viernes, 23 de marzo de 2018

RUMBO AL NORTE

Fragas do Eume

De verdad que necesito un descanso, esta vez sí. Dejar atrás por unos días el ajetreo, las reuniones, los detalles de última hora y las prisas por que todo estuviera a punto.
         Han sido unas semanas de lo más intensas. Emocionantes, desde luego, pero también agotadoras. Mi novela ha visto la luz, tuvo un feliz estreno y ahora camina a buen paso hacia la planificada segunda etapa: publicación en Amazon, Lektu y demás plataformas.
         Y yo me merezco una paradita. Necesito recargar pilas, ajustar la maquinaria y proporcionarme un espacio de serenidad y calma donde contarme nuevas historias, disfrutar con su construcción y darles voz sobre el papel cuando estén listas para ello. Y como siempre en estos casos, me subo al norte y recurro a las corrientes telúricas de la Fraga do Eume, el lugar donde hace ya mucho tiempo deposité el corazón; o al menos, un pedazo de él bien grande. Para parar y sanar. Para recobrar el pulso y ajustar mi tiempo al tiempo general.
  
Galicia calidade

Unos días de Galicia calidade (incluso con lluvia a saco, como está previsto) hacen maravillas, son capaces de resucitar incluso al zombi más recalcitrante. Así que allá voy, hacia la verde Coruña. Os escribiré a la vuelta.

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