domingo, 8 de septiembre de 2013

Anne of Green Gables

Hace pocos días que acabé "Ana, la de Tejas verdes", el famoso libro que Lucy Maud Montgomery publicó allá por el 1908. Más de un siglo ya, cosa que se nota tanto en el tipo de prosa que utiliza la autora, como en el propio estilo de la historia. Un indicio del tiempo transcurrido nos lo da el hecho de que se escribió pensando en todos los públicos y sin embargo, en décadas recientes, se lo considera literatura infantil o juvenil.

Esta es la portada de una de las ediciones antiguas



Y esta la de una de las ediciones modernas.
Claramente enfocada a un público más juvenil e incluso infantil.




Aquí la serie completa, que se compone de 8 libros.




Seguramente sería por eso que tenía yo ciertas reticencias a la hora de leerlo, pese a que recordaba con mucho cariño la serie que Televisión Española emitió a finales de los 80 (o primeros 90, no recuerdo bien). El caso es que cogí el libro de la biblioteca para que lo leyera mi hija de 10 años. Pero lo empezó y dijo que le costaba seguirlo, así que empecé a intentar "traducírselo", leyéndolo en voz alta para las dos.
       Y me enganchó. Totalmente. Desde la primera página.
       En dos días me lo había ventilado, habiéndolo disfrutado de verdad. Me había sonreído a menudo, recordando quién era yo con los años de Anne y comprobando la cantidad de paralelismos que encontraba entre las dos. También había llorado a moco tendido, víctima encantada de las trampas que la señora Montgomery había diseminado en el camino. Y me había sentido "arrebatada por la emoción", como ella misma, cada vez que Anne emprendía una nueva aventura.
       Se nota, como digo, el tiempo transcurrido desde su publicación, lo que, en vez de quitarle tirón a la novela no hace más que añadirle alicientes. Cierto que no es el lenguaje con el que hablamos o escribimos actualmente pero, ¡es tan agradable retroceder en el tiempo hasta el momento que evoca ese particular estilo! Y la inocencia con que Anne, una niña precoz, sabihonda incluso, contempla el mundo y a las personas de su entorno, dibuja la realidad de las cosas con mayor crudeza y realismo de lo que lo haría una narración más objetiva.
       Después de la lectura, ha tocado revisar la serie, claro. Os sorprendería la cantidad de referencias que he encontrado sobre ella. En general, parece que dejó muy buen recuerdo. 



Copio los datos:
Se rodó en 1985 como película de tres horas de duración y fue dirigida por Kevin Sullivan para la CBC, e interpretada por Megan Follows.
       En España, 'Ana de las Tejas Verdes' se emitió en nueve capítulos independientes, a los que se sumó la continuación, que fue rodada en 1987.
       La serie ganó un Emmy en 1986 al Mejor Programa Infantil, entre otros múltiples y merecidos galardones, aunque hoy en día sería considerado un drama dirigido al consumo familiar.
       Narra las peripecias de Anne Shirley, una huérfana que, por error, es adoptada por los hermanos Cuthbert: Marilla (Colleen Dewhurst) y Matthew (Richard Farnsworth), que viven en la granja Tejas Verdes (Green Gables) en Avonlea, un pueblecito de la Isla Príncipe Eduardo.
       Otros personajes relevantes son Diana Barry (Schuyler Grant),  la mejor amiga de Anne, y Gilbert Blythe (Jonathan Crombie), un compañero de escuela, inteligente e ingenioso, que se convierte en el rival de Anne y está en realidad enamorado de ella.

Como dato curioso, decir que buscando, buscando, he llegado a un personaje muy peculiar: Evelyn Nesbit, una modelo y actriz de la época que sirvió a Lucy Montgomery de inspiración para el personaje de Anne. Es una auténtica belleza, aunque no he podido averiguar si tenía o no el pelo rojo. Su vida es de culebrón, pero eso ya es otra historia...





Para quien sienta más curiosidad, aquí un punto de partida para investigar ;-)





4 comentarios:

  1. Yo tengo casi todos los libros. Los compré hace años, después de un revisionado de la serie, que me encanta :)

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  2. Yo creo que me paro aquí de momento, porque mi pila de pendientes llega hasta...

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  3. Si esto es literatura para niños, entonces "El diario de Ana Frank" quizás también lo sea.

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  4. Opino lo mismo. Hace mucho que me pregunto qué hace que una novela se adscriba a un género u otro. En cuanto el protagonista es menor ya parece haber una tendencia para catalogarla como literatura juvenil, sin tener en cuenta otros factores.
    Últimamente me he llevado varias sorpresas en ese sentido. Por ejemplo, encontrando en la biblioteca, catalogadas en la sección infantil, varias novelas de aventuras, de terror clásico, de caballeros medievales, etc. Novelas que manejan conceptos que los niños no entienden. Como muestra: Ivanhoe, de Scott, El castillo de Otranto, de Warpole; Los tres mosqueteros, de Dumas; La materia oscura, de Pullman; las de Stevenson, etc.

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