lunes, 13 de mayo de 2013

Recursos para escritores en el limbo

Bien, pues hasta aquí el análisis de la situación. Ahora toca buscar opciones disponibles.
-      Una opción para darte a conocer y que te lean, incluso para "venderte" cuando logras publicar, son las redes sociales. Es cierto que no es una herramienta definitiva, pero es un buen lugar de intercambio de todo tipo de contenidos. El problema vuelve a ser el exceso de oferta frente a la capacidad de la demanda. Yo veo cada día un montón de información que me interesa en facebook pero que solo puedo "investigar" en un 30, 40 % máximo (y creo que es mucho).
Bien, así es la vida; no es algo perfecto pero puede ayudar. Yo me lo tomo como un medio de llegar a una serie de gente con la que solo, o casi, me encuentro por allí.
-      Blog personal, web, etc. Aquí el problema es el número de lectores/visitas. De nuevo, tampoco es la panacea, pero puede ayudar. Principalmente porque te permite escribir lo que te da la gana y tratar temas que para ti son interesantes. Mi experiencia es que, con tiempo y esfuerzo, su difusión aumenta.
Son tu escaparate, el lugar donde muestras quién eres como escritor.
-    Concursos.  Creo que pueden ser un modo de hacer curriculum. Pero si de verdad quieres dedicarte a ello, que te dé algo de dinero, es imprescindible hacer como dice Ernesto Fernández Weiss: tienes que "profesionalizarte". Leerte premiados anteriores, enterarte del perfil del jurado (importante lo que dice de conocer las opciones políticas o los valores sociales de los convocantes), del estilo que les suele llegar. Buscar algo novedoso dentro de lo que se lleve en el momento. Yo recuerdo una época que llamo "tipo Roncagliolo". De pronto estaba hasta en la sopa, él y otros nombres relacionados. Se llevaba un cierto pluralismo –por lo tanto, el castellano hispanoamericano con sus giros y características–, y vivencias de la noche, de drogas (pero más bien light, sofisticadas) y polvos relámpago. Otras veces, en otros concursos, he visto un lenguaje tipo Delibes actualizado, más seco, rural y duro.
Pero los concursos no te dan mucha visibilidad (fuera, como he dicho, de ventajas de curriculum y pasta, nada desdeñables). Personalmente, mi época de concursos ha pasado. Me la sopla escribir sobre ideas o política ajenas porque el jurado sea contrario, y no por cuestiones morales o de principios sino porque no me compensa el esfuerzo. No es nada fácil ganar un concurso con dotación económica, y los sucesivos fracasos me proporcionan más inseguridad que el logro o beneficio que me daría, o me ha dado el premio. Así que solo participo en concursos donde pueda aprender algo. El Hislibris me gusta mucho, por las opiniones numerosas, y bien fundamentadas en su mayoría. Y porque son lectores muy atentos. El Calabazas funciona en el mismo sentido, gracias a las vivisecciones de OcioZero. El Monstruos de la Razón, el Teseo...
-    Autopublicación, en el medio que sea. Un sistema perfectamente válido. Pero con el problema de la difusión. Dependerá de la capacidad de venta de cada uno. Habrá gente con mil contactos, que además tengan cierto poder adquisitivo, y luego la mayoría: familia, amigos y poco más. Dependerá del objetivo de cada uno en cada momento, solo hay que tener claro qué se quiere conseguir. Lo de publicar gratis no acabo de verlo: mi opinión es que la gente, en general, no valora lo que obtiene gratis. Suele pensar que si das algo por nada es que vale eso, nada. Yo publico gratis de vez en cuando, pero mi objetivo ahí es otro; tal vez un proyecto experimental, tal vez que sirva como ejemplo de lo que llevo entre manos, para dar una primicia, un avance de algo...
-    Envío a editoriales: Pues aquí solo me he curtido tres o cuatro veces. Ya sabemos que es bonoloto, pero merece la pena hacerlo también en plan "profesionalización". En cualquier trabajo, tú tienes que aprender a hacer C.V., a planificar una búsqueda de empleo de forma sistemática, a manejar entrevistas, etc. Esto es igual, es un proceso inevitable. Además de escribir, hay que aprender esas otras cuestiones. Y como no es fácil (yo lo veo francamente chungo), creo que viene bien el ejercicio. Actualmente, los trabajos y las profesiones se redefinen, los puestos ya no están estrictamente delimitados sino que engloban áreas que antes se hallaban separadas. Cualquier profesional debe ocuparse de hacer su trabajo específico y además venderlo, facturarlo, etc.
Sobre el tema de los envíos editoriales hace tiempo que vengo escuchando el mismo consejo: Las editoriales suelen estar desbordadas de manuscritos y agradecen un filtro previo, es decir, mejor mandar una propuesta editorial. ¿En qué consiste? Se suele remitir una carta de presentación, curriculum del autor, ficha técnica de la obra donde se especifique el género en el que se encuadra, el público objetivo al que va dirigida, el número de páginas, capítulos, etc. Junto a ello va una sinopsis y algún fragmento de la obra, si es novela servirán normalmente un par de capítulos. Si quieren el manuscrito entero ya te lo pedirán, de momento NO AGOBIEMOS.
Y luego… Se recomienda el ejercicio de la (santa) paciencia, las evaluaciones de los editores tardan entre tres y doce meses en llegar… Caso de que lleguen.
-     Agentes literarios: Me comentaba hace poco Ángeles Pavía, lectora y correctora profesional, que para ella es el mejor camino actualmente. Que las editoriales no dan oportunidad a los desconocidos y que es más fácil, dentro de que no lo es, por este medio. Por otra parte, advierte Fernando Martínez Gimeno, lector profesional también y reseñista: “Hace un año o dos las editoriales estaban a tope de manuscritos y la gente se fijó en los agentes. Ahora son los agentes los que están a tope de ellos. Pero vamos, las editoriales siguen recibiendo varios cientos de historias anualmente”. Igual que con todo lo demás, que no es jauja ya lo sabemos, cada cuál que decida por sí mismo pero, al menos para mí, sigue siendo una opción a considerar, otra oportunidad a tener en cuenta.

 
Por último, consideremos la promoción que hemos de asumir nosotros mismos si queremos llegar a ampliar nuestro radio de influencia, o más concretamente, nuestra cuota de público. No podemos esperar que lo hagan por nosotros, el presupuesto de las editoriales para la promoción se agota en los libros que juzgan con vocación de best-seller. Por lo tanto, tenemos que ser nuestro propio departamento de marketing. Lo básico, no lo olvidemos, es tener un buen material (la magna obra que revolucionará el mundo literario mundial y bla, bla, bla…). Luego está crearnos una marca y difundirla, primero en una web propia o blog, luego en redes sociales y en los cientos de foros de lectura que existen en la red.
Pero en realidad solo hay una conclusión posible para todo esto, una sin la cuál el resto es imposible: ¡ESCRIBE!, ahora mismo, ya conoces tus opciones y el camino a seguir, así que déjate de zarandajas y ponte de una maldita vez.
¡ESCRIBE! Y que las musas te sean propicias.
La gloria no fue nunca para los tibios.

13 comentarios:

  1. Yo he probado lo de enviar la propuesta editorial, lo cual puede llegar a ser deprimente, porque si te rechazan una novela, pues vale, no les cuadra, no es buena, lo que sea, pero cuando no te responden a la propuesta y es un "ni siquiera quieren leerla" xDDDD Ains.

    Pero bueno, ayer estuve escribiendo, después de más de un mes sin tocarlo y me costó horrores arrancar, después, cuando me fui a dormir, la historia siguió rondando en mi cabeza y esta mañana en el curro me he puesto y la he terminado. :) Que no tiene nada que ver con el artículo, ahora que lo pienso xDDD pero me siento bien.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí que tiene que ver. En realidad se trata de eso, nos desahogamos, reflexionamos sobre el tema, planificamos pasos a seguir... pero al final lo que importa es que nos pongamos manos a la obra y sigamos camino. ¡Como si en realidad pudiéramos evitarlo! Escribir es una adicción de las peores XDD

      Eliminar
  2. En primer lugar felicitarte por el blog, ya que es la primera vez que lo veo.
    Luego comentarte que coinicido en lo que decís. Sobre todo en el tema de "venderse" en las redes sociales. Yo trato de compartir todo lo que más puedo de mis compañeros y escritores, porque es una manera de ayudar a difundir. No soy egoísta en eso, creo que hay que tener el pensamiento que todos tenemos algo qué ofrecer y hay público para todo. Pero todo no se puede, asique generalmente comparto lo que ya he leído y lo que tenga en vista para próximas lecturas. Luego lo que leí me gusta reseñarlo, sin ser reseñista, la verdad, pero doy mi humilde opinión. Hay que reconocer que tampoco se tiene el tiempo suficiente para leer todo lo que se nos presenta, es como vos decís a penas supongo que un 30% se llegará a ver.
    Con respecto en la auto-publicación, mi experiencia fue que como buena novata, tenía ilusión de ver mi libro de poemas publicado, así que lo puse en Lulu sin saber qué precio poner, ni cómo poner una portada diferente a la que me ofrecían ahí mismo. Pero así y todo lo hice y al menos toda mi familia tiene mi libro.(obviamente regalado por mí , jaja así que cero ganancias , al contrario)Luego al ir incorporándome en grupos y conocer amazon, fue un Stop grande para mi y me hizo abrir los ojos. Terminé quitando mi libro de la venta obviamente, dejándolo para "adornar" y revisar más pausadamente. Me llevó a preguntar cuál era la ganancia en publicar gratis o tan barato. Y claro, luego deducí que en mi caso, descargaba todo lo gratuito,acumulándose más de unos cuantos, porque terminaban sin ser interesantes o de mi gusto. Ahí es cuando decido descargar solo lo que gusta, para poderlo comprar en cuanto pueda. Entonces en verdad es un enganche el tema de auto-publicar gratis, no sé qué porcentaje será que compren el libro luego de leer en eBook, pero a mi, si me gusta lo compro.
    El tema de tener un blog, amí me gusta mucho porque al menos siento que me puedo expresar y compartirlo con quién desee leerlo.
    No me quiero extender demasiado, pero me pareció interesante todo lo que contás. Ya nos veremos en el próximo Teseo, si me animo... :)
    Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias a ti, Kary, por leerlo y, sobre todo, por tu comentario, con el que coincido en muchos puntos.
      Fíjate, eso que dices de difundir lo de otros, que todos tenemos algo que decir y alguien a quien le interesa, me parece un gran acierto. Es lo contrario a la actitud celosa o envidiosa que tanto se da en el mundillo (yo, afortunadamente no lo he padecido, pero sé de casos cercanos). Hace poco le leía a Virginia Pérez de la Puente que, bien pensado, es una idiotez: si alguien cercano triunfa nos beneficiamos todos, se da resonancia a todo el sector y se crean oportunidades para todos. Que alguien abra camino debería alegrarnos.

      Eliminar
    2. Y lo de descargar gratis y luego, si te gusta, comprar, es algo que le he oído a algunos escritores. Ellos lo toman como invertir en publicidad, eso de colgar cosas de libre descarga. Sin embargo, yo creo que está bien como avance o "anticipo", pero si pones toda tu obra, buscando captar así más lectores de los que conseguirías con un precio razonable, creo que el resultado no será satisfactorio.

      Eliminar
    3. Un apunte. Yo me he aficionado tanto al ebook que hay obras físicas que he comprado a escritores amigos míos por un pastón (aparte de que son muy buenas) como, por ejemplo, El Secreto de Boca Verde, de A.M. Caliani que hasta que no lo sacó a la venta en digital, no lo leí. Así que en mi caso nunca se daría. Verlo, leerlo y luego si me gusta comprarlo. No, porque no leo ya nada físico.
      Aparte de que las obras que me gustan son de las de 700 páginas para arriba, así que quién puede leer en la cama o en la playa con un armatoste así?.
      Un abrazo, Karina.

      Eliminar
    4. Es cierto, por eso digo que no a todos nos pasa, además yo también he comprado libros en físico sin haber leído el anticipo ni nada, como en el caso "La búsqueda" y "Las llaves de la muerte".
      También es cierto que, como decís vos Ricardo, donde puede uno leer semejantes obras, menos mal que existe el ebook. Pero generalmente suelo manejarme así, salvo excepciones.
      Otro abrazo para vos.

      Eliminar
    5. Morgan coincido también con vos, un adelanto sería suficiente, con eso ya sabemos si esa obra nos pueda gustar o no.
      Un abracito para vos.

      Eliminar
  3. Pues esta muy bien todo lo que comentas. La verdad es que nunca se me ha dado bien escribir. Pero tras descrubrir hislibris y participar en el foro casi durante tres años, me decidí a crear mi blog a imagen y semejanza de muchos otros hislibreños y poco a poco voy defendiéndome. Eso de escribir todos los días un ratillo está muy bien y te ayuda a enriquecerte. Pero creo que de ahí no pasaré. No me encuentro demasiado cómodo escribiendo y a veces tengo que esforzarme mucho para expresarme bien por escrito.
    Bueno, pues un beso y te sigo leyendo maja.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Íñigo. Yo creo que está muy bien tener un blog temático como el tuyo, donde desarrollar una afición. Eso te enriquece a ti y a quien das la oportunidad de aprender o compartir sobre ello. Y lo de las ventajas de la práctica... Una verdad como un templo: a escribir se aprende primero leyendo y luego escribiendo.

      Eliminar
  4. Hola Morgan!!
    Muy chulo el blog. Verdad verdadera lo que aquí has vertido. Las redes sociales y los concursos dan poco brillo a la obra de uno, creo yo. Lo que sí haces es sonar y aprender de gente que está en la misma situación que tú. Lo de la autopublicación lo veo más como una cosa de ilusión personal. Tener un blog sí que te da buenas (aunque pequeñas) alegrías: saber que hay gente esperando a que publiques lo siguiente da fuerzas para seguir adelante en este ingrato mundo.
    Un abrazo, campeona!

    ResponderEliminar
  5. Gracias, guapetón. A mí me gusta el fb porque me parece un medio increíble para compartir ciertos contenidos. Es como un tráiler resumen de las últimas películas que hay a tu alrededor. Lo que despierta tu interés te lleva a la fuente (a poco que se sea curioso) para profundizar un poco más.

    ResponderEliminar
  6. Yo también estoy de acuerdo con lo escrito. De momento sigo en la época de los Concursos, haciéndome un CV que no consigo y, sobre todo, practicando todo tipo de géneros conocidos y desconocidos que me han hecho estudiar muchísimo. Por eso estoy agradecido. Hace dos años yo no me hubiera visto jamás escribiendo un relato de Steampunk o de los Mitos de Cthulhu o histórico y ahora sí; y todo lo que se aprende es cultura, por tanto, alimento para el alma.
    En cuanto a editoriales he mandado una novela a 3 o 4 pero (cuento con un NOOOOOOOOOO) aún no me han dado respuesta y la figura de los agentes, permítaseme, no son tan necesarios si tienes tiempo.
    Hay personas que saben promocionarse mejor que cualquier producto que exista en el mercado, aunque es cierto que a nivel de infraestructura (ver sitios donde hacer presentaciones, saber cuántos libros debes llevar, plazos, billetes, anuncios, etc...) sí son muy necesarios, pero ya no sabes si es un representante o un ayudante-mayordomo-ingeniero-de-Batman-amigo.
    Muy bueno el artículo y estoy de acuerdo con todo, aunque la primera parte me ha hecho mucha gracia: Nunca se lo había oído decir a ningún escritor, a pesar de la evidencia. Que de qué hablo? Leeros la primera parte de este artículo, contra!!!

    ResponderEliminar