martes, 2 de julio de 2013

LA CASA DE LOS CEREZOS XVI

Tras unos cuantos días de parón (de asuntos propios, como suele decirse XD), retomo el hilo de la novela donde lo habíamos dejado, con Daniel reponiéndose de sus descubrimientos. Este que cuelgo hoy es un capítulo corto, de puente, que nos deja muy cerquita del final.
¡Dos...!


LA CASA DE LOS CEREZOS
por L. G. Morgan



16. A casa por Navidad


Volví a casa del Sr. Antón dos días después. Pasé a saludarle un momento y los dos pusimos buen cuidado en no tocar para nada el tema que habíamos investigado, ni cualquier cosa remotamente relacionado con él. Lo único que queríamos por el momento era normalizar nuestras vidas y el trato entre nosotros. Yo necesitaba saber simplemente que él estaba ahí y darme tiempo para cerrar rasguños recientes.
         
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5 comentarios:

  1. Ayyyyyyyyyyyy!!! ajaj porqué se corta en la mejor parte! Pensé que ya hoy escucharía a la madre hablar... (bueno, leería jaj)
    Muy emotivo el encuentro con su madre, imagino al nene con tantas cosas guardadas, con tantas preguntas sin respuestas, tantos descubrimientos que simplemente con el echo del abrazo, que habrá estado esperando cada día que descubría nuevas cosas -sobre todo después de la charla de su abuela- llegó el momento para él de conectar con su madre, de volver en cierta forma a ser un embrión, donde los sentimientos brotan e interactúan sin palabras... Él se sintió en su casa, estando en sus brazos, porque después de todo, el cuerpo de su madre lo fue nueve meses, y esos lazos no se cortan ni se olvidan, pasen las cosas más horrorosas que pasen.
    La madre a su vez, sintió en ese abrazo la necesidad que tenía su hijo de ella y viceversa. Las explicaciones que sabría que debería darle sobre el pasado, no hacía falta que alguien le hubiera contado nada, ella ya lo sabía a través de cada lágrima y de la manera que salían esas lágrimas sobre todo. Solo una madre puede leerte la mirada aunque esté cubierta de lágrimas, sabía que eran una mezcla de dolor, miedo, inseguridad, y tantas cosas que era lo que quiso evitarle a su hijo, todo ese sufrimiento y por eso mantuvo dormido su secreto sabiendo que llegaría el momento de despertarlo, y no iba a ser un sueño de los más lindos...
    El video de navidad recuerdo haberlo visto, no sé si sería el mismo pero sí la canción (ya que en esa época no vivía en España) pero me encantó porque es justo para este momento de reencuentro familiar.
    Qué linda historia! Cómo me gusta y cómo la disfruto leyendo.
    Espero las palabras de la mamá!! ajaj XDDDDD
    Besosss

    Bueno, yo la interpreté así.. por ahí me voy de órbita, no sé...

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  2. Es exactamente como yo la escribí ;-) Yo creo que con la gente de veras cercana, hay veces que el entendimiento es total e instintivo, visceral, y no necesita palabras. Estas acaban llegando, pero lo primero es esa comunicación no verbal, de piel con piel. Y creo también que por mayores que nos hagamos, siempre habrá una minúscula partícula nuestra que se sentirá niño y buscará el consuelo de la madre.

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  3. Me ha gustado mucho el capítulo y lo que más de todo, la percepción por parte del niño de la mujer que era su madre con independencia de su parentesco. Ese darse cuenta de su juventud, de lo que se estaba privando, de su vida como una persona individual.
    No es fácil encontrar a alguien (creo que a nadie, no lo sé) que vea a su madre como persona diferente o independiente de su parentesco.
    Sin embargo, sí he conocido personas que lo han hecho con su padre, pero no con su madre.
    La canción es preciosa porque además coincidió esa canción, no esos anuncios, con que mis progenitores se hallaban muy, muy lejos y volvían (uno, al menos) por Navidad. Muy buena elección.

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    1. Pienso como tú, es muy difícil separar a una madre de su papel e individualizarla. De hecho, muchas veces "negamos" sin querer a la madre su derecho a vivir su independencia. Pero es lo bueno de la literatura, supongo, que permite analizar cuestiones que, al ser ajenas y ficticias, vemos con más distancia.

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