lunes, 30 de mayo de 2016

LAS NOCHES DEL HUERTO

Las noches del Huerto

El viernes 20 de mayo arrancaron «Las Noches del Huerto», un festival que hemos montado en el Huerto Comunitario de Manoteras para los viernes del verano.
         Si queréis echar un ojo a la inauguración, pasaos por la crónica del evento, que se recoge aquí, en Hortaleza Periódico Vecinal, y que incluye el guión que escribí para tan magna ocasión pocos días antes de que tuviera lugar el pregón.

«Las Noches del Huerto» es un proyecto que tiene una finalidad muy concreta: crear un espacio de cultura y ocio cercano a nuestro huerto y a la filosofía que impera en él, pero también abierto al resto del barrio. Un lugar al aire libre donde poder compartir entre todos arte y buenos momentos.
         Nuestra programación es ambiciosa, pues estamos convencidos de que siempre hay que apuntar a lo más alto y soñar a lo grande. No por nada la propia idea, como nos explicó Miguel Ángel Rodríguez, uno de los promotores, nació de un sueño. Y seguiremos soñando mientras el tiempo lo permita.

El segundo viernes, esta vez el 27 de mayo de 2016, ofrecimos, siguiendo con el plan previsto, un ejercicio distinto: el «Microduelo a la luna», seguido de la actuación musical de uno de nuestros compañeros hortelanos, que nos deleitó con su voz, guitarra e incluso armónica, al más puro estilo Bob Dylan o Neil Young.
         Pero empecemos por el principio: ¿qué es un Microduelo a la luna? Pues un concurso de microrrelatos que sigue un patrón un poco especial.
         La cosa deriva de una idea brillante que se desarrolla desde hace tiempo en OZ y que han dado en llamar «Microjustas», de forma muy apropiada, como veréis ahora mismo.
         Los micros presentados al concurso, compiten siempre entre sí de dos en dos, como en una justa entre caballeros o un duelo. En cada enfrentamiento solo puede quedar uno, según la regla que hicieron famosa Los Inmortales, pero adaptada a la inevitable exigencia de la legalidad. En vez de cortar cabezas se opta simplemente por dejar que el perdedor se retire tranquilamente de la arena, y se quede observando el resultado de los rivales. Se pierde un poco de gracia, sí, pero se gana en amigos, podéis creerme. Las Microjustas se realizan on-line, de manera que pueden ser seguidas por todos los lectores que así lo deseen.
         Nosotros, en cambio, queríamos hacerlo en vivo y en directo, y para ello contábamos con la experiencia inestimable de «Los microduelos de sangre», una adaptación vivida por primera vez en Penumbra (Primer cónclave de terror en Zaragoza). Los participantes del concurso se enfrentan de nuevo de dos en dos, en un auténtico duelo, leyendo en alto sus respectivos relatos. Y es el público presente quien, con sus aplausos, decide quién pasa a la siguiente ronda.
         En el Microduelo a la luna convertimos este formato en una especie de liguilla, ajustada a nuestro número de contendientes, que eran doce. Así que hicimos cuatro grupos de tres concursantes, que se enfrentaban de a dos. Tras dos o tres enfrentamientos (en función de si hubo triple empate o no) salieron dos concursantes por grupo, lo que nos da un total de 8. Siguieron otra serie de duelos hasta el duelo final, del que salió nuestra flamante ganadora, Paula, y la medalla de plata, M. José; galardonadas ambas con el sombrero vaquero que se había utilizado para los enfrentamientos, y la ganadora, además, con una centelleante* mochila hortelana.

*¿Entendéis ahora lo de centelleante?

Los emparejamientos y los temas de cada lectura se habían extraído al azar, para garantizar la justicia del certamen (o al menos, para que la responsabilidad única descansara en manos de la diosa Fortuna).
         Hay que decir que el público estuvo muy colaborador y todo el mundo pareció acabar de lo más contento. Y que mucho tuvieron que ver en ello el excepcional presentador y animador con que contamos, F. Susano García, escritor, monologista y persona estupenda; y la conductora del programa y dueña de pizarra, Delia Torrano Ruiz-Funes, que dejó por ese día su papel de cocinera-terapeuta habitual para acompañarnos. Mil gracias a los dos, porque sin vosotros no habría sido lo mismo.

Aquí lo dejo, que la noche dio para más pero tampoco hay que abusar. Nos guardaremos algo para otro día. Además, tengo que dejar hueco para un aviso... Que esto continúa, damas y caballeros.
         El próximo viernes, 3 de junio, contaremos con un poderoso encantador de personas. Víctor Santal, arpista de lujo a quien suele verse delante mismo del Palacio Real de Madrid, visitará territorio hortelano. Creo que puede ser una noche mágica.



Víctor Santal ante el Palacio Real de Madrid
         
       
Víctor Santal en Esta es una plaza

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