lunes, 19 de septiembre de 2016

DIEZ NEGRITOS

Ágatha Christie




Adaptación radiofónica de L.G. Morgan.
Diez desconocidos son invitados a la casa de Mr. Owen, situada en la desierta Isla del Negro, Devon, Inglaterra. Una vez allí descubrirán que su anfitrión no se encuentra en la casa, pero, sin embargo, les ha preparado una macabra sorpresa.

Elenco:

MR. ROGERS…………………………………………………………….…. Jesús Tejedor, “el músico”
MRS. ROGERS………………………………………………………… Beatriz Moya “Ágatha”
VERA CLAYTHORNE………………………………………………….… L.G. Morgan “Capitana Morgan”
PHILIP LOMBARD…………………………………………………… David Sanz “Lope de Vega”
ANTHONY MARSTON…………………………………………………... Nacho Fernández “Barbanegra”
TRACY BLORE…………………………………………………………… Miriam Vila “Mary Read”
GENERAL MACKENZIE…………………………………………………. Miguel A. Rodríguez “el conde”
EMILY BRENT……………………………………………………………. Marta García “madame Ching”
SIR LAWRENCE WARGRAVE………………………………………… Miguel A. López “el cocinero”
DRA. ROSALIND ARMSTRONG…………………………………… Ana López-Yarto “Anne Bonny”




Huerto comunitario ManoterasEste último viernes, en el escenario de «Las noches del Huerto», junto al Huerto Comunitario de Manoteras, los tripulantes de La Vieja Sirena*** llevamos a cabo nuestra propia representación de la famosa obra de Ágatha Christie.

         Ágatha Chistie escribió su novela «Diez negritos» en 1939. Desde el principio recibió una acogida excepcional por parte del público, alcanzando los siguientes récords: Es la novela más vendida de su autora, con unos 100 millones de copias hasta la fecha. Es la novela de misterio más vendida de la historia. Y, por último, está considerada dentro de los 10 libros más vendidos de todos los tiempos.

Ten little niggers         Ha sido adaptada al teatro, al cine (en varias ocasiones) y a la radio.









Por nuestra parte, ¿qué hemos hecho con los «10 negritos»? Pues adaptar la obra al formato de ficción sonora y representarla en directo, en nuestro escenario hortelano, como el ensayo general que un grupo de piratas de mal vivir se prestaron a hacer para Ágatha.
         Mirad, así lo explicábamos el viernes:

Foto: Antonio García
Nuestro flamante presentador

«Hoy, en Las Noches del Huerto, tenemos radio. El equipo de La Vieja Sirena ha navegado hasta aquí, al auditorio del huerto de Manoteras, para representar en vivo y en directo la obra teatral de Ágatha Christie «Diez negritos».
La Vieja Sirena es un programa literario y radiofónico que se emite en Radio Enlace, nuestra emisora comunitaria de Hortaleza, y que arrancó su andadura en diciembre de 2015.
La Vieja Sirena es también el nombre del barco (barco pirata, dicen algunos) en el que navega una peculiar tripulación. Ellos son la Capitana Morgan, la contramaestre Anne Bonny y la condestable Mary Read. Bajo sus órdenes, otros tres marineros de pro  que han ido subiendo a bordo en distintos momentos, más o menos voluntariamente, nos cuentan historias propias y ajenas. Son el Conde, el Cocinero y el Músico.
Este barco tan singular se mueve a través del océano, y puede cambiar de época y lugar inspirado por las obras literarias que se lean en él. Que se lee La isla del Tesoro, pues allá que te vas a la Isla del Muerto. Que se leen obras de Poe, pues el barco te lleva a Boston. Que se te ocurre leer ciencia ficción, pues sin saber cómo ni por qué, aterrizas en Marte.
El caso que hoy nos ocupa (sí, ya voy al grano) tiene que ver con las obras de Ágatha Christie. En uno de sus últimos viajes La Vieja Sirena se topó con el pirata Barbanegra, que a su vez les puso en contacto con unas gentes de lo más intrigantes. Volvieron a saludar entonces a su viejo amigo Lope de Vega. Y conocieron a la célebre Ágatha Christie y a Madame Ching, una pirata oriental de reputación peligrosa.


Sin más preámbulos, damas y caballeros, demos a conocer a los personajes de los que les estoy hablando.

FX1: Música: Moonlight serenade, Glenn Miller (Se deja sonar 0.5 min. y luego, muy baja, se deja de fondo para el desfile)

Foto: Antonio García
 ...convertido también en el elegante director de nuestro desfile de modas.

         (1)         En primer lugar, recibamos a Ágatha Christie, una dama británica muy decidida que ha conseguido de los piratas lo nunca visto: que se avengan a ensayar con ella su obra de teatro. Luce un vestido de tweed y se adorna con un gracioso sombrerito.
Ágatha hará hoy el papel de Mrs. Rogers, la cocinera de la casa. Además de darnos, como autora que es, las correspondientes explicaciones en el momento en que lo necesitemos.

Ágatha Christie
Foto: Antonio García

         (2)         Anne Bonny como… ¡la doctora Rosalind Armstrong! Es una mujer rubia y bronceada, de unos cuarenta y tantos. Viste pantalón oscuro con raya diplomática y blusa de seda, de color rosa intenso. Es elegante y lo sabe. Desprende un aura de seguridad y buena posición. No por casualidad es una médica reputada que tiene entre sus pacientes a varias damas de la alta sociedad.

Anne Bonny
Foto: Antonio García

         (3)         Ahora nuestro conde, tan aristocrático como siempre, desempeñando en esta ocasión el papel del general Mackenzie. Vean qué garbo, qué apostura… ¡y qué de galones! Es capaz de caminar más tieso que un huso. Sí señor, derecho, derecho. Y flemático. Como solo puede serlo un militar de carrera británico. Sus sienes plateadas y su bigote combinan perfectamente con el verde oliva del uniforme.

Conde de Villamediana
Foto: Antonio García

         (4)         Nuestro querido Lope de Vega será en esta ocasión el capitán Philip Lombard, un hombre que ha viajado por lo más profundo del continente africano y ha vivido para contarlo. Delgado, bien parecido, bronceado… Luce un traje elegante de mezclilla y zapatos de gamuza azul. Es el perfecto aventurero y, como el propio Lope, un admirador de las damas. Ya verán, ya, cómo esta vez le echa el ojo a Vera.


Lope de Vega
Foto: Antonio García

         (5)         La Capitana Morgan, caracterizada como su personaje: Vera Claythorne, la secretaria. Lleva una elegante falda de tubo años 40, blusa estampada y mangas de gasa. Medias de seda y zapatos de tacón. Ella también ha sido contratada a través de una agencia: La perfecta secretaria.


Capitán Morgan
Foto: Antonio García

         (6)         Nuestro músico, ataviado para la ocasión con una elegante a la par que sencilla camisa blanca, corbata negra y delantal del mismo color. Listo para interpretar al perfecto mayordomo inglés, Mr. Rogers. Es un hombre serio y formal, que ha sido contratado, al igual que su mujer, Mrs. Rogers, a través de una agencia de colocación.


Músico Moscatel
Foto: Antonio García

         (7)         El Cocinero de La Vieja Sirena será esta vez el honorable juez Sir Lawrence Wargrave, jubilado. Le vemos desfilar con la toga roja característica y esa mirada severa que hacía temblar a los criminales de su época. La peluca se la ha dejado en casa. Claro, ¡con este calor! Pero su dignidad no queda por ello en entredicho. ¿No es verdad que tiene una pinta de juez inglés pese a todo que tira de espaldas?


Cocinero John Silver
Foto: Antonio García

         (8)         Madame Ching, la pirata más poderosa de todo Oriente, dará vida a la señorita Emily Brent, una solterona, inglesa hasta la médula. Hija de militar, no hay más que verla. Luce vestido de entretiempo, de buen paño inglés, zapatos cómodos, de buen cuero inglés, guantes de seda, de buenos gusanos ingleses (ejem, nunca había oído yo esto de los gusanos ingleses, pero ella se ha empeñado en afirmar su nacionalidad británica). Y la inevitable madeja de lana —gris, cómo no—, pues es una forofa de la calceta.


Madame Ching
Foto: Antonio García

(9)         Mary Read, nuestra condestable, en el papel de Miss Tracy Blore. Es una mujer delgada, con un aire serio y eficiente que intentan desmentir las joyas que lleva, demasiado llamativas en mi opinión (que quede entre ustedes y yo, me juego el cuello a que son de pega.)
Una cosita (como en plan confidencial), cuando empiece el ensayo se van a sorprender de que los demás la llamen Miss Davis. No hagan caso. Todo se debe a que nuestra Tracy viaja de incógnito, y dice proceder de Sudáfrica, lo que no es cierto, y ser una rica heredera, lo que es más falso aún. Su verdadero trabajo es… Bueno, mejor dejo que lo descubran por sí mismos. Solo miren su calzado cómodo, a ver qué les sugiere.

Mary Read
Foto: Antonio García

         (10)         Y por último, el temible Barbanegra, convertido en esta ocasión en un joven primoroso de unos veintitantos años, rico, mimado por la vida, pero no muy espabilado. Su nombre: Anthony Marston. Nuestro pirata se ha resignado a decir adiós a su habitual barba negra y sus cabellos trenzados. Sacrificio que Ágatha ha prometido compensarle con un cargamento de ron para él solito. Viste un elegante polo azul y pantalones de color crema. Es un fanático de los autos modernos y de la velocidad.


Barbanegra
Foto: Antonio García

—Bien, ahora que ya conocen ustedes a los 10 negritos solo me resta llamar su atención sobre una cuestión peculiar. En la mansión donde se desarrolla nuestra historia existen un par de detalles decorativos poco corrientes, que casan bien con el nombre de la isla, Isla del Negro, y que van a resultarles de interés, estoy seguro.
Por un lado, en la repisa de la chimenea que hay en el salón donde se reunirán nuestros huéspedes, hay diez pequeñas figuras, diez negritos, dispuestos en fila. Aquí los tienen ante ustedes (señala las velas). Háganse a la idea de que estas 10 velas, que yo acabo de encender, representan a los negritos. Y no les quiten ojo, se lo ruego, pues ya les anticipo que tendrán un papel destacado en la obra.
Por otra parte, tomen nota de algo igualmente raro. En todas las habitaciones de la casa hay una copia, enmarcada y colgada en la pared, de una canción infantil titulada «Los diez negritos». ¡Qué manía tiene el dueño con los negritos!, ¿no les parece?

Nada más por mi parte. La obra consta de 3 actos. Tras el segundo, haremos un pequeño descanso de 15 minutos. Espero que disfruten del espectáculo.

Técnicos sonido
Foto: Antonio García
Nuestros técnicos de sonido, metiendo el siguiente FX:

FX3 ENTRA EL RAP: (Aquí nuestro querido Lope de Vega se marcó un rap de su autoría, una versión, como veréis, muy peculiar de la canción infantil «DIEZ NEGRITOS»).

Diez negritos
Foto: Antonio García
La mesa completa, escuchando a Ágatha

DIEZ NEGRITOS – Ágatha Christie – Acto I

Estamos sentados tras la mesa, con los guiones y los micrófonos listos. La mesa de sonido está en el escenario elevado, que parece una cabina de radio. Comienza a hablar Ágatha.

(Ágatha) A ver, queridos, ahora muy atentos todos porque esto nos tiene que quedar bien, que se trata nada menos que del ensayo general. Repasemos un poco el argumento de la obra, para que podamos ponernos en situación.
»Bien. Diez desconocidos reciben una carta en la que se les invita a visitar la Isla del Negro. Todos ellos acuden a la cita puntualmente, atraídos por diferentes motivos: unas apacibles vacaciones, un trabajo bien remunerado o la posibilidad de rencontrarse con viejos conocidos. Cuando llegan a la isla se encuentran con la sorpresa de que su anfitrión, Mr. Owen, (o Mrs. Owen, vaya usted a saber) no está en la casa para recibirlos, ni se sabe cuándo vendrá.
»¿Hasta aquí todo claro? ¿Sí? Pues entonces, empecemos.
 FX5 Sonido de mar y gaviotas  (Se queda de fondo un rato para que hable Ágatha)
»ACTO PRIMERO: Nos encontramos todos juntos en la única casa que existe en la Isla del Negro, un islote rocoso y poco atractivo que se  halla a la altura de Devon, Inglaterra. La casa está puesta a todo tren, en estilo moderno. Tiene vistas al mar y mucha luz. El salón está amueblado con gusto. Hay varios sofás y butacas, una chimenea y un mueble-bar.
»Hemos ido llegando poco a poco. Primero Mr. y Mrs. Rogers, los criados, que vinieron en barco ayer. Luego el resto, durante la mañana de hoy. Estamos un poco extrañados todos porque nuestros anfitriones no están, y cuando nos hemos puesto a charlar sobre el asunto, nos hemos dado cuenta de que, en realidad, ninguno los conocemos en persona. Ni siquiera podemos estar seguros de si se trata de un matrimonio, o solo es Mr. Owen, el último propietario que compró la isla, el responsable de que estemos aquí.
Nos han dicho que la cena se servirá a las ocho. Así que estamos todos haciendo tiempo en   el salón hasta que nos llamen. De pronto, Vera, la secretaria que ha contratado Mrs. Owen, se acerca a la chimenea y ve algo que la sorprende. Les comenta al resto:

Aquí arranca el espectáculo. Que podréis oír completo en nuestro programa La Vieja Sirena, emitido en Radio Enlace. O, si lo preferís, como podcast en ivoox, a partir del día 28 de septiembre.

Diez negritos
Foto: Antonio García
En plena representación, cada uno atento a su micro


Nuestro presentador iba anunciando cada muerte con un sonido de gong. Luego soplaba una de las velas. Ya solo quedan cinco, cuatro...


Y no quedó ninguno
Foto: M. A. Rodríguez
Y no quedó ninguno
Foto: M. A. Rodríguez
Acabada la actuación, saludando al respetable.
         Más que satisfechos de que, estando como estábamos en un huerto, no nos cayera encima ni un solo tomate. En cambio hubo aplausos, mucho cariño y felicitaciones. Y, claro, así uno se crece y no quiere otra cosa que repetir al año próximo. No sé yo si sería consciente de ello el amable público. Aunque, bueno —pensarían— en un año habremos podido reponernos del todo. Así que... que vuelvan con otra.

Diez negritos
Foto: M. A. Rodríguez

Diez negritos
Foto: Antonio García


***La Vieja Sirena es un programa literario con formato de radio-teatro, que empezó a emitirse el 1 de diciembre de 2015 en Radio Enlace (107,5 del dial) todos los últimos martes de cada mes. (http://laviejasirenaradio.blogspot.com)

La Vieja Sirena

A bordo de La Vieja Sirena podrás realizar misteriosas travesías literarias, asistir a encuentros entre piratas, escuchar relatos que no pueden ser desvelados a la luz del día, conocer historias que gentes de todo pelaje han dejado por escrito para arrojarlas al mar al albur de una botella. Porque nuestro barco navega con rumbo variable, el que le dictan las palabras de los cuentos... Si consiguen ser pronunciadas con la cadencia oportuna. 





sábado, 27 de agosto de 2016

LA ESTACIÓN DE LAS MUJERES - Leena Yadav

La estación de las mujeres





Os copio la ficha de la película de la cartelera del cine:


Título original: PARCHED
Director: LEENA YADAV
País: INDIA - REINO UNIDO - USA
Año: 2015
Género: DRAMA
Duración: 1:55 H
Calificación: 16 AÑOS
Distribuidora: SURTSEY
Intérpretes: Radhika Apte, Adil Hussain, Tannishtha Chatterjee, Sayani Gupta, Surveen Chawla, Sumeet Vyas, Chandan Anand, Mahesh Balraj, Riddhi Sen, Tanya Sachdeva, Lehar Khan, Farrukh Jaffar, Daddi Pandey, Kamla Devi
Fecha de estreno: 19/08/2016

Sinopsis

En un pueblo rural de la India llamado Ujhaas, tres mujeres corrientes comienzan a liberarse de las tradiciones milenarias que les han mantenido atadas a la servidumbre. RANI (32 años), se casó con 13 años y enviudó con 16. Desde entonces, la única finalidad de su vida ha sido criar a su hijo, GULAB. Rani vive según las convenciones; sigue a ciegas todas las costumbres y tradiciones de Ujhaas. Pero todo cambia cuando, siguiendo las convenciones sociales, Rani obliga a Gulab a casarse contra su voluntad. LAJJO (28 años) es la mejor amiga de Rani. Es una chica llena de vida y positivismo. La tragedia de Lajjo es su infertilidad. Un día, descubre que los hombres también pueden ser infértiles. Ahora, nada le impedirá quedarse embarazada, ni siquiera las violentas palizas de su marido alcohólico. BIJLI (35 años) es bailarina y prostituta. Las mujeres del pueblo la odian, pero Rani es su mejor amiga y, gracias a ella, Lajjo también. Bijli es guapa, sexual y segura de sí misma. A pesar de los vivos colores de su vestimenta, el interior de Bijli es oscuro. Sabe que su juventud se acaba y esto podría determinar también el fin de sus días. Observando a estas tres mujeres se encuentra la joven prometida de Gulab y nuera de Rani, JANAKI (15 años). Antes de su matrimonio, a Janaki le encantaba la escuela, los libros y sus amigos. Ahora, en su vida de casada, se encuentra en un cruel mundo de adultos donde no existen amigos, sino solo enemigos. Una fatídica noche de otoño, en la víspera del festival de Dussehra, las vidas de estas tres mujeres se entrelazan en los arenosos caminos de Ujhaas.

cine indio


Mención especial a las actrices, que bordan sus papeles y son el alma de la película. Aquí las tres principales:

Lajjo

Radhika Apte - Lajjo


Bijli
Surveen Chawla - Bijli

Rani
Tannishtha Chatterjee - Rani

Se trata de una estupenda película que aborda un tema candente, el sometimiento de las mujeres a un feroz sistema patriarcal, pero desde una óptica exótica y no muy conocida para los occidentales. La verdad es que los hechos son siempre los mismos, pero la forma de manifestarse, las creencias y costumbres específicas que justifican lo injustificable, tiene matices distintos según la cultura y el tiempo en el que nos movamos.


Aquí podéis ver una reseña muy interesante, en eldiario.es: http://www.eldiario.es/cultura/cine/estacion-mujeres_0_549795229.html

Me llama la atención sobre todo el siguiente párrafo:

«Buscando los exteriores para La estación de las mujeres, su equipo (el de la directora) visitó más de 30 pueblos en Bhuj, Gujarat y Rajasthan. "Nos denegaron el permiso para rodar en todos porque no autorizaban a un equipo dirigido por una mujer -yo misma- que llevase pantalones, no se cubriera la cabeza y les hablara de manera abierta", asegura Yadav. "Sorprendentemente, era la generación más joven de hombres -los que actualmente toman las decisiones- la que consideraba un grave problema que una mujer liberada liderase un equipo. Uno de ellos me dijo: 'Si las mujeres como tú entran en nuestro pueblo, nuestras mujeres se corromperán'", asegura la directora».

Esto lo refleja Yadav en una escena concreta de la película, la «involución» de pensamiento que se da en las nuevas generaciones, de las que esperaríamos una mayor apertura y una mayor comprensión. Pero no es así, muchos hombres jóvenes son más feroces aún que sus mayores, como si percibieran el peligro que se cierne sobre sus (injustos y desmedidos) privilegios seculares y reaccionaran con desmedida furia para evitarlos.
         En la película se muestran muy explícitamente las características del sistema patriarcal (las leyes no escritas) que determinan el sometimiento de las mujeres. Pero también cómo ese sistema define una forma de ser hombre, que necesariamente deriva en esa explotación y esa crueldad hacia sus compañeras.
         Las protagonistas femeninas son el alma de la película. Pero los hombres que salen sirven para ilustrar la raíz del problema. El hijo de Rani tiene que hacerse hombre rodeado de sus iguales, criados en las mismas convicciones y estrecheces mentales que él, y según los cánones establecidos. Pierden la virginidad con prostitutas, demuestran su hombría mediante la violencia, gozan de una libertad, y se les concede una indulgencia para todos sus actos, que es negada por sistema a las mujeres. Y se sienten amenazados por cualquier hombre o mujer que cuestione con su actitud el statu quo en el que han crecido.
         Con semejante educación las cosas no pueden ser muy diferentes de como resultan. Es difícil que surja un mínimo afecto, no digamos ya respeto, en las relaciones de pareja o en cualquier otra relación hombre-mujer.
         También las mujeres perpetúan esa forma de vida, pese a ser víctimas de ella, demostrando que es el sistema, la cultura, la que modela nuestras vidas, haciendo que solo el pensamiento crítico y grandes dosis de valor nos permitan escapar del molde que se ha decidido para nosotros de antemano.

La película, que tiene momentos realmente brillantes, adolece también de alguna pega. La narración no resulta lo redonda que podría ser, como si le faltara un buen hilvanado general o alguna explicación ante cierta actitud o acción concreta. C
omo si lo que nos quiere contar, a base de retazos magníficos, fuera más importante que la perfección del conjunto. Pero son todo cosas que se perdonan (o yo, al menos, lo hago) ante la brillantez del conjunto, el colorido, la intensidad dramática y ese magnífico trabajo de los actores, pero sobre todo las actrices.

ALTAMENTE RECOMENDABLE

martes, 14 de junio de 2016

Helena Bonham-Carter y otras rarezas mías


Helena Bonham-Carter


Me encanta esta mujer.
         No es solo que me parezca una actriz excelente, una mujer guapa, inteligente y sumamente original. Es, además y sobre todo, que adoro su forma de ser ella; tan ella, clara y definitivamente ella misma; frente al viento y la marea de las críticas y opiniones ajenas.

         Yo también creo que a veces le falta acierto, que quizá se excede, que es rara y a menudo estrambótica... Y me encanta todo ello. Porque llega un momento en que hay que hacer lo que a una le da la real gana. Lo que te pide el cuerpo, lo que te sale del alma. Pese a quien pese y vaya contra las convenciones que sean. Porque eso es, precisamente, lo que hace que tú seas tú, distinta de los otros, con tus cualidades y defectos propios, no los heredados, no los que mandan los cánones.
         Y, al fin y al cabo, la persona con la que tenemos que convivir sí o sí somos nosotros mismos. A los demás, que les den si es necesario. Pero no nos enemistemos con nosotros, lo llevaríamos fatal.

Como de costumbre, ¿y todo esto a qué viene? Pues veréis, tiene relación (una relación retorcida y poco obvia) con la literatura. Más concretamente, con mi literatura. Y en especial, con  ÚTERO - Civilizaciones Olvidadas, esa novela que he estado publicando por entregas durante los últimos meses.
         Una muy buena amiga mía me decía, con toda la razón, que el título es raro, absolutamente impopular. Más que raro; que a muchas personas les podría producir (bueno, a ella le constaba que no era un condicional sino un presente rotundo) cierto rechazo, por asociarlo con algo muy extraño, feminista, extremo o simplemente feo. Y me lo decía por mi propio bien, ya que pensaba que otro título más normal me habría permitido llegar a más gente, y conseguir que un número mayor de lectores leyera mi novela, una novela, por otra parte, que valía mucho la pena.
         De nuevo tenía razón. Lo sé. Pero argumenté en contra (cómo no), y le expliqué por qué Útero es un título especial para mí e irrenunciable por ello. Que se gestó en un sueño, y yo siempre hago caso de los mismos. Porque sé que son el producto cristalizado de elementos que flotan en el río subterráneo del subconsciente, expresados con su propio y peculiar lenguaje. Materia primigenia, podríamos decir, valiosa por lo que tiene de profunda y propia.
         Útero es además, como mi amiga reconocía, un término que describe a la perfección la esencia de la novela, esa tierra concebida como seno materno donde se da la vida. Un lugar oscuro y protegido en el que la raza a la que pertenece Laya, mi protagonista, ha logrado sobrevivir. En ese sentido, no había un título que pudiera parecerme más apropiado y redondo.
         Y, en última instancia, recoge el testigo de esa especie de campaña de «reparación» o reivindicación que llevamos a cabo muchas mujeres en los últimos años, desde distintos frentes, acerca del cuerpo femenino en general y los genitales femeninos en particular.
         Como ejemplo: ¿recordáis aquello de «Los monólogos de la vagina»? En su día fue un nombre realmente chocante, rebelde en cierto modo, pues parecía hecho para remover al personal. Un nombre, en opinión de muchos, poco adecuado para un espectáculo, que hizo llevarse las manos a la cabeza a un determinado sector del público. Hoy no resulta, sin embargo, ni la mitad de trasgresor que entonces. Nos vamos acostumbrando en cierto modo, vamos normalizando lo que antes fue motivo de extrañeza. Así pasa con muchos términos y conceptos. Así evoluciona poco a poco el pensamiento.
         Yo sé también (lo voy sabiendo con el correr del tiempo y los relatos) que mi estilo de escritura no va con todo el mundo. O más que mi estilo, entendiendo por ello el tipo de prosa, es el contenido de mis escritos, lo que está de fondo, lo que añado e incluyo porque forma parte de mis (a veces minoritarios) intereses, lo que no conecta, no gusta, a un cierto sector de lectores.
         Es algo, todo ello, que me ha hecho reflexionar. Suelo tomar en cuenta cada descubrimiento y cada nueva perspectiva que se me ofrecen, igual que lo que me dice la gente cuya opinión respeto. Pero al final me he contestado yo misma que mi camino es el que es, y mis elecciones son las que son. Que para mí no merece la pena captar más lectores si no es porque quieren leer eso específico que yo quiero contar.
         Claro que hay cosas que se pueden sacrificar. Incluso cosas que se deben modificar porque realmente demuestren no ser la mejor opción. Pero hay otras muchas que constituyen algo así como una declaración de intenciones y un sello de fábrica.
         Siempre cito a Neil Gaiman acerca de esta cuestión:

Neil Gaiman

Eso debe ser lo irrenunciable. Lo que constituye tu propio estilo, sin dejarte coartar por mandatos o peticiones externas. 
         También otros escritores han llegado a la misma o parecida conclusión:

Faulkner-Adorno


Por si todo esto no fuera bastante, hay además una razón práctica y comercial que sirve para apoyar esta tesis. Todos sabemos que hoy en día la oferta en libros es inmensa. Debido a las facilidades actuales para editar y publicar, debido también a la extensión de la escritura como afición, nos encontramos con una enorme cantidad de novedades editoriales que salen casi cada día.
         Destacar entre semejante número de publicaciones es tarea heróica y, si escribes lo mismo que el resto, tarea imposible. ¿Por qué te van a leer a ti, que encima eres un nombre desconocido en la lista infinita de autores, si ofreces a los lectores lo mismo que el resto?
         De modo que, aunque parezcamos (y seamos) raritos, parece que los autores minoritarios estaríamos siguiendo no obstante el camino correcto. Tendrás un público objetivo menor, sin duda, llegarás a los lectores que llegues, pero también tendrás la posibilidad de un tipo de lector especial, que busque exactamente lo que ofreces tú y nadie más. Y, en el peor de los casos, al menos estarás satisfecho con tu obra, obtendrás una gratificación directa con el fruto de tu esfuerzo, pues habrás dado a luz, exactamente, a la criatura que amas.


***Dato anecdótico: ayer mismito, en mi grupo de flamenco, hablaba yo con la artista que toca el cajón flamenco, y canta, sobre iniciativas artísticas, y me contó que ella forma parte de un grupo de teatro llamado... tachán... «Teatro del Útero».
         Ains, adoro estas casualidades que a veces me pone la vida por delante.

lunes, 30 de mayo de 2016

LAS NOCHES DEL HUERTO

Las noches del Huerto

El viernes 20 de mayo arrancaron «Las Noches del Huerto», un festival que hemos montado en el Huerto Comunitario de Manoteras para los viernes del verano.
         Si queréis echar un ojo a la inauguración, pasaos por la crónica del evento, que se recoge aquí, en Hortaleza Periódico Vecinal, y que incluye el guión que escribí para tan magna ocasión pocos días antes de que tuviera lugar el pregón.

«Las Noches del Huerto» es un proyecto que tiene una finalidad muy concreta: crear un espacio de cultura y ocio cercano a nuestro huerto y a la filosofía que impera en él, pero también abierto al resto del barrio. Un lugar al aire libre donde poder compartir entre todos arte y buenos momentos.
         Nuestra programación es ambiciosa, pues estamos convencidos de que siempre hay que apuntar a lo más alto y soñar a lo grande. No por nada la propia idea, como nos explicó Miguel Ángel Rodríguez, uno de los promotores, nació de un sueño. Y seguiremos soñando mientras el tiempo lo permita.

El segundo viernes, esta vez el 27 de mayo de 2016, ofrecimos, siguiendo con el plan previsto, un ejercicio distinto: el «Microduelo a la luna», seguido de la actuación musical de uno de nuestros compañeros hortelanos, que nos deleitó con su voz, guitarra e incluso armónica, al más puro estilo Bob Dylan o Neil Young.
         Pero empecemos por el principio: ¿qué es un Microduelo a la luna? Pues un concurso de microrrelatos que sigue un patrón un poco especial.
         La cosa deriva de una idea brillante que se desarrolla desde hace tiempo en OZ y que han dado en llamar «Microjustas», de forma muy apropiada, como veréis ahora mismo.
         Los micros presentados al concurso, compiten siempre entre sí de dos en dos, como en una justa entre caballeros o un duelo. En cada enfrentamiento solo puede quedar uno, según la regla que hicieron famosa Los Inmortales, pero adaptada a la inevitable exigencia de la legalidad. En vez de cortar cabezas se opta simplemente por dejar que el perdedor se retire tranquilamente de la arena, y se quede observando el resultado de los rivales. Se pierde un poco de gracia, sí, pero se gana en amigos, podéis creerme. Las Microjustas se realizan on-line, de manera que pueden ser seguidas por todos los lectores que así lo deseen.
         Nosotros, en cambio, queríamos hacerlo en vivo y en directo, y para ello contábamos con la experiencia inestimable de «Los microduelos de sangre», una adaptación vivida por primera vez en Penumbra (Primer cónclave de terror en Zaragoza). Los participantes del concurso se enfrentan de nuevo de dos en dos, en un auténtico duelo, leyendo en alto sus respectivos relatos. Y es el público presente quien, con sus aplausos, decide quién pasa a la siguiente ronda.
         En el Microduelo a la luna convertimos este formato en una especie de liguilla, ajustada a nuestro número de contendientes, que eran doce. Así que hicimos cuatro grupos de tres concursantes, que se enfrentaban de a dos. Tras dos o tres enfrentamientos (en función de si hubo triple empate o no) salieron dos concursantes por grupo, lo que nos da un total de 8. Siguieron otra serie de duelos hasta el duelo final, del que salió nuestra flamante ganadora, Paula, y la medalla de plata, M. José; galardonadas ambas con el sombrero vaquero que se había utilizado para los enfrentamientos, y la ganadora, además, con una centelleante* mochila hortelana.

*¿Entendéis ahora lo de centelleante?

Los emparejamientos y los temas de cada lectura se habían extraído al azar, para garantizar la justicia del certamen (o al menos, para que la responsabilidad única descansara en manos de la diosa Fortuna).
         Hay que decir que el público estuvo muy colaborador y todo el mundo pareció acabar de lo más contento. Y que mucho tuvieron que ver en ello el excepcional presentador y animador con que contamos, F. Susano García, escritor, monologista y persona estupenda; y la conductora del programa y dueña de pizarra, Delia Torrano Ruiz-Funes, que dejó por ese día su papel de cocinera-terapeuta habitual para acompañarnos. Mil gracias a los dos, porque sin vosotros no habría sido lo mismo.

Aquí lo dejo, que la noche dio para más pero tampoco hay que abusar. Nos guardaremos algo para otro día. Además, tengo que dejar hueco para un aviso... Que esto continúa, damas y caballeros.
         El próximo viernes, 3 de junio, contaremos con un poderoso encantador de personas. Víctor Santal, arpista de lujo a quien suele verse delante mismo del Palacio Real de Madrid, visitará territorio hortelano. Creo que puede ser una noche mágica.



Víctor Santal ante el Palacio Real de Madrid
         
       
Víctor Santal en Esta es una plaza

viernes, 13 de mayo de 2016

EL SILENCIO DE LA CIUDAD BLANCA

Eva García Sáenz de Urturi

Eva García Sáenz de Urturi

Hoy recibimos en el blog la visita de una de nuestras antiguas huéspedes, que se alojó por un día en la sección «Mujeres que se escriben».
         Se trata de la autora Eva García Sáenz de Urturi, quien anduvo por estos lares hace casi exactamente dos años (MUJERES QUE SE ESCRIBEN).
         Viene cargadita de novedades, especialmente las que se refieren a su última novela, «El silencio de la ciudad blanca», publicada por Planeta este mismo año 2016, y que va ya por su tercera edición.
         También nos contará algunas cosillas muy interesantes sobre cómo ha sido su trayectoria profesional, desde el salto al vacío que supuso su primera novela, autopublicada en digital, hasta el fichaje por parte de una editorial de prestigio, que acudió a buscarla en vista del éxito obtenido con «La saga de los Longevos», novela con la que debutó.

El silencio de la ciudad blanca

LiteraturaConEstrógenos Buenos días, Eva, qué gusto tenerte de nuevo por aquí. EvaGarcíaSáenz Buenos días. Igualmente, un placer volver para otra entrevista.
LCE Tal como comentaba más arriba, estás de estreno, ¿no es así? Te encuentras promocionando tu última novela, «El silencio de la ciudad blanca», que está resultando un éxito completo de venta y crítica. ¿Cómo estás viviendo el proceso?
EGS Con mucha satisfacción. En apenas dos semanas ya hemos agotado la tercera edición, algo inaudito en estos tiempos, y el feedback de los lectores no puede ser más positivo. Tanto en el Facebook de evagarciasaenz como en Twitter e instagram los lectores están interactuando de una forma maravillosa: suben sus selfies con la novela, dejan sus comentarios, responden a los trivias que les planteo…
LCE A tu novela se la ha denominado como «novela negra», entre otras cosas, pero tal como tú misma nos dijiste en la anterior ocasión, lo que tú escribes es difícilmente clasificable dentro de un solo género. Por mi parte, veo que los elementos históricos, legendarios, y hasta románticos, se hallan presentes en todas tus obras. ¿Cómo se hace para conjugar todas estas piezas e integrarlas en un todo?
EGS En todas mis novelas hay un poso histórico importante, como también son importantes las historias entre hermanos, padres e hijos, o abuelos y nietos adultos. Al final, eso constituye el sello de lo que escribo y no me puedo abstraer de ello.
De todas formas, en el caso concreto de El silencio de la ciudad blanca el género está claro que es thriller, o novela negra o policíaca, que transcurre en el presente con algún flashback explicando los orígenes del asesino o asesina.
LCE Tu caso es algo particular en cuanto al tipo de lectores que tienes. Son de muy distintos tipos, tanto por edad, como por género o por gustos. ¿Cómo te explicas que tus novelas sean capaces de despertar interés en todos ellos?
EGS No sé muy bien por qué es, pero lo cierto es que, desde que escribí «La saga de los longevos», la horquilla de edad de mis lectores ha ido desde los 17 años hasta los 94, que es el lector más longevo que tengo. Creo que tiene que ver con el trasfondo de novelas de historias familiares de las que te hablaba: todo el mundo es hijo o padre, y todo el mundo se puede ver reflejado en esa trama.
LCE Tus obras se han traducido también a otros idiomas, por lo que cuentas con lectores extranjeros. ¿Cómo es eso de romper barreras? ¿Has recibido algún feedback por parte de estos lectores de fuera de España?
EGS Mis lectores americanos, australianos y británicos son muy diferentes a los españoles. Escriben al autor tratándole de usted, con muchísimo respeto, y las preguntas siempre están muy pensadas. En ese sentido, mis lectores patrios son mucho más espontáneos, pero las diferencias son simplemente culturales.
LCE Ahora que hemos hablado de esta última obra tuya, permíteme que pase a un tema que me resulta igualmente fascinante: el de tu trayectoria profesional. Has recorrido un largo camino como autora, de la autopublicación a convertirte en una de las escritoras best-seller de una gran editorial. ¿Cómo ha sido el proceso? ¿Cómo tuviste la valentía de lanzarte al incierto mundo de la autopublicación digital, y qué pasos se han sucedido luego para llegar hasta aquí?
EGS Comencé en 2012 autopublicando en digital «La saga de los longevos», tomé esa decisión mientras esperaba la respuesta de las editoriales, quería saber si a los lectores reales les gustaba mi novela. Lo que no esperaba en que en pocos días alcanzase el número uno a nivel nacional y que se convirtiera en viral en las redes sociales: las opiniones eran fantásticas y todo el mundo la recomendaba. Después de eso publiqué en papel con La Esfera de los Libros, en  menos de dos meses hacíamos el lanzamiento y en un par de semanas llegamos también a la segunda edición. La novela fue adquirida por una editorial norteamericana y la traducción al inglés funcionó también genial. Después de eso he publicado la segunda parte, «Los hijos de Adán»; y «Pasaje a Tahití» y «El silencio de la ciudad blanca» con Planeta. Son escalones que te van posicionando gracias a las ventas y al apoyo de los lectores.
LCE ¿A qué crees que se debe tu éxito? Además de al esfuerzo y al trabajo, que se ven claramente.
EGS Creo que son novelas que a la gente le gusta mucho recomendar y a eso se debe el fenómeno boca-oreja.
LCE   ¿Algún consejo que dar a los autores que están empezando?
EGS Que no publique hasta que tenga la novela muy pulida. Nunca hay una segunda oportunidad para causar una primera buena impresión.
LCE  Un placer, nuevamente, haber podido contar con tu presencia. Muchas gracias por tus aportes.
Toda la suerte del mundo y hasta pronto.
EGS Mil gracias a ti, ha sido un placer estar en Literatura con Estrógenos.