martes, 12 de noviembre de 2019

ONCE, DOCE

NaNoWriMo 2019
 
la protegida de los lobos
Bien, pues hoy no ha estado mal pero no he logrado recuperar la pérdida de ayer. Me dejé palabras en el debe y hoy solo he logrado escribir unas trescientas de más. Así que mañana me tocaría escribir alrededor de 2.600, o sea, mil más que la media. Ya veremos si lo consigo.
         De momento, estoy con Sigrid y Lâire, su hija pequeña, de visita en casa de la misteriosa curandera Fioona. Sigrid tiene una fea herida en la pierna, pero Lâire está segura de que la Señora del bosque será capaz de curarla.

domingo, 10 de noviembre de 2019

OCHO, NUEVE, DIEZ

NaNoWriMo2019

#nanowrimo2019














Los fines de semana son todos complicados, pero este aún más. A pesar de ello me ha cundido más que nunca, parece que la presión a veces resulta positiva (o será casualidad, que tampoco quiero envalentonarme, que me quedan dos fines de semana y medio y no sé cómo van a resultar). El caso es que me he puesto al día y empezaré la nueva semana sin esa sensación de tener que recuperar a marchas forzadas.
         A la capital de Lorrell ha llegado una visitante inesperada. Tan oportunamente que Sigrid, que siempre ha desconfiado de las casualidades, teme que sea producto de algún plan complicado que tratará de desentrañar. A ver si tiene suerte.

jueves, 7 de noviembre de 2019

SEIS, SIETE

NaNoWriMo 2019

Bosque de Bryn
No es que ayer no escribiera nada. Lo hice, aunque no fueran más que las mil seiscientas y pico palabras de rigor, sin recuperar ni nada. Pero acabé más allá de las 24.00, así que no pude sumarlas a la tabla. Espero resarcirme hoy, sumando los dos días.
         De momento no me falta inspiración, de hecho tengo en mente al menos dos escenas más para seguir a partir de aquí. Lo que me está faltando es confianza. Creo que todos pasamos por lo mismo en el NaNo, en un momento u otro: veo que avanzo pero no dejo de decirme que es basura, que las escenas son malas, o están mal construídas, o que tendría que poner más de esto o menos de aquello... Y tengo que vencer el impulso de volver atrás y borrar, y corregir, y retocar. En realidad, tengo que luchar conmigo misma a brazo partido para no darle a suprimir páginas enteras.
         Así que, respiro hondo, me recuerdo de qué va esto... Y sigo escribiendo. Con la convicción de que al final merecerá la pena, tendré grosso modo el esqueleto de la historia y ya solo hará falta tomarla por partes y enderezar lo que se deba.
         (La vocecita que me advierte del horror que suele ser eso, de que a veces las correcciones son más bien amputaciones seguidas de trasplantes de urgencia, y que en ocasiones perdemos al paciente; esa puñetera vocecita, esa misma, acaba siendo silenciada; si no de otra manera, con cerveza XDD No le hagáis caso, pues, finjamos que no la oímos y esperemos que así se canse y me deje en paz).

Sigrid y yo andamos ahora en el bosque. Hemos tenido un problemilla, que ha dado al trate con su seguridad en sí misma, ya veremos si la cosa tiene arreglo. Y nos hemos topado con Lâire, la hija menor de Sigrid, un personaje que va a dar muchas sorpresas en esta novela y...
         Y mejor me callo, que tengo que dejar algo para cuando esté acabada la novela.



El reto continúa

martes, 5 de noviembre de 2019

CINCO

NaNoWriMo 2019

Hoy ha sido un día de locos, con mil asuntos pendientes y el acoso de una nube negra que me perseguía todo el tiempo. Y no me refiero a la lluvia, no, sino a todas esas pequeñas cosas que si pueden salir mal, salen mal. Aun así, he logrado escribir a última hora 1.950 palabras, mejor que los dos días anteriores, así que muuuy lentamente voy recuperando palabras de los días primeros.
         Marcho a la cama, que estoy rota. Mañana espero seguir acompañando a la querida Sigrid en una nueva aventura (escena) que promete ser de lo más emocionante.
       Que ustedes lo duerman bien.

lunes, 4 de noviembre de 2019

CUATRO

NaNoWriMo 2019

Bien, segundo día de escritura, cuarto de reto. Y sigo recuperando palabras, pero muy lentamente. A ver si poquito a poco me voy acercando a la cuota debida.
         Sigo con Sigrid, en su dachadh o gabinete privado, con líos de predicciones y esas cosas. Alternando la escritura de la novela (además de las obligaciones diarias habituales) con el diseño de carteles para mi próxima presentación literaria: la de mis novelas Útero y Equinoccio, el primer libro de la colección Relatos del Caldero.
         Ya confirmaré la fecha, pero mi idea es que sea a finales de noviembre. Y nada más por hoy, me marcho a descansar, que hoy me lo he ganado de verdad.