martes, 31 de julio de 2018

LA EPOPEYA DE MORGAN:

Porque autopublicar implica también promoción, ventas y... más

 Andrey Vasilchenko - Girl warrior 

(Yo en un descansito, planteándome el siguiente paso)

¡Quién me mandaría a mí meterme a hacer una web! Bueno, antes de eso, por qué demonios me empeñaría yo en que era buena idea poner mi novela en Amazon. Aunque, ya de paso, qué tipo de musa desaprensiva me sugeriría liarme la manta a la cabeza y diseñar la portada del libro. ¡Y la cubierta al completo! Con solapas, nada menos. Y teniendo que usar InDesign, un programa que no había visto en mi vida hasta ese momento.
         Temeraria, eso es lo que soy. Una temeraria que se atreve con más de lo que debiera. Me flagelo por ello (pero flojo, que tampoco es cuestión de cargar las tintas. Imprudente sí, pero no masoca).
         Bien, acabado el castigo me siento más benévola conmigo misma y me permito recordar que todo tiene una explicación y que, tal vez, esta puede servirme incluso de atenuante de peso. Bien, os cuento.
         Después de un periplo editorial muuuy accidentado alcancé la conclusión de que El Pacto tenía que ser novela autopublicada. —Vale —me digo—, puedo con eso. De hecho —me recuerdo para darme ánimos—, ya probé una vez y la experiencia resultó muy positiva. Es más, con lo que aprendí con la publicación de «La casa de los cerezos» creo que puedo embarcarme en esta nueva aventura con más seguridad y con los objetivos más definidos aún que la primera vez.
         APROBADO. Pasemos a la siguiente fase.

Segundo hito: Me encuentro con un problemilla inesperado pero lo resuelvo sin demora.
         Como al portadista que había elegido le iba a ser imposible terminar el trabajo a tiempo (y para las fechas que me he propuesto no llego a buscar otro), decido que por qué no probar yo misma (solo probar) y a ver qué sale. La sorpresa es que logro hacer una portada que me gusta. Es más, cuanto más la miro más satisfecha me encuentro. ¿Y quién dijo miedo? Aunque tengo serias lagunas en cuestión de diseño gráfico (que no ha sido nunca mi campo. Hasta ahora, que me he instalado en una parcelita rústica que voy poniendo mona poco a poco) me lanzo a hacer la cubierta entera: portada, contra, lomo y solapas (el sueño de mi vida). Y nos vamos a imprenta. Porque lo que son las tripas del libro no me dan ninguna guerra, ni siquiera diagramas y mapa (bueno, este me hizo de sufrí un poquito más de la cuenta, pero fue miedo escénico nada más, la responsabilidad de la tarea. En cuanto cogí el pilot en serio y me tomé dos cervezas se me pasaron los sudores).

Pero, ay amigos, aquí me encuentro con un entuerto que, como buena heroína andante, no dudo en enfrentar y desfacer.


gary gianni



El príncipe valiente - Gary Gianni

¡A la portada (y sobre todo a la contraportada) le falta legibilidad! O sea, aunque las imágenes están guay de calidad, a los textos: sinopsis, curriculum, lomo... les falta definición. ¿Y ahora qué hacemos?
         Gracias a que trabajo con un excelente profesional (misma imprenta que para La casa de... Gráficas De Diego) solucionamos enseguida el problema. Bueno, es plural figurado, porque yo me limito a pasarle por partes lo que David me pide y él lo ensambla todo hasta arreglarlo XD
         El caso es que el libro queda estupendo y cuando lo veo en casa me emociono igual que si fuera una criatura. Más guapo que ninguno que se haya visto jamás (no voy a justificarme, que ya sabéis que soy algo exagerada muy pasional).


Tercer hito: la presentación en sociedad de la criatura. 17 de marzo de 2018.
         En La Moradita de Hortaleza tiene lugar una batalla épica entre Lorrell y Aslund. Sin bajas. Con mucho arte, mucha música, poesía y buen rollo. En dos palabras: in-olvidable.


La Moradita Madrid

 
Cuarto hito: Y aquí la cosa empieza a ponerse de veras sangrienta. Porque se trata de un largo camino para hacerme con los misterios del programa InDesign y rediseñar la cubierta al completo, esta vez librada a mis propios recursos. Me empieza a pasar como con el mapa, la tarea se me presenta titánica y no encuentro el momento de arrancar. Pero todo llega y finalmente estoy lista para escalar la siguiente cumbre, que no es otra que subir la novela a Amazon para su venta tanto en formato físico como digital. Parece algo fácil, ¿verdad?
         ¡Pues no lo es!

¡Grrrrrrrrrrrr!
Porque Amazon tiene su propio sistema de medida y es inflexible con sus pautas. Adaptar la cubierta no resulta demasiado complicado (salvo que tengo que renunciar a mis amadas solapas y descentrar un poco el rótulo superior por si el corte varía; que varía, según dicen ellos). Pero para poder meter las imágenes tengo que hacer no menos de doce pruebas. Estoy a punto de dejarlo por imposible cuando la cosa cuadra por fin. Comparado con eso subir la versión digital me parece de risa.

Quinto hito: Ahora que por fin tengo la novela en la estratosfera —es un decir, que aún no he invertido en la carrera espacial—, y, por tanto, a disposición de cualquier persona, en cualquier punto del globo, que quiera informarse sobre «El Pacto» y comprarla, regalarla o lo que sea; empieza la fase de difusión. He de hacer llegar a todo el mundo la noticia de que la novela existe y se puede adquirir y leer. Y además he de «animarles» a hacerlo, hablándoles de sus excelencias. Casi nada.
         Tiro de plan previo (estuve estudiando el asunto antes) y sigo avanzando además con nuevos descubrimientos. Entrada en el blog, anuncios que coloco en facebook, twitter, instagram... Y entonces se me ocurre, por recomendación de una amiga, promocionar las publicaciones en fb...

emoticono pánico

¿Por qué todo tiene que ser tan difícil en este mundo para los no informáticos? ¿Es un complot de estos individuos e individuas para demostrarnos su superioridad? ¿Solo unos pocos elegidos deben poder acceder a ese saber arcano? ¿O la culpa es de los expertos en marketing, que temen competencia?
       Sea como sea, tropiezo con una sarta de elecciones sobre objetivos: que si quiero conversión, alcance o impresiones (términos todos que no significan, o no exactamente, lo que dice el diccionario. Por ejemplo, si eliges conversión no quiere decir que busques adeptos para tu religión; ni las impresiones que se queden impresionados con las cualidades de tu producto). Que si coste por alcance o por acción (y yo qué sé). Algo de una puja. Y todo ello con sus correspondientes ventanitas que debes ojear si quieres enterarte de algo.
         Pero ya el culmen llega cuando me hablan del (o leo sobre) píxel de fb. Que es (desencriptado) una cosa que instalas misteriosamente en el lugar al que quieres llevar a tu público para que te sople si va la gente y lo que hace allí. En mi caso, a Amazon, donde, por razones obvias, yo no puedo instalar nada de nada.
         Plan B: me instalo el píxel ese en el blog y allí pongo el enlace a Amazon.


No se puede, so pena de hacerlo manualmente y copiar un trozo de código en el código de la plantilla del blog. Ah, pero yo ya anduve una vez metida en esas lides y fue arduo, así que... como que paso. Otra opción: el píxel se coloca casi solo (juas, juas, en esto de la informática el casi solo suele ser una utopía) en ciertas plataformas «conchabadas» con fb.
         Allá que voy, lo que sea por mi píxel. No sabía ni de su existencia hasta anteayer pero ahora que lo conozco ¡tengo que tener uno! Recalo en Wix y...


to be continued

viernes, 13 de julio de 2018

EL PACTO YA A LA VENTA EN AMAZON

novela El Pacto - L. G. Morgan

Hoy, 13 de julio de 2018, mi novela El Pacto ve la luz en Amazon, tanto en formato papel como en digital. Ha sido un largo camino hasta llegar aquí, plagado de dificultades que, a su vez, me han reportado un importante aprendizaje. Y es que todo en la vida es lo mismo, cualquier problema al que te enfrentas te proporciona automáticamente claves valiosas que te servirán en lo sucesivo, si es que eres capaz de sacar lo positivo en medio del resto.
         ¿Por qué los problemas de publicación? Pues porque yo me he ocupado en este caso de todo lo concerniente al libro: escritura, maquetación, diseño de la cubierta al completo, diseño de mapa y diagramas y publicación a través de imprenta y, ahora, a través de la plataforma de Amazon, tanto para libro físico como digital (para esto último he tenido la suerte de contar con la ayuda inestimable de mi buena amiga Ana Morán Infiesta, que maquetó la novela en formato epub. Si no, no sé qué habría sido de mí).
         Resulta que Amazon tiene un formato muy rígido para los libros en papel, unas medidas estrictas en las que hay que tener en cuenta la variabilidad de corte de las páginas, más tratándose de «extras», como han sido en mi caso las imágenes (mapa y gráficos que decía) que lleva el libro.
         Puedo decir que he probado de todo antes de conseguir encajar en el estándar solicitado. Pero como bien está lo que bien acaba, ahora puedo presentaros (¡por fin!) el resultado final. Si queréis haceros con un ejemplar (o dos, o tres...) de mi novela El Pacto... ¡Aquí está!


novela en papel


novela kindle

VERSIÓN KINDLE 

Próximamente, más novedades...