miércoles, 24 de enero de 2018

CASAS EMBRUJADAS

Calabazas en el Trastero XXIII


Es posible que el tema de las casas embrujadas, casas encantadas o casas con fantasma, sea uno de los que más ríos de tinta han hecho correr en toda la historia de la Literatura. Con distintas variaciones argumentales y encuadradas en diferentes escenarios y épocas, estas viviendas han proliferado dentro de cada generación y cada escuela literaria, hasta el punto de poder decir que conforma un arquetipo generalizado y omnipresente.
         ¿A qué podrá deberse esta fascinación declarada? Pues yo creo que tiene mucho que ver con todo eso que comentábamos en la entrada que dediqué a la novela «Un fantasma enamorado», de Vernon Lee.
         La creencia en el Genius Loci (el espíritu de un lugar, el carácter propio), el poder evocador y afectivo que concedemos a ciertos lugares cuando dejamos que nos afecten. Porque sentimos que están dotados de alma, que son seres con vida propia, capaces de reaccionar, positiva o negativamente, ante nosotros y los que nos precedieron. Y creemos, decidimos aceptarlo, que algo de todos nosotros se queda clavado a la piedra, al yeso y a la madera y permanece allí para siempre. Será también la ilusión de eternidad que necesitamos para seguir adelante con nuestras quimeras y nuestros sueños. ¿Quién de nosotros no anhela permanecer de un modo u otro? ¿Quién renuncia a dejar alguna huella, por pequeña que sea?

Algo de esto, o todo ello, es lo que impregna y recubre hasta la última de las páginas de esta antología fosca, una más de la publicación cuatrimestral Calabazas en el Trastero. Se ha hecho desear, desde luego (se publicó en junio de 2017), pero ya forma parte de mi estantería, esperando su turno, esta vez sí, para la correspondiente reseña.

Calabazas en el Trastero

Esta es la lista de autores y relatos:
  • Casa ocupada (Javier Vivancos)
  • Cenobia (Iván Humanes)
  • Cláusula 21 (Sergio Moreno)
  • Cuento de hadas con ogro (Lisardo Suárez)
  • Escritores (Andrés Díaz Sánchez)
  • Hotel Carcosa (Salomé Guadalupe Ingelmo)
  • La casa de los juguetes rotos (Víctor Villanueva Garrido)
  • La casa de plástico (Javier Lacomba Tamarit)
  • La casa silente (Daniel Garrido Castro)
  • No entres (Ricardo Cortés Pape)
  • Rescoldos (Erica Gómez Gris)
  • Tentación (L.G. Morgan)
  • Trozos (Jose Alberto Arias)
La antología cuenta, además, con portada de Verónica Leonetti y prólogo de Víctor Selles.

Y, como veis, el relato número 12 (número 11 en el libro): «TENTACIÓN» es de la misma que viste y calza. No voy a hablaros de él porque prefiero que lo leáis (lo tenéis en la web de SACO DE HUESOS a solo 7 € en papel. Y dentro de nada en formato digital aún más económico). Pero lo que sí voy a hacer es dejaros con el extracto que se colgó en la página de Calabazas de facebook, igual que se hizo con todos los demás, para abrir boca.

Pauline Rothschild-Zuber-Horst

Pauline de Rothschild en su casa de París.
Fotografía tomada por Horst P. Horst, 1969
 

TENTACIÓN,

L. G. Morgan 

«Trini acudiría a la casa tres veces en semana, y se ocuparía de que todo estuviera limpio y en su sitio. Aquella sería, seguramente, la última vez que se verían, pues ella paraba poco en casa. Le dejaría el sueldo semanal en el cajón de arriba de la consola del vestíbulo y, por último, si Trini tenía algo que decirle, debería usar el mismo sistema, dejándole una nota en el mismo sitio, nota que ella contestaría lo antes posible.
         Eso era todo en cuanto al trabajo. Por lo demás, solo había una regla inviolable que no debía olvidar si quería conservarlo: la habitación del fondo era sagrada. No se podía entrar allí bajo ningún concepto.»


Y para acabar, os invito a leer en la web Ocio Zero una RESEÑA muy completa sobre este número calabacero.

martes, 23 de enero de 2018

FLAPPERS FAMOSAS - 4

Flappers

Con esta entrada (que hoy actualizo y que publiqué por primera vez en junio de 2015), y estas tres fantásticas mujeres: Josephine Baker, Helen Kane y Doris Eaton Travis; finalicé la serie dedicada a la New Woman, la nueva mujer que surgió durante los primeros años del siglo XX.
         Hay muchos más nombres dignos de mención de los que yo he podido recoger, pero me conformo con que esta escueta lista sirva como ejemplo de ese nuevo modelo de mujer que algunas visionarias se atrevieron a soñar, y que marcó un desafío histórico gracias al cuál hemos logrado alcanzar importantes conquistas el resto de nosotras.

Como habréis comprobado, el destino de la mayoría de ellas fue bastante cruel, como corresponde a cualquier femme fatale que se precie; que para eso eran unas perdidas, empeñadas en subvertir el orden «natural» de las cosas, y se merecían el pertinente castigo divino. Claro que, si esto no era así, ya se encargaba la sociedad de que no se fueran de vacío.
         Hay que decir también que, entre la chica moderna e independiente que se rebelaba contra las convenciones impuestas, y la sofisticada "hembra" que seducía a los hombres para dejarlos tirados después, con el corazón destrozado; la mayoría de la gente no hacía más distinción que la que imponía el número de conquistas de cada una.
         La mujer fuerte e independiente causaba estragos en el personal, pero al mismo tiempo (o tal vez por eso mismo) merecía la censura de los mismos que habían pecado con ella. Curioso, ¿no? La conclusión más inmediata parece ser la de que el pecado tiene un innegable efecto seductor, aunque haya luego que expiarlo con penitencia. Y claro, puestos a escoger, mejor que la penitencia la haga el otro (o sea, ella, la pérfida mujer) y no uno mismo.

Josephine Baker

Josephine Baker



Josephine Baker

Nació en 1906, fruto de las relaciones entre Carrie McDonald, una mujer negra que trabajaba de lavandera pero que tenía aspiraciones artísticas, y Eddie Carson, un batería blanco de vodevil, que las abandonó al poco. Tuvo una infancia infeliz, en medio de una de las zonas más peligrosas de St. Louis, Missouri y fue víctima de conductas racistas. Trabajó de criada, hasta que descubrió el teatro.

         Se casó por primera vez a los 13, ganó su primer concurso de baile a los 14 y a los 19, sola e independiente, divorciada de un segundo marido, debutó en París.
         Primero fue el escándalo, y luego la adoración. Con 21 años haría su primera película, convirtiéndose en la primera actriz afroamericana en protagonizar una, e inició también su carrera musical. Se convirtió en la artista mejor pagada de Europa, rivalizando con otras grandes del momento como Gloria Swanson y Mary Pickford por ser la mujer más fotografiada del mundo. Se dice que a ella se debe la introducción del charleston en Europa.
         A la primera película le seguirían otras dos igualmente exitosas: Zou-Zou (1934) y La princesa Tam-Tam (1935).
         A los 30 años realizó una gira por los Estados Unidos, donde no obtuvo el éxito esperado. Los norteamericanos consideraban sus espectáculos demasiado promiscuos y reprochaban a la artista que hablara francés y que pareciera "una extranjera".
         A su regreso a París volvió a casarse, obteniendo con ello la ciudadanía francesa. Llegaría a coleccionar 4 maridos y medio (su quinta boda solo fue en realidad una ceremonia simbólica, en la que ella y su gran amigo Robert Brady, un artista homosexual, se prometieron amor hasta la muerte) y contaría entre sus amantes a algunas mujeres notables. Josephine era claramente bisexual, pero mantuvo esa parte de su vida fuera del alcance del público general.
         Durante la II Guerra Mundial se unió a la Resistencia y actuó para las tropas aliadas, instando a los soldados de todas las razas a acudir juntos a verla. Colaboró con la Cruz Roja y condujo ambulancias. Recibió la Medalla de la Resistencia y la Legión de Honor.
         Volvió a casarse con el director de orquesta blanco Jo Bouillon. Regresó al espectáculo y estuvo en Cuba y USA, donde apoyó activamente el Movimiento por los Derechos Civiles.
         De vuelta en Francia y retirada de los escenarios, compró el Castillo de Milandes, en el sur, y allí se instaló con los 12 niños que había adoptado, de distintas razas, a los que llamó la tribu del arco iris.
         Tuvo que volver de vez en cuando al espectáculo por necesidades económicas, aunque también recibió ayuda de gente que la admiraba, como la princesa Gracia Patricia de Mónaco. Murió en 1975 de un derrame cerebral, recibiendo honores como pocos personajes públicos.

Helen Kane

Helen Kane

Helen Kane

Nació en 1904 en New York, siendo la menor de tres hermanos. Su padre era hijo de un inmigrante alemán y su madre era de origen irlandés. Ella trabajaba de lavandera y él de manera intermitente, en lo que le iba saliendo. La situación económica familiar fue siempre, por tanto, bastante precaria.
         Ya desde el colegio Helen destacó por sus dotes y aficiones artísticas, y a los 15 años trabajaba como parte integrante de la obra de los Hermanos Marx «On the balcony», con la que recorrieron el Orpheum Circuit (una cadena de salas de vodevil y cines que estuvo en vigor hasta 1927).
         Durante la década de los 20 actuó como cantante y bailarina dentro del género del Vodevil, alcanzando una gran popularidad en los teatros de Broadway. En 1929 comenzó a hacer películas, participando en varias películas sonoras con la Paramount, pero su fama se desvaneció pronto.
A Helen Kane se la conoce por ser la inspiración del personaje de animación Betty Boop. Era el prototipo perfecto de chica flapper, con su carita redonda enmarcada en unos rizos negros, sus grandes ojos y sus labios de pitiminí, junto a su corta estatura (1.55 m.) y sus formas voluptuosas. Representaba el ideal de belleza femenina de esa nueva mujer, moderna y liberada.
         Betty Boop nació en 1930. El animador Grim Natwick, que trabajaba para los Fleischer Studios, presentó una caricatura de Helen Kane como una perrita caniche con largas orejas y una voz chillona, como parte de una serie de dibujos ya existente. Betty Boop, como se llamó el personaje, se hizo enseguida muy popular y obtuvo su propia serie. En 1932 se convirtió en un ser humano, y las orejas fueron transformadas en los famosos pendientes de aro.
         Pero Betty Boop, lejos de favorecer a Helen Kane, no hizo sino perjudicarla. Los estudios Paramount, empleadores de Helen y distribuidores de los Fleischer, dejaron de apoyar la carrera de la cantante para volcarse en la del dibujo animado. Así, según subía Betty, bajaba Helen.
         En mayo de 1932 Helen Kane presentó una demanda contra la Paramount y Max Fleischer, por competencia desleal y apropiación indebida de su imagen. Se basaba en el evidente parecido que había entre su estilo y el del dibujo, e incidía en que el personaje imitaba su forma de cantar, aniñada y con acento de Brooklyn, y que la había hecho conocida como la Boop-Oop-Doop Girl, en alusión a ese encadenado de sílabas y sonidos que introducía en sus canciones.
         El juicio duró dos años y se falló en contra de Helen, pues el juez estimó que su forma de cantar no era algo único y que, por tanto, no podía decirse que Betty Boop la hubiera copiado a ella y solo a ella. (Resulta curioso constatar que uno de los testigos importantes de la defensa fue Mae Questel, una cantante que se había dado a conocer precisamente en un concurso de imitadoras de Helen Kane, y que en esos momentos prestaba su voz a Betty Boop, cuya imagen había adoptado).

Aquí Mae Questel


A partir de 1931 su estrella declinó lentamente. El cine dejó de ofrecerle papeles y Helen volvió a los teatros y a las actuaciones en diversos clubes nocturnos. En la década de los 50, tras un homenaje en su honor, volvió a adquirir cierta notoriedad, trabajando en varios programas televisivos en los que cantaba, y fichando por una compañía discográfica.
         Murió en 1966 víctima de un cáncer de mama con el que había batallado durante diez años. Tenía 62 años. 


Doris Eaton Travis


Doris Eaton Travis

Folies Bergère

Doris Eaton Travis

(14 de marzo de 1904 - 11 de mayo de 2010)



Me encanta acabar con esta mujer, una absoluta triunfadora en todo aquello que se propuso. Muchas de sus coetáneas, como hemos visto, sobre todo si se trataba de mujeres independientes que se movían fuera de los cauces marcados, fueron derrotadas por sus destinos. Se enfrentaron en una lucha sin cuartel contra los mandatos de género imperantes, y pagaron el precio. 
         Pero con Doris Eaton Travis no fue así. Quizá la diferencia la marcó su familia, ya diferente de por sí. En su casa se daban cita distintas celebridades de la época, se tocaba el piano, se tomaban copas, se ensayaban espectáculos y se bailaba. Así, no era de extrañar que todos los hermanos salieran artistas (las cinco chicas y los dos chicos). 
         A los 14 años, mediante un engaño, Doris consiguió un contrato como corista y bailarina con los dueños del Ziegfeld Follies, la versión americana de la revista musical parisina Folies Bergère. Pronto empezó a hacer las sustituciones de la estrella principal. Después de un año ya tenía sus propios números como protagonista. 
         Fue por aquel entonces cuando quiso conocer cómo era el cine. Participó en varias películas mudas y luego, parece ser que con la curiosidad ya saciada, regresó a los musicales.
Por unos años se instaló en la costa Oeste, y fue allí donde conoció al primer gran amor de su vida: Nacio Herb Brown, uno de los compositores de Cantando bajo la lluvia, pieza que Doris interpretaría por primera vez, en 1929. Su relación con Nacio se prolongaría, intermitentemente, durante ocho años.
         De vuelta en Broadway, en plena depresión y cuando las oportunidades escaseaban, tuvo la suerte de encontrar a Arthur Murray, un conocido profesor de baile, que la contrató como profesora de claqué.
         Durante más de treinta años se desempeñaría en el sector, pasando de profesora a directora del estudio. Y luego, abriendo diferentes sucursales por todo el país. Sería entonces cuando conocería a su futuro marido, Paul Travis, que la cortejaría durante once años pero al que finalmente daría el sí quiero y prometería convencida un «hasta que la muerte nos separe». Su matrimonio duró cincuenta años, hasta el fallecimiento de Paul.
         Por la misma época fue también la autora de una columna periodística dedicada al baile y publicada en el Detroit News y presentó un programa televisivo local durante siete años.
         Después de retirarse como profesora de danza en 1968, su marido y ella compraron un rancho en Oklahoma. Bajo su administración la finca cuadruplicó su tamaño y los caballos que criaron obtuvieron excelentes resultados en las carreras, lo que contribuyó sin duda a su prosperidad. Doris continuó dirigiéndolo hasta 2008.
         En 1992, ya con 88 años, Doris se graduó Cum laude en la Universidad de Oklahoma, y en 1998 volvió a Broadway para bailar en un acto benéfico, en el mismo teatro donde debutara. En 1999 tuvo un pequeño papel en una película de Jim Carrey. 
         Falleció en 2010, a los 106 años, siendo la última de las Chicas Ziegfeld en desaparecer.

jueves, 18 de enero de 2018

Y tú, ¿con qué te inspiras a la hora de crear?

Aykut Aydogdu
Per più informazioni leggi qui: http://www.tuttartpitturasculturapoesiamusica.com/2017/09/aykut-aydogdu-1986-surrealist-digital.html
© Tutt'Art@ | Pittura * Scultura * Poesia * Musica |
Aykut Aydogdu

Estoy con los últimos retoques de una novela de fantasía que quiero autopublicar (traduciendo a un lenguaje más realista: «estoy sudando tinta para poner punto y final al proceso de corrección-pulimento de mi maldita novela, y poder así mandarla a imprenta de una vez»).
         Concretamente, en la fase «mapa», superadas ya las fases «anexos», «glosario» y «requetecorrección refinitiva».
         Como soy una obsesa del realismo (de introducir, al menos, un cierto realismo) en lo fantástico, me empeño en recrear en mis novelas o relatos aspectos que fueron ciertos, objetos, usos y costumbres que nos han llegado desde el pasado y que podemos conocer a partir de disciplinas como la historia, la geografía y el pensamiento.
         ¿Por qué esa intención, que me acompaña en cada obra que abordo? Pues porque creo que eso da a mis historias el poso necesario para poder implicarse en ellas, haciendo que el mundo imaginado adquiera así la densidad precisa. Ese «sé que esto no es verdad pero podría serlo» tan importante a la hora de vivir al cien por cien una historia.
         Así pues, en medio de ese proceso de continua documentación —en este caso concreto, mientras buscaba ideas para dibujar los iconos que pondré en el mapa en representación de castillos, casas solariegas o construcciones similares— aparecen de vez en cuando tesoros inesperados que me sirven de total inspiración. Chispas de luz que acaban encendiendo pasajes imaginados e historias que plasmar en uno u otro momento.
         Mi último tesoro desenterrado han sido estas maravillas arquitectónicas, cuyo aire característico recordaba vagamente de algunos edificios que vi en Suecia (que ahora sé que eran campanarios), lo que me conjujo a iniciar la búsqueda y a alcanzar el consiguiente hallazgo.

Stavkirke, y otras iglesias de madera medievales


Vik - Noruega
Iglesia de Hopperstad, Vik, Noruega
Fotografía de José Luis Sarralde

Las iglesias de madera, primorosamente talladas, que se conocen con la palabra noruega stavekirke (o stavkirke) se levantaron en la Edad Media a lo largo y ancho de la parte noroccidental de Europa; aunque actualmente se encuentren casi únicamente en Noruega, ya que el resto ha ido desaparecido con el tiempo.

         En muchas partes del mundo se construyeron durante el medievo inmensas catedrales de piedra. En Noruega, y otros países del entorno, se usó una técnica similar para construir en madera. Gracias al interés de los vikingos por la construcción de barcos y viviendas, la técnica y la tradición de la talla de madera se desarrolló más que en otros lugares. El trabajo de la madera culminó con las stavekirke.
         Hay varios tipos de iglesias de madera, pero una cosa que tienen en común son los postes angulares (stave) y un marco de madera con tablones que se aguantan sobre soleras. Estas paredes se conocen como paredes stave, y de aquí el nombre de stavkirke. 
         Las puertas y remates de madera de estas iglesias fueron bellamente talladas. Las decoraciones en el interior incluyen una interesante combinación de motivos cristianos y lo que se supone que son temas Vikingos pre-cristianos, con animales y dragones.

Iglesia de madera de Gol. Noruega. Ilustración

Las excavaciones arqueológicas han revelado que las stavkirke son en realidad descendientes de construcciones en empalizada y de las más recientes iglesias de postes. Se conocen edificios en empalizada que datan de la Era Vikinga; éstos eran edificios sencillos compuestos de troncos partidos a la mitad cuyo extremo inferior se enterraba en el suelo, formando una pared que se dotaba de un techo. Pese a su sencillez, la construcción podía perdurar por décadas o incluso por siglos, sobre todo si se construía sobre grava.
         En las iglesias de postes, más evolucionadas, los muros se colocaban sobre una solera (pieza de madera horizontal) y únicamente los postes esquineros eran clavados en el suelo.
         La siguiente fase partió de la observación de la susceptibilidad de los postes esquineros a la putrefacción, al estar en contacto con el suelo húmedo. Para evitar eso, los postes fueron colocados sobre grandes piedras, incrementando así su tiempo de vida.
         En las iglesias más evolucionadas, los postes se colocaron sobre un marco rígido de soleras que descansaba sobre cimientos de piedra. Esta es la stavkirke en su forma más madura. 

Noruega es el país que conserva la inmensa mayoría de las stavkirke. La mayor parte de éstas fueron erigidas entre 1150 y 1350, aproximadamente. En la Edad Media hubo un número aproximado de 1000 stavkirke en el país, aunque según otras estimaciones, el número podría ascender hasta 2000 iglesias. La mayoría desapareció entre 1350 y 1650, coincidiendo con hechos cruciales como la peste negra y la reforma protestante. En 1650 quedaban cerca de 270, cien años después 34, hasta llegar a la cifra actual de 28.
         Una obra fundamental para el estudio de las stavkirke, es el libro De Norske Stavkirker (Las Stavkirke Noruegas) de Lorenz Dietrichson, de 1892.



La iglesia de Urnes, dibujada por Johan Christian Dahl

Iglesia de Vang, Noruega

Algunas iglesias de madera fueron salvadas por particulares, que apreciaron sus virtudes y su valor histórico y artístico. El pintor noruego J. C. Dahl, por ejemplo, rescató la iglesia de Vang de su demolición tras la promulgación de la nueva ley eclesiástica de 1851, que establecía que las iglesias parroquiales de Noruega debían tener cupo para al menos una tercera parte de la población de la parroquia.
         Varias iglesias más fueron rescatadas por la Sociedad para la Preservación de los Monumentos Antiguos.
         Algunas fueron compradas y permanecieron en su sitio original; otras fueron trasladadas, como la iglesia de Vang, llevada a Polonia. La iglesia de Gol se transportó hacia la colección del rey Óscar II en Bygdoy y actualmente pertenece al Museo Popular de Noruega. La iglesia de Fortun fue llevada a Bergen, la de Garmo a Maihaugen, y la de Haltdalen al Museo Popular de Trondelag.

Suecia. Poco se sabe de las stavkirke medievales de Suecia, a falta de suficientes representantes actuales y de fuentes escritas. Sólo una de ellas permanece en pie, la sencilla iglesia de Hedared, construida alrededor de 1500 en el lugar de una stavkirke más antigua.

Iglesia de madera de Hedared, en Suecia

La desaparecida iglesia de Skaga se halla asociada a leyendas; construida sobre un lugar de culto pagano, fue demolida en  1826, supuestamente para destruir definitivamente las creencias nórdicas antiguas (yo doy fe del éxito obtenido en Suecia en dejar atrás, y olvidar, los viejos modos de vida y las creencias, hasta el punto de que cuesta mucho asociar con el país actual la antigua cultura vikinga. Lo que es una pena, en mi opinión).
         Otros restos interesantes son los de la iglesia de Hemse, en Gotland, que aunque llamada stavkirke, en realidad se trata de una iglesia de empalizada. Los restos de Santa María la Menor en Lund comprenden rastros de técnicas tanto de empalizada como de postes.
         Sólo en Escania (provincia del sur) había cerca de 300 iglesias en la primera mitad del siglo XI, pero se desconoce el número de stavkirke. En años recientes se ha iniciado la reconstrucción de varias stavkirke suecas, entre las que figura la iglesia de Skaga.

Dinamarca. Se han hallado restos y huellas arqueológicas de iglesias de postes en varios lugares del país, como en la iglesia de piedra de Jelling. Aún se conservan partes de algunas stavkirke danesas, por ejemplo una viga con una cabeza de dragón procedente de la iglesia de Norre Horning, en la península de Jutlandia.

  Reconstrucción de la iglesia de Hørning, en el Museo Moesgard, Aarhus, Dinamarca


¿No son súper, pero súper, interesantes? Cómo no compartir entonces con vosotros el resto de cosas fantásticas que he descubierto :-)
         Si alguien no quiere culturizarse más por hoy, se siente. Abrid la mente y dejaros embargar por el olor del mar y el frío extremo, y refugiaros con la imaginación en alguno de los rinconcitos en penumbra que albergan estos edificios mágicos. ¿Quién sabe si tendréis la suerte de sorprender a algún antiguo vikingo, rezando en secreto a los viejos dioses, desplazados por el Dios cristiano? Si es así, no lo molestéis; creo que no hace falta recordaros que solían tener un carácter un tanto explosivo, y podríais acabar ensartados en el extremo de una espada norteña.


Tipos de Stavekirke

Información que aparece en el blog: LA EXUBERANCIA DE HADES
Las stavkirke se clasifican en dos tipos:


Tipo A: En la base de estas iglesias hay cuatro soleras sobre un cimiento de rocas poco profundo. Estas soleras están interconectadas entre sí por muescas y espigas en sus extremos, formando un marco cuadrado rígido. Los postes esquineros (stav) se cortaban en cruz en su extremo inferior, y la espiga resultante se colocaba sobre una muesca en cada esquina del marco de soleras. En el lado superior de las soleras hay un surco en el que están colocados verticalmente los tablones (veggtilene) de los muros a manera de cuñas.
         El armazón de la iglesia se terminaba con una solera superior (stavlægje) con un surco en su lado inferior, en el que se introducía el extremo superior de los tablones de los muros.
         Las soleras superiores sostienen la armadura del techo; ésta consiste de un sistema en tándem formado por un par de cabrios principales (taksperre), que dan la inclinación al techo y sostienen el travesaño, y un par adicional de vigas en tijera (saksesperre), que funcionan como puntales de los cabrios. Tanto cabrios como vigas de tijera parten de un mismo punto en la solera superior. Además, hay viguetas perpendiculares que conectan a cada cabrio con el del lado opuesto; el resultado es una especie de celosía bastante rígida.
         Las stavkirke de Tipo A se subdividen a su vez en tres subgrupos (pero me voy a apiadar de vosotros y lo voy a dejar aquí. Quien quiera seguir gozando con estos pormenores arquitectónicos, que mire el blog mencionado).

Tipo B: Estas iglesias fueron llamadas anteriormente iglesias de tres naves para distinguirlas de las de Tipo A, de nave única. Esa denominación empleada, entre otros, por Lorenz Dietrichson, ha caído en desuso, pues implicaba que las stavkirke tenían una nave central y dos laterales, es decir, una disposición de basílica. Sin embargo, lo característico de las stavkirke con sala central es un deambulatorio (omgang), que rodea a la sala central (mitrom) por los cuatro costados, a diferencia de las naves laterales. En todo caso, las stavkirke muestran cierta similitud con las iglesias de planta central, con la diferencia que la sala central de las stavkirke es siempre rectangular.
         Sobre los cimientos de piedra hay cuatro gruesas vigas de madera (grunnstokker) que se cruzan entre sí y forman un rígido armazón en forma de un signo #. Cada viga se extiende entre 1 y 2 metros más allá del punto de intersección. Los extremos de las vigas sostienen las soleras de los muros exteriores, formando un marco cuadrado horizontal independiente del marco cuadrado central formado por las vigas gruesas.
         Los postes de la sala central se colocan en el cuadro central y son los encargados de sostener el techo elevado de la sala central.
         En el marco horizontal exterior de soleras reposan las cuatro paredes de tablones con sus postes esquineros, que son las que sostienen el techo bajo del deambulatorio que rodea a la sala central.
         Así, dando una impresión de basílica, el techo queda dividido en 2 niveles y la sala central y el deambulatorio permanecen divididos por hileras de postes a manera de pilares.
         Los postes de la sala también se conectan a las soleras superiores de los muros por medio de vigas, lo que le da a la iglesia rigidez lateral.
         Casi en la cima de los postes se insertan entre éstos las soleras superiores para soportar los muros de la sala central, que quedan en contacto con el exterior. En el extremo superior de los muros de la sala se coloca un tercer marco de soleras, del que parten las vigas del techo, en una disposición similar a las stavkirke de Tipo A. 
         Las stavkirke de Tipo B se subdividen a su vez en dos subgrupos (que también me saltaré. En vez de eso, os voy a poner dos fotos de estos dos tipos de iglesias. ¿A que soy maja?).

   Iglesia de madera de Lom, en Noruega 


Iglesia de madera de Borgund, en Laerdal, Noruega



Otras iglesias de madera de características similares en otros lugares



Kizhi Pogost, en Karelia, Rusia












Kizhi Pogost es un sitio histórico que data del S. XVII, situado en la isla de Kizhi. La isla se encuentra a su vez en el lago Onega, en la República de Karelia, en Rusia.

         El pogost (recinto parroquial) es el área delimitada por la valla, que incluye dos grandes iglesias de madera (la Iglesia de la Transfiguración, coronada por veintidós cúpulas de madera de abedul, y la Iglesia de la Intercesión, con nueve cúpulas) y un campanario. El pogost es famoso por su belleza y longevidad, a pesar de que está construido exclusivamente de madera y no tiene un solo clavo. En 1990, fue incluido en la lista de la UNESCO  de sitios del patrimonio mundial y en 1993 se enumeró como sitio del patrimonio cultural ruso.

Otra imagen de la Iglesia del conjunto:

La isla de Kizhi constituye un auténtico museo al aire libre, muestra perfecta de la vida rural rusa, donde también se pueden ver antiguos molinos y cobertizos, viviendas, capillas… Un total de 89 monumentos arquitectónicos de madera que hacen de la isla una joya que ha sobrevivido a lo largo de los siglos.

ACTUALIZO, con este mágico atardecer de la Isla Kizhi, que he encontrado en el blog ISLAS DEL MUNDO, cuya visita recomiendo, ya que aporta más datos sobre el Museo:





PÁGINAS DE INTERÉS DONDE AMPLIAR INFORMACIÓN:

Para el tema de las Stavekirkes - NORUEGA
Para conocer algo más sobre la cultura y sociedad vikinga - HELLA, THE VIKING
Para otras construcciones de madera similares -  LA ISLA DE LAS IGLESIAS DE MADERA

jueves, 11 de enero de 2018

TARDE DE LITERATURA EN LA LIBRERÍA A'TÜIN



Entrevista, concursos de relato y actividades literarias en vivo. Satisfacción garantizada. Té con bizcocho de chocolate y buenas letras en la Librería A'Tüin (Calle Alcorisa, 67. Madrid).

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Más información: ME SUENAN TUS LETRAS: DIVISIÓN MADRID