viernes, 20 de septiembre de 2013

Una de Musas

Esta vez de musos XD
Pues resulta que ayer, gracias a Raelana Dsagan, descubrí a un pintor alemán que no conocía: Caspar David Friedrich


Cara de buenos amigos no tiene, desde luego XD
Pero era un genio, eso sí.

Empecé a ver sus pinturas, que, curiosamente, cuadraban muy bien con lo que estaba escribiendo. No en cuanto a la trama en sí, sino en cuanto al ambiente y las "sensaciones". Para colmo, andaba escuchando esto, de Nox Arcana: http://www.youtube.com/watch?v=zM0Ldn-X5gA
Así que ya podéis imaginar el efecto XD

Ladys and gentleman, damas y caballeros, con ustedes el arte magnífico de Caspar David Friedrich, al que les invito a conocer (si es que no han tenido ya ese placer).

Principal representante de la pintura romántica alemana en el ámbito del paisajismo, comparable a los ingleses Turner y Constable (a los que echaremos un vistazo otro día).

Nacido en Greifswald, Alemania (que entonces pertenecía a la corona sueca) en 1774, en el seno de una familia numerosa. La muerte de algunos de sus seres queridos marcó su infancia, definiendo para siempre su carácter, con tendencia a la tristeza, e inculcando en él un intenso interés por el tema de la muerte y la vida después de esta, algo que se plasmaría palpablemente en su obra.

Su género preferido fue el paisaje y, dentro de él, los temas montañosos y marinos. El carácter de sus obras es marcadamente simbolista. Pretende reflejar el alma de las figuras humanas que suelen aparecer en primer plano, creando así lo que en el siglo XIX se llamarían «paisajes íntimos». A su juicio, el arte debía mediar entre las dos obras de Dios, los humanos y la Naturaleza.



Caminante ante un mar de nubes


Dos hombres contemplando la luna

El espíritu que domina su pintura es radicalmente romántico: abundan las escenas a la luz de la luna, espacios gélidos (mar de hielo, campos helados), las noches, paisajes montañosos y agrestes. Cuando incluye elementos humanos, suelen ser de carácter sombrío, como cementerios o ruinas góticas. Una y otra vez aparecen elementos religiosos, como crucifijos o iglesias.



El mar de hielo


La abadía en el robledal


Murió en Dresde en 1840. Su obra fue olvidada por el público general hasta que, hacia 1860, fue redescubierto por pintores simbolistas por sus paisajes visionarios y alegóricos.

8 comentarios:

  1. Es un pintor que te hace sentir pequeño ante la inmensidad del mundo. Y sus paisajes están vivos, no son imágenes estáticas, marcos, sino es como si cada árbol, cada montaña, tuviera vida propia. A mí me encanta :)

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  2. Espectacular. Que belleza la del romanticismo alemán... en el arte, la música... Gracias por el apunte.

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  3. Muchísimas gracias por la información. Muy fructífera.
    Un saludo.

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  4. Friedrich siempre ha sido uno de mis favoritos. Sobretodo por sus pinturas de ruinas.

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