viernes, 2 de agosto de 2019

COLECCIÓN RELATOS DEL CALDERO

Lanzando nuevo proyecto


Han pasado muchos días desde que no escribo por aquí y vengo cargadita de novedades. Vamos primero con la recopilación de las cosas que he hecho en todo este tiempo, para que veáis cómo han surgido esos nuevos proyectos y de dónde vienen.

Tras los días pasados en el Festival Celsius232, en Avilés, volví a casa con un montón de ideas novedosas acerca de libros, lectores y formatos. Y es que fueron jornadas de mucho aprendizaje y, también, de mucho contacto con otros creadores; algo que supone siempre siembra segura de productivas semillas.
         ¿Recordáis lo que os contaba de Neuh, el colectivo de autores autoeditores en el que había ingresado, AQUÍ? Pues con ellos fui al Celsius. Esta, por cierto, era nuestra caseta:



Mona, ¿eh? Y aquí el rinconcito con mis libros y el póster del lanzamiento de mi próxima novela, Útero (sí, la que tenía en el blog sin decidirme a editar en papel), que espero poder ofreceros en septiembre.




Ahora, el póster en grande, para que veáis la portada que le he diseñado a la novela, que a mí me tiene loca de contento.
       Lo suyo sería mostrarme más modesta, lo sé, pero ya sabéis que yo digo las cosas según me salen y las siento, otra cosa sería mucho pedir :-)
         En este caso concreto, la cubierta ha sido fruto de mucho esfuerzo y mucho pensar y repensar, diseñar y rediseñar. ¿Cómo no estar orgullosa entonces de poder decir: prueba superada?




¿Por qué me he decidido, diréis, a dar este paso: editar Útero en papel?Bueno, en ello confluyen varios factores. El primero, que suele hacer que me lance a la carga, es la opinión (positiva) de quienes la han leído. El segundo es el amor de madre: desde aquellos tiempos en que Babylon se echó para atrás por problemas internos y nos dejó a varios autores con las novelas al aire, tenía la espinita de no haber visto el proyecto convertido en realidad tangible. Si a una editorial le había gustado la novela como para publicarla, era una verdadera lástima que se quedara sin lectores, ¿no? Por eso lo de mostrarla en el blog.
         Con lo dicho hasta aquí la cosa podía, perfectamente, haberse quedado en ese punto; pero intervino el segundo factor, que es mi «carrera» de autoeditora. Os parecerá mentira, pero hasta que no me decidí por segunda vez a tirar p'alante como fuera y sacar a la luz una novela, no me cambió la mentalidad. A partir de ese momento pasé de esperar a que sonara la flauta y un buen editor se decidiera a leerla (sabéis que pasan meses en el mejor de los casos), aprobarla, editarla y publicarla; a pensar que, como solo dependía de mí misma, iba a hacer las cosas cuando y como yo quisiera. Y eso te da una sensación de empoderamiento asombrosa y hace que te atrevas con todo.
         El tercer factor es precisamente Neuh, que me ofrece la posibilidad de tener un escaparate y punto de venta para mis obras. Hasta Neuh yo dependía solo de mi web: L. G. Morgan's bookshop. Que es una vía estupenda, fácil y rápida, pero que carece del «enganche» del vis a vis que permite una librería. A los lectores nos gusta tocar, oler y sopesar el papel.
         Así que, con todo eso en cuenta, me puse manos a la obra y corregí una vez más Útero (ya sabéis, si por el autor fuera, las modificaciones y mejoras no terminan nunca), lo maqueté, diseñé la cubierta, la inscribí en el Registro y la dejé lista para salir a escena. Lamentablemente, no me dio tiempo a tenerla para el Celsius, así que debutará en sociedad a mediados o finales de septiembre.

Y en eso he estado ocupada una buena parte de este tiempo.
         Además... Ya digo que volví del festival pletórica y con mi cabeza bullendo cual caldero de bruja. He aprendido mucho sobre lectores y ventas, y he visto el tirón que tienen los libros de pequeño formato. Sobre todo cuando se trata de autores poco conocidos. Si no eres un lector empedernido, de esos a los que nos gustan las novelas capaces de calzar cualquier mueble cojo, prefieres arriesgarte con novelas cortas... y más baratas. Algo de lo más razonable.
         Por ello... ¡He decidido sacar mi propia colección de novelettes! Novelas muy cortas (7.500 a 17.000 palabras), algunas de las cuales tenía ya escritas, publicadas en antologías conjuntas o esperando encontrar su hueco dentro de la edición tradicional. Pero como ya no espero...
         Como ya no espero, aquí la tenéis: mi colección de novelettes «Relatos del caldero», con los siguientes elementos comunes y distintivos:



Novelas cortas que nacen a partir de varios ingredientes:

Una buena base de realidad histórica. Un puñado de personajes reales y de ficción. 

Unas pizcas de magia y de terror, de tiempos y espacios varios.

Con el toque brujeril imprescindible para terminar la cocción.

BON APPETIT



Y como cuando yo me lanzo a algo soy como una locomotora, puedo ya presentaros también el número 1 de la colección: Equinoccio, una historia que creé hace algún tiempo como homenaje a un concurso y a unos grandes amigos míos que lo ganaron.



El color final es una mezcla de ambas muestras, porque luego en papel no queda exactamente como lo ve uno en pantalla. Pero para que os hagáis una idea, sirve perfectamente.

Sinopsis de Equinoccio:


Madrid, siglo XVII. El Madrid de Alatriste, de las corralas y los grandes literatos, de las intrigas cortesanas. Una mujer druida llegada desde el pasado; una noble romana encinta que ha sido raptada en su propia época; un conjurado que defiende el Conocimiento por encima de todo; se reúnen en la Villa y Corte para torcer un nacimiento. Dos órdenes secretas enfrentadas. Poderosos movimientos astrales capaces de regir el Destino de la Humanidad. Si todo sale bien, nuestros protagonistas lograrán salvar el mundo, pues están del lado de la Justicia y buscan salvaguardar la Verdad que se encuentra en los libros.

Ayer mismo recogí la caja con los ejemplares y solo me faltó dar saltos de alegría (bueno, algún salto ya he dado, pero solo en la intimidad de mi casa) por lo bonito que me parece. Ahora queda subirlo a la web y distribuirlo por los almacenes para que estos lo pongan a la venta.
         Y a la vuelta de vacaciones, lanzarlo a bombo y platillo, para que todo el mundo pueda hacerse con esta preciosidad. Seguiremos informando, permanezcan atentos a sus pantallas. Buen verano, se me cuiden, por favor.

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