miércoles, 28 de mayo de 2014

Niveles de lectura en una obra

Se trata de un tema recurrente para mí, el de las distintas capas o estratos de los que, a menudo, se componen los relatos o novelas.

Hace poco en el foro de Hislibris, y a raíz de la recomendación literaria de un colega sobre un libro de Julian Barnes, lo saqué a la palestra para reflexionar nuevamente sobre ello.



Sobre la novela de Barnes yo comente:

Solo he leído una novela de Julian Barnes, "Hablando del asunto", y me encantó. No es que fuera especialmente "enganchante", pero sí muy curiosa la forma de enfocar la historia, llena de mucha más miga de lo que aparentaba. Me gusta ese estilo que parece ser fácil de entender pero que, si te detienes lo suficiente, guarda muchos más conceptos dentro. 

Efectivamente, esa novela me dejó poso. Recuerdo además haber leído sobre el llamado british dream team, en el que se incluían escritores como Ian McEwan, Martin Amis y Graham Colin Swift, además del propio Julian Barnes. Todos ellos parecían mostrar un interés especial por lo que sucede "dentro" de las historias. O "debajo" de la acción visible, concediéndole a esos aspectos tanta o mayor importancia que a esta.

Eso encaja perfectamente con lo que viene siendo mi objetivo literario (casi diría mi obsesión) desde hace tiempo: conseguir que en una obra pueda haber distintos niveles de lectura, igual que las capas geológicas que se suceden en la tierra. Así, habría lectores que optaran por quedarse arriba del todo y disfrutar del paisaje que se ofrece a sus ojos. Habría otros en cambio que pudieran decidir bajar a más profundidad, en plan espeleólogos, y observar los minerales y tipos de roca que guarda la tierra. Y aún quienes quisieran seguir bajando por su cuenta a partir de la última pista y hacer sus propios descubrimientos.


Porque sé que hay diferentes tipos de lectores, con sus distintos objetivos. Cada uno de nosotros buscamos en la literatura cosas distintas, igual que, por otra parte, puede decirse de cualquier aspecto de la vida. A veces se pide entretenimiento, otras evasión, o reflexión, o aprendizaje, o... Y sabemos que hay libros para todo y para todos.


Bien, lo que yo planteo es algo distinto, aunque soy consciente de que se trata de un ideal difícil de conseguir, casi una utopía. De lo que hablo es de que en una misma obra pueda estar contenido algo de todo ello, y cada cuál se quede con lo que prefiera.


Lo realmente difícil es conseguir distintas capas que puedan disfrutarse por sí mismas, sin ser determinadas por las otras. Porque los lectores de superficie (al menos la mayoría de ellos) no perdonan "obstáculos" en el camino que vayan en perjuicio del ritmo o aun de la claridad. Y los de profundidad descartan con mucha frecuencia la posibilidad de que haya cuevas misteriosas y pobladas esperándoles, cuando el paisaje de arriba es demasiado vistoso.

En fin, problema complejo, sin duda. Que no me resisto, por otra parte, a seguir intentando solucionar.

2 comentarios:

  1. Vas en una dirección interesantísima. Creo que sin planteármelo así, yo también busco lograr esa profundidad "opcional", a discreción del lector y sin entorpecer la narración de superficie. El caso es que yo lo vengo tratando por separado: quiero por un lado que la narración deje poso, y por otro que sea apta para el mayor número posible de lectores, y por otro y otro y otro las mil pequeñas cosas que me exijo a mí mismo. Me quedo con esa manera en que lo plasmas tú, confluyendo los dos problemas en uno solo: da lugar a nuevas formas de pensar. Sigue así y la cosa dará resultados, seguro. ¡Lateral thinking al poder! jeje

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    1. Gracias XDD
      Yo creo que empecé a verlo así a causa de los comentarios de los lectores, muchos, de los propios compañeros. No sé si te pasará también, pero yo he ido intuyendo cuál es mi estilo y definiendo características propias en lo que hago gracias a la visión que me han dado las opiniones de otros. Uno mismo no "ve" realmente eso. Y a menudo, sobre un mismo texto distintas personas sacan diferentes cosas, lo que me ha ido llevando a la conclusión esa de los niveles. Que es cierto que el autor puede ser a veces responsable de si se entiende algo que quería contar o no. Pero creo que es casi más frecuente que sea el lector el que, según su propia naturaleza, encuentre un sentido u otro, produzca una u otra lectura.

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