jueves, 7 de noviembre de 2019

SEIS, SIETE

NaNoWriMo 2019

Bosque de Bryn
No es que ayer no escribiera nada. Lo hice, aunque no fueran más que las mil seiscientas y pico palabras de rigor, sin recuperar ni nada. Pero acabé más allá de las 24.00, así que no pude sumarlas a la tabla. Espero resarcirme hoy, sumando los dos días.
         De momento no me falta inspiración, de hecho tengo en mente al menos dos escenas más para seguir a partir de aquí. Lo que me está faltando es confianza. Creo que todos pasamos por lo mismo en el NaNo, en un momento u otro: veo que avanzo pero no dejo de decirme que es basura, que las escenas son malas, o están mal construídas, o que tendría que poner más de esto o menos de aquello... Y tengo que vencer el impulso de volver atrás y borrar, y corregir, y retocar. En realidad, tengo que luchar conmigo misma a brazo partido para no darle a suprimir páginas enteras.
         Así que, respiro hondo, me recuerdo de qué va esto... Y sigo escribiendo. Con la convicción de que al final merecerá la pena, tendré grosso modo el esqueleto de la historia y ya solo hará falta tomarla por partes y enderezar lo que se deba.
         (La vocecita que me advierte del horror que suele ser eso, de que a veces las correcciones son más bien amputaciones seguidas de trasplantes de urgencia, y que en ocasiones perdemos al paciente; esa puñetera vocecita, esa misma, acaba siendo silenciada; si no de otra manera, con cerveza XDD No le hagáis caso, pues, finjamos que no la oímos y esperemos que así se canse y me deje en paz).

Sigrid y yo andamos ahora en el bosque. Hemos tenido un problemilla, que ha dado al trate con su seguridad en sí misma, ya veremos si la cosa tiene arreglo. Y nos hemos topado con Lâire, la hija menor de Sigrid, un personaje que va a dar muchas sorpresas en esta novela y...
         Y mejor me callo, que tengo que dejar algo para cuando esté acabada la novela.



El reto continúa

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