jueves, 1 de agosto de 2013

Baile de Musas - Georgia O'keeffe

Hoy traigo al blog una pintora singular, considerada la primera artista puramente estadounidense. Se trata de GEORGIA O'KEEFFE, nacida en Wisconsin en 1887.



Es conocida especialmente por sus pinturas del Oeste americano, flores y paisajes que plasma con exhuberante colorido.

Aquí dejo la biografía que publicó el Museo Thyssen-Bornemisza con motivo de una exposición que hicieron de su obra:


BIOGRAFÍA
Georgia O’Keeffe fue una de las máximas representantes del arte moderno que surgió en Estados Unidos en torno a la figura del fotógrafo y galerista Alfred Stieglitz. A lo largo de su vida desarrolló un estilo personal que público y crítica identificaron como la expresión del nuevo arte indígena americano. Se formó en el Art Institute of Chicago entre 1905 y 1906 y en la Art Students League de Nueva York en 1907, pero se vio obligada a abandonar los estudios y a comenzar a trabajar como ilustradora en Chicago. A partir de 1911 fue maestra de arte de educación primaria, tarea que compaginó con la asistencia a los cursos de verano de Alon Bement en la University of Virginia. Durante 1914 residió unos meses en Nueva York y asistió al Teachers College de la Columbia University. Desde ese momento tomó contacto con la vanguardia neoyorquina a través de las revistas Camera Work y 291, editadas por Alfred Stieglitz, y de la correspondencia con Anita Pollitzer, a la que en 1915 envió ejemplos de sus primeras obras abstractas sobre papel
En. 1917 celebró su primera exposición individual en la galería 291 y poco más tarde se trasladó a Nueva York gracias al patronazgo de Stieglitz. Desde 1918 convivió con él y en 1924 contrajeron matrimonio. A partir de ese momento y hasta 1946, año de la muerte de Stieglitz, expuso su obra prácticamente cada año en sus diferentes galerías
Durante la década de 1920 Georgia O’Keeffe llegó a su madurez artística, que se manifestó en una particular combinación de simbolismo, abstracción e interés por la fotografía. En 1924 O’Keeffe realizó Petunia n. 2 (Santa Fe, Peters Gallery), que fue la primera de sus flores de gran formato, que pronto se convertirían en sus obras más aclamadas. Poco después comenzó una serie de paisajes urbanos que tenían como protagonista a la ciudad de Nueva York y en 1931 realizó su primera pintura de huesos
En. 1949 se trasladó definitivamente a Abiquiu (Nuevo México), donde desde 1929 había pasado muchos veranos. Sus obras de este periodo fueron en su mayor parte reelaboraciones de ideas anteriores. Durante sus últimos años de vida, en los que debido a su pérdida de visión experimentó con la alfarería, recibió numerosos galardones y se celebraron muchas exposiciones en su honor

Como dato curioso, comentaré que Georgia me ha conducido también a una palabra que desconocía: Sus cuadros de flores se interpretan a menudo como yónicos.
         El término sánscrito ioni significa útero, vagina, vulva o vientre (en el sentido de fuente de vida). También lugar de origen y energía creadora. Curioso, ¿no? Sería muy simbólico. Veamos si realmente sus flores parecen así.


Va a ser que sí XDD




Ahora un par de paisajes. Su forma de pintarlos hace que adquieran texturas orgánicas, en mi opinión.




Y por último, ella pintando. Para mí al menos, supone un fuerte contraste su aspecto como de otro tiempo, con esa falda larga y severa, a juego con el moño, y semejante despliegue creativo, alejado de las convenciones.


Para terminar, deciros que hay una película sobre ella, protagonizada por Joan Allen y Jeremy Irons, que se llama como ella.



9 comentarios:

  1. Descubrir artistas nuevos que a uno le gusten siempre es fascinante, como en este caso.
    Un saludo estimada Morgan.

    ResponderEliminar
  2. Merci, Mr. Hagakure. El placer es poder compartirlo ;-)

    ResponderEliminar
  3. Los cuadros que has colgado supuran erotismo y mucho simbolismo... Interesante, sobre todo sabiendo la época en que los pintó y además siendo mujer.

    ResponderEliminar
  4. Es fabuloso, Morgan. Interesantísimo blog, pinturas, biografía de esta sublime pintora y una verdadera alegría para los ojos. Me quedaré un ratito más para contemplarlo y luego empezaré a pasarlo.
    Muchas gracias por compartirlo. Incomparable mujer, Georgia O'Keeffe.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo de yónico (ese término, no lo sabía) tampoco sabía es que yo no era tan raro por ver en todas las flores el símbolo de la femineidad y el útero, la vagina y los demás órganos del placer femenino. Ya he comprobado que hay muchos más como yo, jajajajajaja... Solo hay que mirar una orquídea y si te concentras acabas diciéndole: "impúdica, tápate" (es broma, por supuesto).

      Eliminar
    2. A mí me ha resultado notable que haya llegado un término derivado del sánscrito. Pero claro, se trata de un símbolo universal.

      Eliminar
  5. Pues sí, una mujer extraña y fascinante, como persona y como artista. Curioso como dice Íñigo por la época y su género, que tuviera tan claro su camino y este fuera tan alejado de lo común. Se crió en una familia de granjeros. También sorprende que parecieran apoyar su vocación (tuvo formación artística).

    ResponderEliminar
  6. La he descubierto esta mañana mientras transitaba por la extraña frontera entre el despierto y el dormido; y ahí me he quedado. Me gustan sus paisajes urbanos, su Nueva York "sentío", más que visto, y sus paisajes orgánicos. Supongo que su pintura en nuestro hoy refleja el contexto de su hoy, que fue ayer. Me atrae y me hipnotiza. Si puedo quedarme un rato largo absorto en su contemplación creo que habré empleado muy bien el tiempo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Compartimos sentimiento. A mí también me hipnotiza y me lleva a sentir más que a mirar su pintura. Creo que eso solo saben hacerlo los auténticos genios.

      Eliminar