Billie, por Edie. Y por todas las demás que han sido luces brillantes de efímero paso. Estrellas fugaces nacidas para inspirarnos.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Guillaume y los chicos, ¡a la mesa!

Guillaume Gallienne

Este viernes próximo inauguramos nuevo ciclo de Cine Fórum en Manoteras. Y lo hacemos con una película tremendamente interesante, tanto desde el punto de vista cinematográfico como por una cuestión de fondo, ya que aborda temas de actualidad sobre los que es bueno reflexionar de vez en cuando, y lo hace, además, desde un planteamiento de lo más original.
         La convocatoria ha sido plasmada en este cartel de M. José Perrón. Si tenéis oportunidad, pasaos por el Instituto del barrio para compartir esta tarde de cine. Y afilad las lenguas los que gustéis, que el debate promete.

Manoteras

viernes, 18 de noviembre de 2016

PAMELA PALENCIANO - No solo duelen los golpes


Ayer, ayer mismo vi a Pamela Palenciano en directo. Fue en la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid. Un escenario y un entorno excelentes, que acogió con todo el cariño, el respeto y la admiración todas esas verdades que suelta esta mujer valiente, en medio del humor y la ironía, únicos recursos que permiten que sea soportable algo tan, pero tan, duro.
         Yo conocí a Pamela gracias a un amigo, y había visto algunos de sus vídeos. Pero en vivo es aún algo más, porque añade una emoción, una cercanía y un ingenio difícil de apreciar en la pantalla.
         Una compañera de su equipo nos contó para empezar que han estado viviendo, todos ellos: la propia Pamela, sus compañeros de proyecto, su familia... un período de desgaste muy intenso. Con demasiadas representaciones, demasiado intensas, física y, sobre todo, emocionalmente. Que la tensión y el esfuerzo son enormes. Que necesitan parar un poco y reajustar.
         Lo cierto es que después de verla no me cabe duda de que lo que dijo era la pura verdad, y de que aún se quedaba corta. El mismo día, por la mañana, habían hecho otro monólogo en un instituto madrileño. Contaron que había sido muy duro. Con gran parte del público (sobre todo los chicos) poniéndose agresivo y reaccionando muy negativamente a lo que escuchaban. Claro, Pamela hace de espejo de esta sociedad patriarcal y absolutamente desigual. Y eso a muchos no les gusta.
       También nos contaron que son perseguidos, que acumulan denuncias de organismos que la acusan de feminazi, esperpento, mentirosa, radical... Y, claro, viéndola sobre el escenario, desnudándose como lo hace, hablando desde la propia experiencia y desde todo lo que ha aprendido, digerido y vivido durante un montón de años, cualquiera comprende lo difícil (y por supuesto, el desgaste, la factura que le tiene que pasar) que tiene que ser realizar su labor sabiendo que te van a llover los insultos y amenazas, y viendo las caras de desprecio y hasta de odio, porque estás contando cosas que muchos, y hasta muchas, no quieren oír.

Yo creo que lo que hace Pamela, ese proyecto educativo, realmente educativo, y necesario que desarrollan ella y su equipo, debería ser parte obligatoria del programa de estudios de todos los institutos y universidades de España. Lo necesitamos. Necesitamos conocer la realidad que transmite de forma mucho más clara y didáctica que cualquier estudio al uso.
         Por ejemplo, que hay que ir a las causas. Que todo deriva del desequilibrio inmenso que define la sociedad patriarcal, con unos individuos, los hombres, colocados muy arriba respecto a los otros, las mujeres. Con códigos de conducta asignados a cada grupo, de los que no te debes salir. Con derechos y obligaciones tan desiguales, que colocan en cada situación a los hombres en clara posición de superioridad respecto a nosotras, las mujeres. Que se aprovechen o no de ello depende de cómo sea cada uno, pero es difícil luchar todo el tiempo contra aquello que has mamado desde la cuna, que nos han introducido en vena en todos los ámbitos y en todas las épocas.


         Es, por otra parte, la misma desigualdad que han construido el capitalismo y el colonialismo, aliados naturales del patriarcado: primer mundo por encima del tercer mundo, blanco sobre negro, el norte sobre el sur, occidente sobre oriente...

Que la violencia machista se ejerce por tanto desde una situación de poder frente a alguien colocado en una situación inferior. No es lo mismo que el conflicto, un enfrentamiento entre iguales. No. Es la agresión del que ha sido colocado en una posición de fuerza (de respeto, de prestigio) sobre el que ocupa una posición de debilidad. El conflicto tiene tantos puntos de vista como personas implicadas. La violencia solo tiene una versión, el de arriba sobre el de abajo.

Que el estereotipo del amor romántico ha supuesto una prisión para las mujeres.  Que nos enseñan que el amor lo compensa todo, lo merece todo, lo perdona todo. Todo falso. Porque el amor de verdad no duele. Te hace crecer, no te disminuye.

Que nos han contado que no se puede responder a la violencia con violencia. Que si eres mujer, te digan lo que te digan, te hagan lo que te hagan, debes sonreír, perdonar, dialogar, consensuar... Y todo eso es falso. Tenemos derecho a defendernos y a defender nuestros derechos. A discutir, a cuestionar, a levantar la voz

Que hay violencia institucional. Que existen infinidad de actitudes y creencias machistas cotidianas, aparentemente pequeñas, que han mantenido y mantienen ese desigual estado de cosas. Que nos roban el espacio público, acaparan la palabra, nos arrinconan a posiciones desde las que no podemos «molestar».

Pamela ayer se emocionó. Como creo que nos emocionamos todos los que estuvimos con ella en ese espacio universitario. Porque se sintió cuidada y entendida. Porque pudo sentir que hacía de espejo de la vida real, y reflejaba vivencias que, de algún modo, todos hemos contemplado y hasta padecido en propia carne.
         Su abogada le ha dicho que ante las denuncias, es favorable que pueda demostrar que hay gente que estamos con ella, que aplaudimos su mensaje y creemos en su labor. Y que esto se mira, en parte, por el número de seguidores con que cuenta tanto en sus blogs como en las Redes Sociales. Os invito desde aquí, a los que os apetezca, a que os suméis al grupo de los que confiamos en que este discurso, esta reflexión y esta protesta, siguen siendo tan necesarios como siempre. 

miércoles, 9 de noviembre de 2016

THE HOLE ZERO - Espectáculos

The Hole Zero

TEATRO CALDERÓN - Calle Atocha, 18. Madrid.
Desde el 08 de noviembre hasta el 18 de diciembre de 2016: Martes, Miércoles, Jueves, Viernes, Sábado, Domingo

Descripción de la Guía del Ocio: Después del éxito de The Hole y The Hole 2, la franquicia que ha devuelto a la actualidad el género del cabaré regresa a los escenarios con un nuevo montaje que lleva por título The Hole Zero. Con la inigualable Terremoto de Alcorcón como Maestra de Ceremonias (alternándose con la debutante Mariola Fuentes), descubrimos un espectáculo aún más original y provocador que fusiona géneros como el circo más arriesgado, el burlesque más sexy y el cabaré más canalla, siempre con el humor como sello de identidad. La estética y el hilo conductor recuerda mucho a las fiestas disco que se celebraban en el legendario Studio 54 y a la diversión mundial que supone siempre la Nochevieja en todos los rincones del mundo. Con esta carta de presentación, las sorpresas están aseguradas.


Yo no suelo ver este tipo de espectáculos. No tengo, claro está, nada en contra de ellos, es solo que a la hora de elegir suelo decantarme por cosas menos «macro».
         Pero este sábado pasado queríamos ir al teatro y se agotaron las entradas de la obra que habíamos seleccionado al principio en la Cartelera. Así, nos decantamos como segunda opción por The Hole Zero, debido principalmente a los comentarios favorables de algunos amigos, y también a las críticas que lo habían tildado de novedoso e incluso (en el caso del primer The Hole) de completamente transgresor.

(Acordaos si no del escándalo que supuso el anuncio que hicieron para la primera edición, y que iba en trenes y autobuses).



Y bien, ¿es así?, ¿hay algo novedoso o trasgresor en este montaje de gran calibre y muchos medios? El objetivo de partida era, en palabras de sus creadores, Paco León y la compañía Yllana: «La idea es reconvertir el Teatro Häagen-Dazs Calderón en un auténtico club.  Para ello retirarán el patio de butacas hasta convertirlo en un espacio ocupado por mesas y sillas para los espectadores, y el escenario se alargará invadiendo parte de ese nuevo ambiente.  El espectáculo será el cóctel resultante de mezclar cabaret, burlesque, música, teatro, humor, circo y música.  Todo ello bien agitado y debidamente pilotado por un maestro de ceremonias que, irreverente y descarado, haga participar al espectador como si de un protagonista más se tratara.  Se presentarán propuestas novedosas, divertidas, provocadoras y sexys del panorama tanto nacional como internacional, que se irán diversificando a lo largo de la temporada».


Teatro Calderón


Yo solo puedo decir que «Objetivo logrado». Como espectáculo es impresionante. Y los distintos números, de una calidad excepcional. Buenos cantantes y buenos bailarines. Artistas circenses que son auténticos atletas. Bonito, visual, bien montado... Y la escenografía no puede ser mejor.
         Entonces, ¿qué pero tiene? Porque lo tiene, al menos para nosotros. Admito que pudo influir de alguna manera el hecho de que esperáramos más teatro. Un hilo conductor con más peso, no solo sketches que hilvanaran el conjunto. No solo monólogos tipo «Club de la comedia», con mejor o peor guión según el número, que interpretara la Maestra de Ceremonias; sino algo más trabado. Algo con más enjundia.



Se echa en falta algo más novedoso. Como decía al principio, lo anunciaron como algo innovador y diferente, y resulta que los números son muy clásicos, en planteamiento y desarrollo. Solo hay una actuación de danza que sorprende, con luces negras y pintura fluorescente que dan forma al cuerpo del bailarín. Resulta una apuesta atrevida y muy plástica. El resto, siendo muy bueno, es algo ya visto. Y una de las atracciones circenses, con aparatos distintos, renueva también el concepto de número circense. En cuanto al sexo y erotismo tan explícito, el travestismo y demás, a estas alturas no me parece rompedor para nada. La última escena casi nos pareció gratuita y excesiva.




Y respecto a la parte de crítica que podría aportar el guión principal, algo inherente al mejor cabaret (recordemos la película misma) pues también se queda algo light.
         He leído por ahí, en algunos comentarios, que se agradece el mensaje a favor de la homosexualidad y la diversidad. Y es cierto que existe, sobre todo en el papel que desempeña la Maestra de Ceremonias (personaje que este sábado era interpretado por la gran Mariola Fuentes). Pero se queda en algo muy simple, casi en un grito de guerra de «divertíos y haced lo que os dé la gana», «todo vale, el mundo es más bonito así de variado». No sé, algo tan poco elaborado que parece una consigna o una moraleja de cuento.

EN RESUMEN, me alegro de haberlo visto. En mi caso, es una experiencia nueva y me gusta conocer un poco de todo. Y vuelvo a decir que es todo ESPECTACULAR, en serio. Pero creo que a la próxima me vuelvo a lo que es teatro teatro.