autora de la novela de fantasía Alcander (Ediciones Tagus 2013). Es asesora, correctora de estilo y monitora de taller de relato avanzado. Sus relatos han obtenido diferentes premios y menciones en certámenes como “Ciudad Getafe, 2009” o “María Moliner, 2010”. Ha colaborado en numerosas antologías.
LCE -Muy buenos días. ¿Preparada para convertirte en la siguiente víctima de la sección?
LF –Buenos días. Preparada.
LCE
–Hoy indagaremos en los gustos y
aficiones literarias de la autora Luisa Fernández, que ha aceptado muy amablemente participar en el blog y
ofrecernos una muestra de su trabajo. Empecemos pues con
la primera pregunta de rigor: ¿Por qué y cómo
empezaste a escribir?
LF –Porque me encanta. Un buen día me dije que ya
era hora de escribir una novela y así lo hice. Pero a las pocas páginas decidí
apuntarme a un taller gratuito de escritura creativa. Me faltaba método. Y ahí
seguimos después de mueve años y un montón de clases a cuestas.
LCE - ¿Cómo definirías tu estilo? ¿Crees que ha
variado a lo largo del tiempo?
LF – Es un juego de equilibrio con el lenguaje.
Rico, descriptivo, pero accesible. Y sí,
ha variado mucho con los años y el aprendizaje.
LCE - ¿Crees que tu escritura posee algún rasgo específico
por el hecho de ser mujer? Y si es así,
¿cuál crees que pueda ser?
LF –No, que yo sepa.
LCE - ¿Te has sentido discriminada alguna vez en
el mundillo literario?
LF –No.
LCE – Y ahora cambiemos de tercio: ¿Qué género
literario prefieres? ¿O eres en cambio
de esos autores que prefieren no ser encuadrados en uno específico?
LF–Me decanto por el costumbrismo y la ficción
histórica, pero siempre dentro de mis parámetros particulares; o sea, que tenga
una buena dosis de misterio y suspense. También me tira mucho el Thriller
forense, y si tiene tintes históricos mejor.
No me gusta que me encuadren. Escribo lo que me apetece.
LCE - ¿Qué objetivos te marcas como escritora?
LF –Mis objetivos son los mismos que cuando
empecé a escribir: llegar al lector. Intentar que mis novelas vean la luz del
mejor modo posible sin morir en el intento
(risas).
LCE - ¿Algo más que quieras contarnos?
LF –Bueno, pues quisiera animar tanto a lectores como editoriales a que den más
oportunidades a los noveles patrios; esos autores con potencial que intentamos
emerger a espaldas de un mercado tradicional
que cada vez crece menos y peor. Hay que sacudirse las pulgas y atreverse con
lo nuevo. Nadie nace grande. Crecer forma parte del camino.
Y, por último, quisiera daros las gracias
por entrevistarme. Lo he pasado genial.
LCE - Gracias a ti. Siempre es un placer conversar con los autores y poder charlar de literatura ;-) ¿Querrías ahora presentarnos tu relato?
LF –De mil
amores. Labios de adormidera es un relato policiaco. En él se explora
la psique del suicida. El difícil juego entre la criminalística y la intuición.
Ciencia e instinto se aúnan para hallar el leitmotiv.
Para escribirlo tomé como referencia la figura de “el perdedor” partiendo de la
conocida anécdota que Chéjov escribió en su cuaderno de notas: “Un hombre, en
Montecarlo, va al casino, gana un millón, vuelve a su casa y se suicida”. Espero que os guste.

