siguenos en facebook siguenos en Google+ siguenos en Twitter Sígueme en Pinterest sígueme en Blogger sígueme en Blogger sígueme en Blogger sígueme en Instagram

domingo, 1 de septiembre de 2019

ON THE ROAD


En la carretera
Así han sido mis vacaciones este año, en etapas de carretera, parando en lugares escogidos, hasta llegar a Suiza. Y luego, lo mismo para la vuelta.

Primera parada: Pamplona y sus rincones mágicos.

Iruña centro

Segunda parada: Aubazine. Pequeño pueblo, conocido por su Abadía cisterciense, donde teníamos nuestro alojamiento.

Aubazine, Francia

Aunque el verdadero objetivo de nuestro viaje a esa zona era Collonges-la-Rouge, un pueblecito muy especial que descubrí años atrás gracias a una amiga, que compartió una presentación sobre él en facebook, tan coqueta que me conquistó al instante. No es solo que Collonges no haya defraudado mis expectativas, es que lo considero desde ya uno de esos sueños (bien) cumplidos.

Francia

Collonges-la-Rouge

la maison de la sorcière

Como no podía ser de otra forma, nuestros pasos nos condujeron al mejor sitio donde habríamos podido cenar: La Maison de la Sorcière (algo así como La casa de la bruja)



Tercera parada: Lyon.

Lyon-Croix-Rousse
 Iglesia del Buen Pastor, en el barrio llamado de la
Croix-Rousse. Un sorprendente templo que permanece inaccesible (parece que nunca fue abierto).

Lyon
 Uno de los murales que hay en la ciudad


Lyon
 Torre Rossa en el Viejo Lyon

A Lyon le dedicamos dos días. Como había reservado previamente un free tour en español para el día siguiente a la llegada, tuvimos la suerte de hacer una visita panorámica muy bien guiada por toda la ciudad y hacernos así una idea clara de su estructura y su espíritu, para luego visitar ya más despacio los rincones y las calles que nos habían llamado más la atención. Lyon es también un destino súper recomendable.

Cuarta parada: Jaun, Suiza, donde pasaríamos una semana completa.
         Ya solo el paisaje que se veía desde la casa que teníamos alquilada daba buena muestra de lo que podíamos encontrarnos el resto de las vacaciones.

Suiza
Días de puro disfrute. Grandes paisajes, excursiones memorables y ciudades tan interesantes como Berna o Ginebra.

 

Pequeño viaje en barco por el lago Thunersee. En una de sus orillas se levanta el Schloss Oberhofen, un castillo del S. XIII levantado por la familia Oberhofen, reformado en el S. XIX.




Glacier 3000. O cómo se ve el mundo a 3.000 metros de altura.



Y ahora, el verdadero motivo de nuestro viaje, la chispa que encendió la mecha, la visión que inspiró todo el proyecto... (creo que es suficiente, ¿no?). Con todos ustedes... El Chillon Castle.


Chillon castle

Mi inspiración para Blakkia la blanca, el castillo de la reina Mirella, el corazón de Aslund

Schloss Chillon

Retratado por mi mano amorosa (pero inexperta :-))

Schloss Chillon
Chillon castle











Alternamos ciudades o castillos con pura naturaleza. Y así tocó descubrir Lauterbrunnen («solo fuentes»). Pequeño pueblo enclavado en el valle del mismo nombre, que es también importante centro de esquí en invierno.
         Acercándose uno al pueblo le llamará la atención, inevitablemente, el Staubbachfall, una impresionante cascada que cae casi 300 metros desde una pared de roca.
         Y tendrá que ir, si sabe lo que le conviene (y nosotros lo sabíamos) a las cataratas Trümmelbachfälle, escondidas en el interior de la montaña «Schwarzer Mönch». Diez saltos de agua glaciares con una altura total de unos 200 metros. El espectáculo puede visitarse sólo en verano y con un teleférico de túnel.


Trümmelbachfälle


Subir al Schilthorn, desde cuya terraza panorámica podrá ver los famosos picos Jungfrau, el Eiger y el Mönch...


Schilthorn


reloj astronómico berna 
Y pasear por la bella ciudad de Berna, de trazado medieval y asombrosos rincones.






Reloj astronómico de 1530
sobre torre del S. XI.



berna
Curiosidades de Berna: numerosos sótanos abiertos a la calle donde hay tiendas y garitos varios.











Antes de abandonar Suiza, una última mirada: Ginebra, a orillas del lago Leman.
 
ginebra catedral

Una perspectiva de la catedral de Genève y su famoso reloj de flores


Siguiente parada: Carcassonne. Vista del perfil de la ciudad amurallada, en el atardecer y luego ya iluminada.

Carcasona

 Carcassonne

Y de vuelta a España: Bilbao, que estaba en plena Semana Grande y, si ya de por sí suele tener un ambiente increíble, resultó una experiencia para recordar mucho tiempo.

ría de Bilbao

Museo Guggenheim, una nave del espacio anclada en la ría.


 Bilbao

Y la calle María Muñoz, en el Casco Viejo, con sus bonitas y señoriales fachadas.

miércoles, 28 de agosto de 2019

ESPECTROFILIAS - May Sinclair


May Sinclair fue el seudónimo de Mary Amelia St. Clair (1863-1946), una prolífica escritora británica, autora de varias docenas de novelas, relatos cortos y poemas. Su inclinación por el relato de terror la incluye dentro de las pocas feministas dedicadas al género (EL ESPEJO GÓTICO)

May Sinclair nació en Rock Ferry (Cheshire) en 1862, hija de un naviero de Liverpool que murió arruinado y alcohólico en 1881; y de una madre, devota creyente, que dio a sus hijos una educación estricta.
         Su educación formal se limitó a un año en el Cheltenham Ladies' College. En 1891, habiendo perdido a sus cuatro hermanos, se quedó sola con su madre, a la que hubo de mantener hasta su muerte, ocurrida en 1901.
         Tras algunos escarceos poéticos publicó en 1897 su primera novela, Audrey Graven, bastante bien recibida; y después, en 1904, The Divine Fire, todo un éxito.
         En 1908 era ya una escritora consagrada, considerada una de las grandes figuras de la escena literaria londinense. Y era también una conocida sufragista, que contaba entre sus amistades a figuras como Ford Maddox Ford, Thomas Hardy y Henry James.
         Alrededor de 1913 comenzó a interesarse por las teorías psicoanalíticas de Sigmund Freud, que rápidamente introduciría en sus novelas, e ingresó en la Medico-Psychological Clinic, pionera en la aplicación del psicoanálisis. En 1914 lo haría en la Society for Psychical Research, dedicada a las investigaciones paranormales.
         Un año después se alistó en el cuerpo de enfermeras que asistió a los heridos en el frente de Flandes durante la Primera Guerra Mundial; escenario donde pudo contrastar las miserias humanas con el heroismo anónimo. Por esta época también, empezó a asociarse con la vanguardia imaginista (Ezra Pound, H.D., T.S. Eliot). Rasgos experimentales pueden observarse, por ejemplo, en dos de sus novelas más características, Mary Olivier: A Life (1919) y Vida y muerte de Harriett Frean (1922).
         En 1922 acuñó, en un artículo sobre las novelas de Dorothy Richardson, el célebre término «corriente (o flujo) de conciencia», que tanto se aplicaría luego a la obra de Virginia Woolf o James Joyce.

En cuanto al tema que nos atañe: escribió dos volúmenes de relatos sobrenaturales: Uncanny Stories (1923) —publicado en España por la editorial Alba como «Cuentos extraños»— y The Intercessor and Other Stories (1931).


The intercessor and other stories
Uncanny stories


El primero, «CUENTOS EXTRAÑOS», recoge una serie de curiosas narraciones donde lo sobrenatural es la excusa para meditar sobre lo metafísico, fruto del interés de la autora por lo paranormal. Divertidos, originales y muy imaginativos, estos relatos presentan el más allá como un mundo donde la esencia del ser humano, llámese alma, espíritu o inteligencia, alcanza su plena potencia.
         De entre todos ellos, yo he elegido para leer DÓNDE SU FUEGO NUNCA SE APAGA, un cuento angustioso que gira en torno a las vivencias (tal es el grado de realismo que Sinclair logra imprimir a las sensaciones y emociones que describe) de un par de fantasmas; inmersos a su vez en un universo espectral sumamente realista —no por nada se reconoce a la autora como una gran constructora de atmósferas— que hace parecer tangible ese infierno absolutamente atípico que recrea: hacia atrás en el recuerdo pero sin escapatoria posible, como si nos quedáramos anclados, inevitablemente, no a la parte más querida de nuestra vida y nuestro pasado, sino a la parte más significativa, por horrible que nos pueda parecer.

May Sinclair es, con todo derecho, una de las espectrofílicas damas cuya memoria tenemos la obligación de rescatar, pues aporta su visión singular, derivada del hecho de ser mujer, a un género que, según vamos viendo, debe mucho a la manera de hacer y escribir de las autoras.

penny dreadful
Eva Green en Penny Dreadful

Su valía e importante contribución al género de la ficción sobrenatural han sido reconocidas por diversas figuras del ámbito literario. Brian Stableford, por ejemplo, apunta que «los cuentos sobrenaturales de Sinclair están escritos con una delicadeza y una precisión poco comunes y se encuentran entre los ejemplos más eficaces del tipo de narración elusiva».
         El artículo de El espejo gótico incide sobre otro aspecto característico. Dice: «todas sus obras, aún las que exploran un horror atávico más elegante que visceral, debaten sobre la posición de la mujer en la sociedad. La  acumulación de vivencias y tendencias intelectuales  (en la vida de May Sinclair) convergieron no solo en una personalidad notable y atrayente, sino en una autora con incontables niveles de lectura e interpretación, que no se despega de su obra, sino que vive en ella de un modo íntimo, interlineal, como todo gran autor».

May Sinclair acabó sus días prácticamente olvidada. En 1920 comenzó a sufrir los primeros síntomas de la enfermedad de Parkinson, motivo por el que dejó de escribir. En 1932, se instaló con su pareja y ama de llaves, Florence Bartrop, en Buckinghamshire, donde falleció en 1946.

viernes, 2 de agosto de 2019

COLECCIÓN RELATOS DEL CALDERO

Lanzando nuevo proyecto


Han pasado muchos días desde que no escribo por aquí y vengo cargadita de novedades. Vamos primero con la recopilación de las cosas que he hecho en todo este tiempo, para que veáis cómo han surgido esos nuevos proyectos y de dónde vienen.

Tras los días pasados en el Festival Celsius232, en Avilés, volví a casa con un montón de ideas novedosas acerca de libros, lectores y formatos. Y es que fueron jornadas de mucho aprendizaje y, también, de mucho contacto con otros creadores; algo que supone siempre siembra segura de productivas semillas.
         ¿Recordáis lo que os contaba de Neuh, el colectivo de autores autoeditores en el que había ingresado, AQUÍ? Pues con ellos fui al Celsius. Esta, por cierto, era nuestra caseta:



Mona, ¿eh? Y aquí el rinconcito con mis libros y el póster del lanzamiento de mi próxima novela, Útero (sí, la que tenía en el blog sin decidirme a editar en papel), que espero poder ofreceros en septiembre.




Ahora, el póster en grande, para que veáis la portada que le he diseñado a la novela, que a mí me tiene loca de contento.
       Lo suyo sería mostrarme más modesta, lo sé, pero ya sabéis que yo digo las cosas según me salen y las siento, otra cosa sería mucho pedir :-)
         En este caso concreto, la cubierta ha sido fruto de mucho esfuerzo y mucho pensar y repensar, diseñar y rediseñar. ¿Cómo no estar orgullosa entonces de poder decir: prueba superada?




¿Por qué me he decidido, diréis, a dar este paso: editar Útero en papel?Bueno, en ello confluyen varios factores. El primero, que suele hacer que me lance a la carga, es la opinión (positiva) de quienes la han leído. El segundo es el amor de madre: desde aquellos tiempos en que Babylon se echó para atrás por problemas internos y nos dejó a varios autores con las novelas al aire, tenía la espinita de no haber visto el proyecto convertido en realidad tangible. Si a una editorial le había gustado la novela como para publicarla, era una verdadera lástima que se quedara sin lectores, ¿no? Por eso lo de mostrarla en el blog.
         Con lo dicho hasta aquí la cosa podía, perfectamente, haberse quedado en ese punto; pero intervino el segundo factor, que es mi «carrera» de autoeditora. Os parecerá mentira, pero hasta que no me decidí por segunda vez a tirar p'alante como fuera y sacar a la luz una novela, no me cambió la mentalidad. A partir de ese momento pasé de esperar a que sonara la flauta y un buen editor se decidiera a leerla (sabéis que pasan meses en el mejor de los casos), aprobarla, editarla y publicarla; a pensar que, como solo dependía de mí misma, iba a hacer las cosas cuando y como yo quisiera. Y eso te da una sensación de empoderamiento asombrosa y hace que te atrevas con todo.
         El tercer factor es precisamente Neuh, que me ofrece la posibilidad de tener un escaparate y punto de venta para mis obras. Hasta Neuh yo dependía solo de mi web: L. G. Morgan's bookshop. Que es una vía estupenda, fácil y rápida, pero que carece del «enganche» del vis a vis que permite una librería. A los lectores nos gusta tocar, oler y sopesar el papel.
         Así que, con todo eso en cuenta, me puse manos a la obra y corregí una vez más Útero (ya sabéis, si por el autor fuera, las modificaciones y mejoras no terminan nunca), lo maqueté, diseñé la cubierta, la inscribí en el Registro y la dejé lista para salir a escena. Lamentablemente, no me dio tiempo a tenerla para el Celsius, así que debutará en sociedad a mediados o finales de septiembre.

Y en eso he estado ocupada una buena parte de este tiempo.
         Además... Ya digo que volví del festival pletórica y con mi cabeza bullendo cual caldero de bruja. He aprendido mucho sobre lectores y ventas, y he visto el tirón que tienen los libros de pequeño formato. Sobre todo cuando se trata de autores poco conocidos. Si no eres un lector empedernido, de esos a los que nos gustan las novelas capaces de calzar cualquier mueble cojo, prefieres arriesgarte con novelas cortas... y más baratas. Algo de lo más razonable.
         Por ello... ¡He decidido sacar mi propia colección de novelettes! Novelas muy cortas (7.500 a 17.000 palabras), algunas de las cuales tenía ya escritas, publicadas en antologías conjuntas o esperando encontrar su hueco dentro de la edición tradicional. Pero como ya no espero...
         Como ya no espero, aquí la tenéis: mi colección de novelettes «Relatos del caldero», con los siguientes elementos comunes y distintivos:



Novelas cortas que nacen a partir de varios ingredientes:

Una buena base de realidad histórica. Un puñado de personajes reales y de ficción. 

Unas pizcas de magia y de terror, de tiempos y espacios varios.

Con el toque brujeril imprescindible para terminar la cocción.

BON APPETIT



Y como cuando yo me lanzo a algo soy como una locomotora, puedo ya presentaros también el número 1 de la colección: Equinoccio, una historia que creé hace algún tiempo como homenaje a un concurso y a unos grandes amigos míos que lo ganaron.



El color final es una mezcla de ambas muestras, porque luego en papel no queda exactamente como lo ve uno en pantalla. Pero para que os hagáis una idea, sirve perfectamente.

Sinopsis de Equinoccio:


Madrid, siglo XVII. El Madrid de Alatriste, de las corralas y los grandes literatos, de las intrigas cortesanas. Una mujer druida llegada desde el pasado; una noble romana encinta que ha sido raptada en su propia época; un conjurado que defiende el Conocimiento por encima de todo; se reúnen en la Villa y Corte para torcer un nacimiento. Dos órdenes secretas enfrentadas. Poderosos movimientos astrales capaces de regir el Destino de la Humanidad. Si todo sale bien, nuestros protagonistas lograrán salvar el mundo, pues están del lado de la Justicia y buscan salvaguardar la Verdad que se encuentra en los libros.

Ayer mismo recogí la caja con los ejemplares y solo me faltó dar saltos de alegría (bueno, algún salto ya he dado, pero solo en la intimidad de mi casa) por lo bonito que me parece. Ahora queda subirlo a la web y distribuirlo por los almacenes para que estos lo pongan a la venta.
         Y a la vuelta de vacaciones, lanzarlo a bombo y platillo, para que todo el mundo pueda hacerse con esta preciosidad. Seguiremos informando, permanezcan atentos a sus pantallas. Buen verano, se me cuiden, por favor.

miércoles, 12 de junio de 2019

La loca, loca historia de Ben Hur

Teatromascope en La Latina

la loca loca historia de ben hur


Fue en primavera, esta que aún nos dura (hasta el 21 de junio, cuando inauguraremos este año el verano), cuando unos cuantos aguerridos manoteranos nos desplazamos al Teatro La Latina para ver la representación de «La loca, loca historia de Ben-Hur», obra que nos había recomendado Agustín Jiménez, uno de los actores encargados de darle vida.

Estrenada en julio de 2018 en Mérida, en el Festival Internacional de Teatro Clásico, ofrece cinco representaciones, del 4 al 8, y luego emprende gira...




...Para recalar en la primavera madrileña en el TEATRO LA LATINA. Y ahí es donde la vemos nosotros.




¿Por qué lo de Teatromascope? Porque lo que hace el montaje de Yllana es combinar elementos del teatro y del cine, logrando con diversas proyecciones dotar a la escena del movimiento, la profundidad y la espectacularidad propias de las películas. Más aún, de las películas de romanos.

Reparto

Agustín Jiménez
Elena Lombao
Richard Collins-Moore
Víctor Massán
Fael García
María Lanau (en Mérida fue Eva Isanta)

Ficha artística

De Lewis Wallace
Versión de Nancho Novo
Dirección artística: David Ottone y Juan Ramos Toro
Escenografía: Carlos Brayda
Vestuario: Gabrila Salaverri
Iluminación: Juanjo Llorens
Diseño audiovisual: Javier del Prado
Producción ejecutiva: Focus
Dirección: Yllana



ben hur teatro reparto

El resultado de todo esto es una producción gamberra y diferente, en la que destaca la puesta en escena y el trabajo de los actores, explotada al máximo su vis cómica.
         Es una obra de unos ciento diez minutos que se te pasa en nada. Una pieza cuya conexión con el Ben Hur de Charlton Heston es esperpéntica, cada parte de la película está representada en la obra de manera claramente paródica, generando auténticas carcajadas.
         A destacar también la carrera de cuádrigas, que ha debido de suponer un montón de coreografía y ensayos y cuyo efecto es absolutamente genial. Y los aspectos incluidos en el argumento original que aportan una visión actual y cercana a los intereses de hoy, como el feminismo y una posible «moraleja» de la historia, la poca fiabilidad de los medios de comunicación de masas, puestos rara vez al servicio de la verdad, sino más bien al de los intereses del poderoso y el que paga.

miércoles, 5 de junio de 2019

EL MÉDICO - El Musical


















Partiendo de la base de que no soy fan fatal de los musicales, así en general (aunque West Side Story o Jesuscristo Superstar son quizá de mis películas favoritas, pero supongo que eso no cuenta); he de decir que El Médico*** me ha dejado muy, pero que muy impresionada.
         ¿Por qué digo lo de que los musicales no son mi género favorito? Bueno, porque encuentro un poco de falta de «densidad», o de fondo, en muchos de ellos. Esto no es a priori un defecto, claro, es solo que, puestos a escoger, yo prefiero historias donde me cuenten algo con más profundidad. Y esto es más habitual encontrarlo en otros formatos.
         Sin embargo, los musicales aportan algo inigualable: el concepto de espectáculo. Cosa que El Médico, además, refleja como pocos.
         Con producciones de este calibre aprecias especialmente el valor de una buena escenografía. Y en este caso concreto, en manos de Alfonso Flores el efecto es espectacular.
         Una puesta en escena muy inspirada, con recursos originales y efectivos cien por cien (y eso que dicen que el escenario del Nuevo Apolo es tan estrecho que pone las cosas muy difíciles a todos los profesionales del gremio).
         La sucesión de decorados que suben o bajan, una plataforma giratoria en el suelo que permite que personajes y artefactos se muevan de manera muy realista, el juego de los espejos, la perspectiva lograda con los fondos y una especie de pantalla semitransparente sobre la que se proyectan imágenes o luces. Efecto de verdad notable cuando se trata de recrear una tormenta de arena en el desierto, o la niebla del puerto londinense.
         Un palacio persa que se convierte en madrasa a la menor necesidad. Una caravana que recorre kilómetros de dunas, de noche y de día. Un árbol recortado que se pliega a voluntad. igual que los rollos de la biblioteca médica...
         En resumen, un gusto para los sentidos y un estímulo constante para la admiracion.
 
Barber Rob Cole niñoBarber y Rob niño

La música es una delicia. El sonido, la iluminación... Y la orquesta y los cantantes sobresalientes. Las letras, sin embargo, no me convencieron demasiado. Cierto que es muy difícil convertir en canción diálogos y narración, pero por eso mismo mi queja de que con tales adaptaciones suele perderse, en mayor o menor medida, buena parte del meollo de las historias.

Rob Cole adulto Gerónimo Rauch
Rob Cole actual (Gerónimo Rauch)


Rob Cole adulto Adrián Salzedo

Adrián Salzedo en el papel de Rob Cole adulto (primera parte de la temporada)

Yo leí la trilogía de Noah Gordon cuando se publicó en España, y de las tres novelas mi preferida fue, sin duda, la primera: El Médico. Así que sabía de qué iba la historia.

         La adaptación a Comedia Musical (que, según dice la prensa, ha complacido al autor de la novela) respeta lo esencial del argumento, eso es cierto. Y también el espíritu de aventura, de viaje iniciático que vive su protagonista, enfrentado a culturas y paisajes que en el siglo XI tenían que ser tan extraños y resultar tan remotos como si fueran de otro mundo. La pasión de Rob por la medicina y el aprendizaje, su don, algunos de los conflictos que enfrenta... Pero, por fuerza, deja fuera de foco tramas secundarias, no ahonda en nada de manera suficiente y resuelve conflictos con una especie de abracadabra. Por último, acaba mucho antes que la novela que le sirve de inspiración, cuando precisamente el tramo final me pareció bastante memorable.


Sofía Escobar y Gerónimo Rauch




Mary Margaret Cullen (Sofía Escobar) y Rob Cole


No es, creo, un problema de este musical en especial, y además no le resta interés a la hora de verlo. Simplemente, te tienes que quedar con las otras cosas que aporta. La citada puesta en escena, el trabajo de los intérpretes, la musica, y algo que no he mencionado hasta ahora: el maravilloso vestuario, de Lorenzo Caprile, una obra de arte en sí mismo.


Lorenzo Caprile Sofía Escobar

Vestuario

Sha-Alain Damas














***El Médico fue estrenada el pasado 17 de octubre en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid.

Aquí toda la información del montaje: creadores, directores, actores y equipo técnico al completo.

Y AQUÍ el elenco completo de las últimas representaciones.