Que se formó en Madrid y se convirtió en un prestigioso diseñador gráfico. Y que «comenzó contemplando óleos de Gómez Mir en el Casino Obrero de Béjar, y concluyó siendo considerado uno de los más creativos en su género en sus trabajos internacionales».
viernes, 18 de febrero de 2022
Musos: esta vez le toca a Manolo Elices
Que se formó en Madrid y se convirtió en un prestigioso diseñador gráfico. Y que «comenzó contemplando óleos de Gómez Mir en el Casino Obrero de Béjar, y concluyó siendo considerado uno de los más creativos en su género en sus trabajos internacionales».
miércoles, 5 de mayo de 2021
KULTURE MARKET DAY
Érase una vez un grupo de personas (en concreto tres) que, por si aún no estaban metidas en suficientes actividades colectivas y saraos varios, decidieron crear una nueva asociación cultural para compartirla con amigos, no solo del barrio, sino de allende las fronteras.
Así nació Kulture Market:
Una asociación cultural sin ánimo de lucro cuyo objetivo es promover la cultura (en todas sus formas) y a l@s artist@s, contribuyendo en todo lo posible para que estos puedan vivir de su trabajo.
Ya con un nutrido grupo de Agentes Agitadores, o dicho vulgarmente, de soci@s, Kulture Market empezó a caminar a buen paso, programando conciertos e ideando otras actividades diversas, con las miras siempre puestas en la celebración de la primera edición de la que es desde su concepción su fiesta emblema, el Kulture Market Day, una feria de arte, artesanía, libros y música a celebrar al aire libre, en las inmediaciones del Huerto Comunitario de Manoteras.
Sí, queridos y queridas míos, que me voy a plantar allí con todos mis libros, vestida de pitonisa, y voy a llevarme la Baraja Gitana de mis amores para decirle la buenaventura al personal que se atreva.
lunes, 2 de abril de 2018
DESPUÉS DEL BAÑO - Paul Louis Bouchard
Hoy os traigo una pintura que me parece fascinante, de mi «etapa orientalista», cuando investigaba sobre Istanbul para un relato. Su autor, Paul Louis Bouchard, fue un pintor francés que nació en París en 1853 y murió en la misma ciudad en 1937.
Fue estudiante de Boulanger y Lefebvre. Al comienzo de su carrera pintó composiciones históricas, muchas inspiradas por la historia medieval; luego amplió sus horizontes y abordó temas orientales y rusos. Y ahí es donde me lo topé yo muchos años después, mientras buscaba alguna pintura de temática similar para que mi madre me pintara un cuadro. Espero que lo disfrutéis como yo.
domingo, 18 de febrero de 2018
LA MADRE ENTRONIZADA - Análisis
Y ahora vamos a ocuparnos de la pintura en cuestión, que como decía, fue el origen de las pesquisas. ¿Por qué me llamó la atención y cómo llegué hasta ella?
Pues bien, fue en la época de mis «Diosas del Huerto», cuando investigaba sobre el arquetipo de la Diosa Madre, la Gran Madre Tierra y todas las deidades similares —de presencia constante en la Historia, aunque fuera adoptando diferentes ropajes— que han sido asociadas con la fertilidad.
Buscando imágenes relacionadas fue como di con este cuadro, una gran pintura en todos los sentidos (tiene casi tres metros de ancho, lo que ha hecho que haya sido expuesta en contadas ocasiones) que se titula (un nombre frecuente en la escultura y pintura religiosa) La madre entronizada.
Como explican en el blog La Tradición de la Sabiduría, en un artículo dedicado al culto de María Lionza, los múltiples atributos que concentraba el arquetipo primitivo de la Gran Madre: reina y madre; protectora de la naturaleza y símbolo de la fecundidad, tanto de la tierra como de los nacimientos humanos; diosa de la vida y de la muerte, conocedora de los misterios, señora de la curación; se dividieron en distintas representaciones, creándose diosas que se caracterizaban por uno o dos de esos atributos en especial.
El aspecto de «gran madre» de la diosa ha sido representado millones de veces, desde la antigüedad más remota, manteniendo siempre algunas características fijas. Es muy frecuente la figura de la madre con el niño sentado en su regazo, a menudo en un trono. Con la llegada del cristianismo esas imágenes y esculturas se adoptaron e integraron en el culto, dando distinto nombre a lo que ya existía previamente y sin modificar gran cosa en cuanto a su esencia.

Isis con el niño Horus.
Virgen del Carmen con el Niño
El cuadro del que hoy nos ocupamos representa en esencia el mismo motivo, pero lo hace desde un enfoque muy diferente que me encantó en su momento. En primer lugar, tiene un carácter totalmente profano. Aquí se representa la dignidad de la maternidad pero desligada de su carácter religioso, sin que la madre tenga que ser, además, ninguna figura virginal, etérea y sin tacha. Y también refleja el sentido de la continuidad, mujeres de distintas edades, en diferentes fases de la vida y diversos estados (las niñas a los lados y en primer plano; las doncellas de blanco; las mujeres más adultas de rojo...); juntas todas alrededor de la figura central, rindiéndole tributo pero, sobre todo, acompañándola. Como un aquelarre "sublimado", una reunión de mujeres (ni ángeles, ni obispos ni nada parecido) festejando la femineidad y la maternidad.
Thomas Cooper Gotch, aficionado a convertir en protagonistas de sus cuadros a niñas y mujeres en especial, dota a esta pintura de una gran majestad, que es a la vez terrena y cercana. Logrando convertir un motivo «clásico» en algo personal que contiene su sello indiscutible.miércoles, 7 de febrero de 2018
La madre entronizada - THOMAS COOPER GOTCH

The mother enthroned - Thomas Cooper Gotch
Gracias a esta magnífica pintura, de la que luego quiero hablaros, me he topado con este pintor prerrafaelita que no conocía y que incluyo desde este momento en mi panteón de Mus@s (muy bien acompañado por su mujer y su hija, que ellas dan también para grandes inspiradoras a su manera). Porque ellos lo valen XD
Thomas Cooper Gotch
Nació en Kettering, (Northamptonshireen, Inglaterra) el 10 de diciembre 1854, en el seno de una familia de clase media británica. Fue pintor e ilustrador y hermano del notable arquitecto John Alfred Gotch.
Se formó artísticamente en Londres, en la Escuela de arte Hetherlies, entre 1876 y 1877. Más tarde estudió en la Koninklijke Academie voor Schone Kunsten de Amberes, entre 1877 y 1878. En 1879 asistió a la Gotch Slade School of Fine Art de Londres, donde tuvo como maestro a Alphonse Legros.
En 1881 se casó con su compañera de estudios artísticos Caroline Burland Yates (Liverpool, 1854-Newlyn, 1945) en la iglesia de San Pedro de Newlyn. Juntos viajaron a París y en la capital francesa ambos asistieron a clases en la Académie Julian y a la Academia Lauren. Fue allí donde Thomas comenzó a pintar «au plein-air» (al aire libre). Y donde nació su hija Phyllis Maureen Gotch, en septiembre de 1882.
Pese a que la salud de Caroline se resintió después del parto, la familia viajó mucho. En 1883 visitaron Australia, y más tarde Francia y Bélgica, Alemania, Austria, Australia, Sudáfrica, Italia y Dinamarca, con el fin de seguir perfeccionando su pintura.
Vivieron en Londres entre 1884 y 1887, antes de instalarse en 1887 en la colonia de artistas de Newlyn (en Cornualles), donde construyeron una casa familiar a la que bautizaron como Wheal Betsy. En Newlyn la pareja empezó muy pronto a relacionarse con pintores y galeristas. Thomas fundó una academia donde impartía clases de arte a los jóvenes locales y juntos contribuyeron a la fundación de la Galería de Arte de Newlyn, el St Ives Art Club, formando parte de su comité directivo toda la vida. Entre sus amigos en Newlyn estaban, entre otros grandes artistas, Stanhope Forbes y Albert Chevallier Tayler.
Thomas Cooper Gotch murió el 1 de mayo 1931 tras un ataque al corazón, mientras estaba en Londres preparando una exposición, y fue enterrado en la iglesia de Sancreed, en Cornualles. Caroline le sobrevivió catorce años
Fue un buen retratista y un gran paisajista, pero sobre todo, un magnífico colorista, cualidad por la que es valorado y recordado hasta el día de hoy. Comenzó utilizando un estilo naturalista, muy propio de su época y entorno, pero esto cambiaría radicalmente después de un viaje a París y Florencia entre 1891 y 1892. Tras conocer la labor de los románticos europeos simbolistas sus obras realistas del ámbito rural de Newlyn giraron al prerrafaelismo, estilo marcado por sus vibrantes y exuberantes colores, realizando sobre todo escenas de género alegóricas. En muchas ocasiones su hija Phyllis posó como modelo en sus más coloristas pinturas de niños. También Caroline se prestaría a ello alguna vez.
La primera de estas «nuevas» pinturas: “Corona y cetro” de 1892, fue un rotundo éxito.
En el comité provisional que se formó previo a la apertura en 1895 de la Galería de Arte de Newlyn, se seleccionaron dos de sus obras para exhibir en la inauguración: «The Reading Hour» y «A Golden Dream».
Aquí tenemos otra de sus composiciones de ese período: Alleluia.
Alleluia es un ejemplo del nuevo estilo de Gotch, que tomaría como foco generalmente los temas de la maternidad y el desarrollo infantil. Otras muestras de este tipo de trabajo serían The Child Enthroned (1894), The Heir to All The Ages (1897), Un desfile de la infancia (1899) y Holy Motherhood (1902). Estas obras, que comparten un estilo hierático común y se basan también en el simbolismo del ritual religioso, vinculan al artista con el movimiento del Prerrafaelismo Inglés.
Gotch expuso además sus obras en Cornwall, en la Royal Academy de Londres, de la que fue expositor habitual, en el Royal College of Art y en el Salón de París.
No es muy reconocido entre los historiadores de arte internacional, aunque sí lo es, a un notable nivel, en la historia de la pintura británica. Sus obras están representadas en importantes colecciones de todo el mundo, sobre todo en Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y el Reino Unido. Actualmente en el Reino Unido se siguen exhibiendo regularmente y con frecuencia sus cuadros, siendo objeto de estudios académicos.
En cuanto a Caroline Burland Gotch, ¿qué más os puedo decir de ella? Pues que a nivel artístico es una gran desconocida. Se sabe que expuso regularmente, en la Royal Academy entre 1887 y 1895, y con la Royal Society of British Artist durante toda la década de 1880. Se presentó en el Salón de París en 1897 y 1898, donde le otorgaron medallas de segundo y tercer lugar. Mostró trabajos en la Royal Hibernian Academy en 1879, en el New English Art Club en 1888, en la Society of Women Artist en 1879 y 1893 y también con el Royal Glasgow Institute of Fine Arts entre 1886 y 1894. También se presentó en galerías comerciales. Pero, a pesar de su registro en todas estas exposiciones, existen muy pocos ejemplos de su obra (yo no he sido capaz de encontrar ninguno. Al menos, no con su autoría establecida). Las fotografías (nuevamente, no he hallado nada) muestran composiciones sofisticadas, a menudo con mujeres y niños en casa.
Creo que nunca podremos conocer el alcance del trabajo artístico de Caroline Burland Gotch, y si tendría relevancia propia hoy en día. Ha pasado a la historia (la del arte y la otra) por ser la (activa) compañera de su marido. Siempre presente, pero siempre en la sombra.
Vayamos ahora con su hija, que ya decía que los voy a tener en cuenta a los tres, en este caso, por ser el ejemplo perfecto de lo que una educación y un ambiente determinado pueden hacer con el desarrollo de una persona.
Phyllis Maureen Gotch (1882-1963) pintada por su padre en 1894.
Phyllis Gotch (Brolles, Francia, 1882) fue un verdadero personaje. Cantante, escritora e ilustradora. Tres maridos, el segundo marqués (del que se divorció) y el último treinta años menor y también descendiente de artistas de Newlyn. De ella decía una amiga, la artista Laura Knight, que era una persona a la que era imposible resistirse. Si ella hubiera sido general, escribió Knight en sus memorias, podría haber llevado a millones a la muerte y la gloria por una causa sin esperanza. Más tarde Phyllis utilizaría ese carisma para hacer campaña por la preservación del Newlyn histórico después de la Segunda Guerra Mundial.
Phyllis Gotch creció en el círculo afectuoso y amoroso de su familia y de los otros amigos artistas que sus padres tenían en Newlyn. Le encantaba vestirse y organizar todo tipo de entretenimientos y fiestas. Su primer marido fue Ernest Doherty, con quien se casó en 1913. Ernest murió en Sudáfrica, en 1918, dejando a Phyllis sola con su hija Patsy, con la que regresaría a casa, para vivir un tiempo con sus padres. En 1922 se casó con Andre, marqués de Verdieres. Su tercer matrimonio tuvo lugar en 1936 con Jocelyn Bodilly (más tarde Sir), nieto de Francis Bodilly, el artista. Los esposos volvieron a vivir en Newlyn, donde la «Marquesa», como sería siempre conocida, se convirtió en una activista social y política, liderando protestas contra el redesarrollo de Newlyn después de la Segunda Guerra Mundial, y navegando con el Rosebud a los muelles de Westminster en apoyo de conservar el histórico puerto de Newlyn.
***Se puede ver un vídeo con muchas obras del artista en un blog llamado LEMBRANZAS 1.
(CONTINUARÁ...)
viernes, 6 de octubre de 2017
MUSOS - Yaroslav Gerzhedovich
Un muso increible, e igualmente inquietante, que descubrí hace unos días, cuando buscaba imágenes para ilustrar una entrada.
Yaroslav Gerzhedovich es un pintor e ilustrador ruso que combina en sus obras el dibujo con la fantasía medieval.
Nació en San Petersburgo (entonces Leningrado), Rusia, en 1970 y se formó en la Escuela de Arte «Nikolái Roerich» y posteriormente en el estudio de Nicholas Ganzhalo en San Petersburgo. Su trabajo se caracteriza por sus finísimos y complicados detalles, así como por el reflejo de luz tenue que envuelve a sus personajes y paisajes en un ambiente lleno de misticismo.
Durante sus veinte años de carrera, su estilo ha cambiado muchas veces, pero manteniendo en el fondo la misma esencia de sus comienzos: ambientes góticos y oscuros conformados por un dibujo detallista y esmerado, con reminiscencias de arte gótico y renacentista, colores velados y una meticulosa ejecución. Además de la mezcla de personajes y elementos basados en la mitología con otros de la naturaleza y la vida cotidiana.
Esa mezcla de la que hablábamos, entre elementos fantásticos y detalles reales, consigue en el espectador una reacción curiosa. Te sumerges en sus pinturas como si estuvieras contemplando algo histórico, como si fuera posible lo imposible y aquello que se te muestra fuese real. Y esto es así porque uno quiere «creer», desea ser partícipe de ese paisaje, de ese mundo onírico y mágico que él ha creado. Y pagas el precio, tal como haces ante la buena literatura fantástica. Pese a que tu mente racional sabe distinguir, tú la acallas y la recluyes a un rincón para que no moleste. Porque por un momento al menos, te has propuesto vivir emocionantes aventuras dentro de un cuadro.Actualmente vive y trabaja en San Petersburgo.
jueves, 14 de septiembre de 2017
MUSOS
Konstantin Korobov
martes, 12 de marzo de 2013
Baile de Musas
Muchas de las obras de De Morgan han sido descritas como "simbolistas". Lux en Tenebris por ejemplo, tiene un tema bíblico de Cristo como la Luz en la Oscuridad y De Morgan lo sustituye por una figura femenina sentada en un aura de luz rodeada por la oscuridad, vestida de oro pálido, llevando la rama de olivo de la paz. A los pies de la pintura, al acecho en las aguas embravecidas hay cocodrilos y bestias. De Morgan alegoriza así a la mujer como una metáfora de la esperanza y el valor, y también como una figura de la divinidad.
En pinturas como SOS De Morgan combina un mensaje anti-guerra con sus creencias espiritistas. Aquí, una figura solitaria se encuentra en un afloramiento rocoso en el mar, por todos lados rodeada por bestias mitológicas. Esto se puede leer como su consternación ante la guerra, y también en términos de creencia espiritista de De Morgan en la figura redentora de la mujer, como símbolo de optimismo.




























