viernes, 30 de noviembre de 2018

DIARIO DE UNA NOVELA

CUARTA ENTRADA

L. G. Morgan

Pues aquí estoy de nuevo, díscola participante del NaNoWriMo, ya concluido sin laureles para mí. Tan culpable me sentía hoy de los pocos avances logrados este mes que me he puesto en modo «escritura automática», reloj en mano, y me he fijado una hora seguida de concentración total que no admitiera distracciones de ninguna clase.
         La cosa ha sido productiva: 740 palabras en una hora. Y casi todas decentes, esto es, que aunque tenga que corregir alguna parte, en su mayoría me parece que serán aprovechables.
         Es una escena protagonizada enteramente por Sigrid, mi guerrera pelirroja convertida, casi a su pesar, en Konning o reina de Lorrell. En ella se suelta la melena (no os imagináis lo literal que es esto) y se mete en lo más hondo del bosque buscando estar sola y poder olvidarse por un rato de todo y de todos. Lo malo es que se va a topar con un problemilla que no esperaba. Pero, bueno, no se puede tener todo, ¿no? Porque el paisaje que la rodea en su paseo boscoso, tal y como yo lo imagino, no puede ser más sugerente.

Hayedo Tejera Negra
¿Os suena? Es el hayedo de Tejera Negra, en Guadalajara, un lugar mágico donde he estado el fin de semana pasado y que me ha servido de recuerdo e inspiración para que Sigrid se desahogara de sus tareas políticas.
         Hay una ruta de 6 km. (no confiarse, que tiene un tramo de subida durilla que hace que el trayecto dure más de lo previsto) que parte del aparcamiento, sigue el trazado del río y se sumerge de lleno entre las hayas.
         Habíamos estado allí hace mucho tiempo, pero lo poco que yo recordaba de entonces era un gran tejo milenario que había en la última parte del camino. Allí sigue el tejo, pero ahora no conviene acercarse a él: un cartel te previene del peligro de compactación del terreno, lo que perjudica al árbol. Me pareció además más pequeño y menos majestuoso de lo que aparecía en mi memoria. Ya se sabe, la nostalgia y sus caprichos, que lo tiñen todo de colores propios, a veces inventados.
         El caso es que resulta una visita muy recomendable, como escenario literario o no, y la maravillosa sensación que se apodera de uno cuando se encuentra en la hondura del bosque, con solo silencio, agua y hojas alrededor, ya no le abandona el resto del día. Los pueblos del entorno, muy pequeños y con sus casas de pizarra negra desafiando el paso del tiempo y la modernidad, son el complemento perfecto para el día de campo y desconexión. Porque, como no podía ser de otra forma en momentos idílicos de tal naturaleza, la cerveza es algo que no falta.

jueves, 22 de noviembre de 2018

DIARIO DE UNA NOVELA

TERCERA ENTREGA

L. G. Morgan


Vamos ya por el día 22 del NaNo y yo con estos pelos. Me da que este año tampoco lo consigo. El destino me lo pone difícil colocándome en el camino demasiadas tentaciones, eventos interesantes a los que es difícil resistirse y obligaciones que surgen de todas partes. Es como si los diablillos de los enredos, en cuanto se enteran de que tengo trabajo entre manos se confabularan para lanzarme retos y ponerme zancadillas de las que uno no puede escapar.
         Pero aunque no llegue a completar las 50.000 palabras no voy a tirar la toalla. Mejor llegar aunque sea a la mitad que dejarlo aquí. Y así, me inspiro como siempre, a base de buena música.
         De la misma forma que la banda sonora (sobre todo el tema principal) de Juego de tronos, compuesto por Ramin Djwadi, fue mi banda sonora particular para escribir «El pacto», ahora tengo otra pieza fetiche para abordar La protegida de los lobos:


La serie entera me tiene entusiasmada (no digamos ya Uhtred Ragnarson, o Uhtred de Bebbanburg, un perfecto Ian) pero el tema que abre cada capítulo está dictando el tono de mi novela. A la cantante, Eivor, ya la conocía. Así que a raíz de esto la estoy investigando aún más, y ya tengo otras obras suyas como candidatas a formar parte de mi lista de reproducción de este otoño invierno. Que la disfrutéis como yo.

martes, 6 de noviembre de 2018

DIARIO DE UNA NOVELA

Días 2, 3, 4 y 5


¿Y cómo han sido estos días de NaNoWriMo transcurridos desde mi última entrada? Desbordantes, no digo más.
         El viernes aún logré cumplir, aunque fuera a última hora. Después de un día de ajetreo total me puse a recopilar lo que había conseguido escribir: los puntos básicos de la escaleta y el arranque del primer capítulo.

Lo mismo que yo soy de ir muy a mi aire cuando abordo un reto literario, y me rijo solo por mi estilo e intuición, una vez que he decidido, tras cierta búsqueda y reflexión, adoptar un método trato de seguirlo al cien por cien. Y así, me pareció muy útil empezar la escaleta tal como recomiendan en el artículo del que os hablé, o sea, contestando a una serie de preguntas esenciales:

ESCALETA DE LPDLL

1. ¿De qué va la historia?
2. ¿Quién es el protagonista?
3. ¿Qué le pide a la vida?
4. ¿Qué sorpresas le esperan? 
5. ¿Qué quieres transmitir con la historia?
6. ¿Qué moldes quieres romper con ella?

Eso me ha permitido centrarme y avanzar con una guía desde estos primeros pasos. Mi problema es que prácticamente ninguna de esas preguntas tiene una respuesta única: no tengo un solo protagonista, así que las cuestiones acerca de lo que le pide a la vida, sus características, cosas que le pasarán, etc. se han multiplicado y he tenido que bucear no una, sino tres o cuatro veces en los aspectos de la historia. Pero no importa, lo importante es que he salido de ese paso con la información suficiente para completar el siguiente, que es... 
        
EL LOGLINE: LA IDEA PRINCIPAL DE TU HISTORIA

Se trata de resumir en unas pocas líneas el argumento básico de la novela. Las subtramas y detalles ya llegarán más adelante, ahora se trata de definir el hilo principal.
         Ellos hablan de dos o tres líneas pero a mí, como podréis imaginar, me ha llevado algo más:

«Lorrell y Aslund vuelven a trabajar como aliados, persiguiendo la reunificación de la tierra de Tres Ríos hasta alcanzar la extensión y estructura que tenía en tiempos de los Sîtari. De este modo, su antigua magia volverá a la tierra y volverán a darse las condiciones propicias para que algún día Haraldsun sea coronado como soberano de un verdadero imperio.
         Pero el Destino solo puede manejarse hasta cierto punto: contraviniendo los planes que tan cuidadosamente ha ido atando la Reina Mirella, Laire, aquella a la que llaman «la protegida de los lobos», ha nacido con una misión que nadie sospecha, y no piensa plegarse a ningún argumento en contra, ya sea humano o divino».
 
Vale, acabado esto, ¿qué nos queda? Solo el paso final:

LISTA DE HECHOS CLAVE DE LA NOVELA Y ESCENAS QUE LOS COMPLETAN
 
Aquí llega lo que es la escaleta realmente: «La Escaleta o Step Outline es en cinematografía una lista de las escenas que componen la historia. Cada elemento de la lista consta de una o varias oraciones describiendo de una manera muy puntual los eventos relevantes de cada escena...».
         Puede ser de tipo organizado:

Escaleta

O, como sería en mi caso, de tener espacio, más tipo mapa de Stranger things:

Stranger things

Como no dispongo de recursos espaciales, yo he optado por una modalidad más modesta: un cuaderno donde cada página será un capítulo donde se detallen las escenas principales. Y aquí entra además mi inclinación natural y mi deseo de combinar el método escaleta con el del Borrador cero (o sea, a barullo y sin respirar). Voy a alternar el avance en el cuaderno, estructurando cada capítulo, con la escritura del capítulo en sí. Y así aprovecharé la inspiración repentina: si me viene la «sensación» de una escena o de una atmósfera (cosa que sucede y que me asalta en los momentos más inesperados) la escribiré tal cual en el borrador e iré sumando palabras. Al menos luego sabré qué orden darle.
         Fiel a ese propósito, ya que el sábado y el domingo tenía trabajo comunitario en el Huerto***, tuve que compensar ayer escribiendo a lo loco. He de decir que, entre pitos y flautas (toque musical), en mi contador ya figuran la friolera de ¡9.966 palabras! ¿Cómo os quedáis?

*** No, no estoy cumpliendo ninguna pena de reinserción. Pertenezco a un huerto urbano y, de vez en cuando, toca atender a las cuestiones comunes; en este caso, y por si os interesa, la descarga y distribución de 30 metros cúbicos de substrato vegetal y mantillo. ¿A que suena entretenido? XD

jueves, 1 de noviembre de 2018

DIARIO DE UNA NOVELA

la estirpe de la estrella 2

Sí, amig@s, ya tocaba. A pesar de tooodos los frentes abiertos que tengo, ya no podía dejar pasar más tiempo sin abordar una tarea crucial: la escritura de la segunda novela de mi saga «La estirpe de la estrella».
         El caso es que llevaba ya una buena temporada contruyendo su estructura base, recabando información para nombres y escenarios, pensando y repensando posibles elementos de la trama. Incluso tengo algún capítulo a punto de ser completado. Pero ha llegado la hora de meterme de lleno con ella y aprovechar la oportunidad que me brinda el NaNoWriMo de este año.
         ¿Os acordáis de qué era eso? El NaNoWriMo (National Novel Writing Month), es un proyecto dirigido a autores noveles de todo el mundo, cuyo objetivo es escribir 50.000 palabras en un mes; una novela, en definitiva.
         Allá por 2012 yo abordé mi primer NaNo. La experiencia fue gratificante y estresante a partes iguales (aspecto que quizá explique por qué no he logrado hasta ahora repetir la experiencia). Pero saqué tantos aspectos positivos que me veo, una vez más, dispuesta a tirarme a la piscina y probar suerte.
         ¿Qué beneficios tiene este sistema de escritura? Pues, para empezar, te obliga a «soltarte», a dejar que tu creatividad fluya sin cortapisas. No es momento de corregir ni de reescribir, simplemente has de avanzar, de la manera que sea.
         También te ayuda a ser constante en tu trabajo, te impone un horario regular (en lo posible), forzándote a escribir todos los días (y es que si, por alguna razón, te saltas alguno, sabes que te tocará recuperar, con lo que minimizas todo lo posible los días de «pellas»). De este modo, consigues crear un método de trabajo estable y continuo, lo que da indiscutibles frutos.
         El NaNoWriMo te permite además lograr otra hazaña: en el plazo escaso que es un mes puedes llegar a escribir una novela (o el meollo de la misma, según sea la extensión media de tus obras). ¿No firmaríamos todos por algo así? Aunque sepamos, como es el caso, que luego vendrá un período de correcciones, ajustes y pulimentos diversos, de amplitud variable pero siempre diez veces mayor que el mes de marras.

Pues bien, el NaNo empieza hoy, día 1 de noviembre, y yo llevo, por una vez, los deberes hechos. Voy a tratar en esta ocasión de ser algo más ordenadita que de costumbre, combinando los dos métodos de planificación de novelas que he encontrado más adecuados para mi caso, teniendo en cuenta el tipo de escritora que soy yo: decididamente jardinera, en vez de arquitecta.
         Buceando entre la información que hay al respecto, me han resultado especialmente útiles (por una causa u otra) los artículos 7 métodos probados para planificar tu novela de Gabriella Campbell; y otro de Víctor Blanco, aparecido en el blog El Fogón, La escaleta: el armazón de nuestra novela de Fantasía.
         Así, me he diseñado un plan de trabajo a mi medida, aplicando el método de la Escaleta (básicamente una lista de los hechos que sucederán en la novela, similar a un guión de cine, que sirve para organizar nuestras ideas y servirnos de guía durante el proceso de escritura) y el método del Borrador Cero (que sería un primer borrador, resumido y a lo loco, a completar más adelante gracias a las notas que, como miguitas de Pulgarcito, te habrás ido dejando por el camino. La idea es, según este sistema, que irás descubriendo de qué va tu novela conforme vas escribiendo).

Y aquí estoy, dispuesta a lanzarme a la aventura. Y dispuesta también a ir contandoos mis avances o mis atascos día a día, con pelos y señales.