lunes, 9 de octubre de 2017

LA MUJER ATRAPADA - Tablón de anuncios


Rescato en esta entrada otras dos que hice, hace ya tiempo, sobre el síndrome de «La mujer atrapada», mujeres que vivieron su propia versión del cuento LAS ZAPATILLAS ROJAS, para retomar ese mismo tema con nuestra siguiente Poeta suicida: Alfonsina Storni.
         
Una de ellas, la que da origen a la serie, en el blog de mi colega y amiga Sandra Parente:
LA MUJER ATRAPADA - IY la otra, sobre la poeta suicida Sara Teasdale: LA MUJER ATRAPADA - II.
Quedará esta entrada como tablón de anuncios en el que consultar, en orden de nacimiento, todas las autoras cuyas vidas constituyen lo que será el objeto de estudio de la sección. Ellas son...
         Nuestras Poetas suicidas:

Virginia Woolf: 1882-1941: murió a los 59 años

Sara Teasdale: 1884-1933: a los 49 años
Alfonsina Storni: 1892-1938: 46 años
Marina Tsvetáyeva: 1894-1941: 46 años
Florbela Espanca: 1894-1930: 36 años
Antonia Pozzi: 1912-1938: 26 años
Anne Sexton: 1928-1974: 46 años
Amelia Rosselli: 1930-1996: 65 años
Sylvia Plath: 1932-1963: 31 años
Alejandra Pizarnik: 1936-1972: 36 años
Miyó Vestrini: 1938-1991: 53 años
María Mercedes Carranza: 1945-2003: 58 años
Verónica Forrest-Thomson: 1947-1975: 27 años
María Emilia Cornejo: 1949-1972: 23 años
Ana Cristina César: 1952-1983: 32 años
Martha Kornblith: 1959-1997: 38 años 

No quiero despedirme hoy sin añadir un poema que viene muy a cuento de lo que hablamos, expresa en la propia voz de una mujer el anhelo doloroso de crear, de plasmar en el mundo real y prosaico la carga de un corazón desmesurado, en este caso a través de la poesía, como algo inherente al hecho de ser mujer. Extraídas de la web Poesía de Mujeres, os traigo aquí estas palabras desgarradas de Concha Espina.

mujer poeta

YO SOY UNA MUJER: NACÍ POETA…

Yo soy una mujer: nací poeta,
y por blasón me dieron
la dulcísima carga dolorosa
de un corazón inmenso.
En este corazón, todo llanuras
y bosques y desiertos,
han nacido un amor, interminable,
y un cantar gigantesco;
pasión que se desborda de la tierra
y que invade los cielos…
Ando la vida muerta de cansancio,
inclinándome al peso
de este afán, al que busca mi esperanza
un horizonte nuevo,
un lugar apacible en que repose
y se derrame luego
con la palabra audaz y victoriosa
dueña de mi secreto.
Yo necesito un mundo que no existe,
el mundo que yo sueño,
donde la voz de mis canciones halle
espacios y silencios;
un mundo que me asile y que me escuche;
¡lo busco, y no lo encuentro!…


Concha Espina
Concha Espina- España
Poema incluido en la novela La esfinge maragata, 1914.

viernes, 6 de octubre de 2017

MUSOS - Yaroslav Gerzhedovich

Yaroslav Gerzhedovich

Un muso increible, e igualmente inquietante, que descubrí hace unos días, cuando buscaba imágenes para ilustrar una entrada.
         Yaroslav Gerzhedovich es un pintor e ilustrador ruso que combina en sus obras el dibujo con la fantasía medieval.

Yaroslav Gerzhedovich






Nació en San Petersburgo (entonces Leningrado), Rusia, en 1970 y se  formó en la Escuela de Arte «Nikolái Roerich» y posteriormente en el estudio de Nicholas Ganzhalo en San Petersburgo. Su trabajo se caracteriza por sus finísimos y complicados detalles, así como por el reflejo de luz tenue que envuelve a sus personajes y paisajes en un ambiente lleno de misticismo.

Yaroslav Gerzhedovich

Durante sus veinte años de carrera, su estilo ha cambiado muchas veces, pero manteniendo en el fondo la misma esencia de sus comienzos: ambientes góticos y oscuros conformados por un dibujo detallista y esmerado, con reminiscencias de arte gótico y renacentista, colores velados y una meticulosa ejecución. Además de la mezcla de personajes y elementos basados en la mitología con otros de la naturaleza y la vida cotidiana.


Yaroslav Gerzhedovich 

Según él mismo nos dice,
«es difícil definir mi propio estilo, pero parece estar en algún lugar entre el surrealismo y la fantasía».

Yaroslav GerzhedovichEsa mezcla de la que hablábamos, entre elementos fantásticos y detalles reales, consigue en el espectador una reacción curiosa. Te sumerges en sus pinturas como si estuvieras contemplando algo histórico, como si fuera posible lo imposible y aquello que se te muestra fuese real. Y esto es así porque uno quiere «creer», desea ser partícipe de ese paisaje, de ese mundo onírico y mágico que él ha creado. Y pagas el precio, tal como haces ante la buena literatura fantástica. Pese a que tu mente racional sabe distinguir, tú la acallas y la recluyes a un rincón para que no moleste. Porque por un momento al menos, te has propuesto vivir emocionantes aventuras dentro de un cuadro.
 Yaroslav Gerzhedovich
Yaroslav ha expuesto con gran éxito en Rusia, Reino Unido y Suiza, entre otros países, y sus obras están presentes en numerosas e importantes colecciones públicas y privadas de todo el mundo.
         Actualmente vive y trabaja en San Petersburgo.

miércoles, 4 de octubre de 2017

La mirada extraña de VALENTIN PERRIN

Valentin Perrin

Valentin Perrin es un fotógrafo, diseñador de moda y modelo nacido en Francia hace veintiseis años. Actualmente tiene su estudio en París, ciudad que usa casi siempre como escenario. Empezó a trabajar en la moda y, según él mismo relata, empezó en la fotografía como una necesidad de plasmar sus creaciones y recreaciones del modo más fiel posible.
         Él no solo crea ropa, sino que construye mundos y misteriosas historias, con criaturas andróginas que visten trajes extravagantes y vanguardistas.

Diseño Perrin

En una entrevista que concedió en la publicación ISSUE NO. 206 explicaba cuál había sido su mayor influencia a la hora de concebir y construir ese mundo particular suyo. «La infancia. Y los sueños. Al experimentar el conflicto que existe entre la realidad y el mundo de los sueños, creé un mundo intermedio para mí, al igual que James Matthew Barry creó un "Neverland" en su novela Peter Pan».
         Es lo mismo que decía yo cuando hablaba de la creación de los Mundos Fantásticos. Al igual que en mi caso, la decepción acerca de la ausencia de magia en el mundo real me llevó a la Literatura fantástica y a sus mundos alternativos, primero como lectora y luego como creadora, Valentin Perrin crea en cada fotografía su propio mundo, con la dosis de magia y belleza que la realidad que nos imponen parece empeñada en desterrar.
         Cuando le preguntan cuál ha sido la principal dificultad con la que se ha encontrado, nos confiesa que su mayor lucha «ha sido encontrar maneras de crear físicamente lo que tengo en mente». Por eso dice que necesita «trabajar con personas de confianza y que confían en mí. La mayoría de mis modelos son también mis amigos, y para la mayoría de ellos, ser modelo no es algo a lo que aspiren. De hecho, ni siquiera preguntan cómo será el rodaje de antemano. Así que siempre es un momento sorprendente y gracioso verlos subir una escalera en medio de un campo, o caminar por las calles de París con los transeúntes mirando estos trajes indignantes y el maquillaje del mismo estilo».

Valentin Perrin

Hay quien dice que Valentin podría ser la versión masculina de la artista Emilie Autumn.

Daniel S Rodríguez

Todas las rayas, el té y el pelo rojo que aparecen frecuentemente en las composiciones de Valentin Perrin recuerdan la estética de Autumn, que cuenta también con una legión de fans.
         Perrin hace una reinterpretación, no sé hasta qué punto premeditada, del género masculino. Sus modelos habituales, entre los que se encuentra él mismo en numerosas ocasiones, son seres andróginos que desprenden delicadeza y glamou. Con vestimenta y maquillaje cuidados hasta el detalle.


Valentin Perrin

Y no hay duda de que sus modelos femeninas también recrean ese mismo aire de cuento mágico, poblado de criaturas imposibles. No por casualidad él refiere como influencias claras en su estilo las historias de Grimm y Perrault, Alicia en el País de las Maravillas, Peter Pan o Le Petit Prince. Y se declara admirador del surrealismo.
         Sin embargo, sus mujeres tienen un aire aún más etéreo que los hombres que retrata. Parecen frágiles, extremadamente delgadas y tristes, muy tristes. Como si su belleza derivara principalmente de ese aura de melancolía y delicadeza. Poniendo de relieve que son criaturas de otro mundo, lejanas, quiméricas y totalmente inalcanzables.
         Yo las he bautizado aquí, atendiendo a ese halo misterioso que configura el retrato de cada una de ellas. Magia, desde luego, no les falta.


Valentin Perrin
Madame Tentación

 
Valentin Perrin
Madame Ausencia

 
Valentin Perrin
Madame Corazón
 

Valentin Perrin
Madame y el Cuervo


Valentin Perrin
Madame Melancolía
 

Valentin Perrin
Madame Nostalgia

lunes, 2 de octubre de 2017

Tres miradas sobre «La casa de los cerezos»

 Valentin Perrin
Valentin Perrin - Photography


Ya que tengo nueva reseña de Entremundos, y como no quiero que La casa de los cerezos pueda sentirse celosa, me he decidido a rescatar de las entrañas del blog una entrada que hice en octubre de 2015, en la que os enlazaba tres grandes reseñas que había recibido la novela por entonces.
         Aquí están, tan gratificantes para mí como lo fueron en su día.
     
Côdex Iuvenis: La casa de los cerezos

Ángeles Pavía Mañés, socia fundadora de la empresa de servicios editoriales Teloseditamos

El Puente lejano: La casa de los cerezos
Íñigo Pereyra Urdíroz, cinéfilo y lector voraz. Gran fotógrafo también.

Puesto de lectura: La casa de los cerezos
Easton, el duende documentalista. O, si lo prefieren, Daniel G. Castro en esta dimensión espacio-tiempo :-)

viernes, 29 de septiembre de 2017

ENTREMUNDOS - Nueva reseña en...

HISTORIAS DESDE LA CUEVA

Yaroslav Gerzhedovich
 Yaroslav Gerzhedovich
Yo adentrándome en la cueva en busca del dictamen del Oráculo 

Tengo nueva reseña de Entremundos. ¡Y qué reseña! La firma la escritora Ana Morán Infiesta en su blog Historias desde la Cueva. No podía dejar de compartir un artículo que dice cosas como esta: «L. G. Morgan es una de las voces más singulares de la literatura fantástica española, aunque puede que no sea de las más conocidas. Una autora con voz propia, con una prosa elegante, que jamás cae en los excesos, que tiene una capacidad magistral para adaptarse al tono y ambientación de cada narración»
         Lo mejor de todo es que yo conozco a Ana Morán y sé cómo escribe. Así que, viniendo de ella, todo lo que dice de Entremundos no puede sino llenarme de orgullo y satisfacción. Tanto, que ya no quepo por las puertas :-)