miércoles, 8 de marzo de 2017

LA CREACIÓN SILENCIADA

Historia de las Mujeres en la Música

Sonia Ludd y Elena Pina

Hoy, Día Internacional de la Mujer, es una excelente ocasión para rescatar del inframundo del olvido a un puñado de mujeres que la Historia ha enterrado, silenciando como de costumbre su voz y su talento, y condenándonos a nosotras, sus hijas y herederas de generaciones posteriores, a pensar que no hubo nunca suficientes creadoras, suficientes músicas, filósofas, pensadoras, escritoras, científicas o pintoras. Que el mundo se ha construido sin nosotras de manera justificada, ya que no teníamos valor o virtud señalable que aportarle.

El pasado sábado asistí a una fantástica conferencia ideada y organizada por Elena Pina y Sonia Ludd, que se celebró en la sede de la ASOCIACIÓN DANOS TIEMPO.
         El programa publicado en su evento decía así:

«La Creación Silenciada es un recorrido por la Historia de la Música Occidental, desde la Antigua Grecia hasta mitad del siglo XX desde una perspectiva feminista.
La música la han creado e interpretado hombres y mujeres desde sus primeras manifestaciones culturales. Sin embargo, las creaciones de las mujeres han sido sistemáticamente silenciadas a lo largo de los tiempos, especialmente desde el siglo XVIII y sobre todo en el siglo XIX, hasta el punto de que hoy prácticamente no somos capaces de nombrar una sola compositora que pudiera estar al nivel de Mozart , Beethoven o Chopin.
Con La Creación Silenciada pretendemos dar a conocer los nombres y la música de mujeres geniales, que compusieron contra viento y marea, a pesar de todos los obstáculos, tabúes y dificultades imaginables, y cuya obra ha sobrevivido milagrosamente hasta nuestros días.
          En este breve recorrido musical escucharemos una selección de obras que nos han conmovido especialmente, grabaciones y música en directo interpretada al piano, que son una bella representación de lo que quizás nos hayamos perdido para siempre, a causa de la concepción patriarcal de nuestra sociedad, que ha silenciado constantemente la creación femenina
».


El programa incluía a un montón de intérpretes y compositoras fabulosas (que se pueden escuchar en Spotify: La Creación Silenciada. Lista creada por nenapina), pero, entre todas ellas, a mí me llamó la atención especialmente una soprano y compositora barroca (quizá mi período musical favorito), coetánea de Bach, Händel, Vivaldi y Monteverdi.
         Fue escuchar su música y apuntarme su nombre para no olvidarlo nunca más. ¿Cómo es posible que un talento formidable como el de esta mujer permanezca ignorado? ¿Por qué en el colegio estudiamos a sus colegas masculinos y no a ella, a tantas ellas que permanecen en el anonimato, pero de las que hay sin embargo constancia y existe documentación? ¿Y las que fueron coartadas en vida, sometidas a la voluntad del varón de turno que se negaba a dejarlas brillar? Tantas existencias mutiladas, tantas aspiraciones cortadas de raíz, tanto talento pisoteado y hundido tan hondo que nadie pudiera encontrarlo.
         Como me pasa en ocasiones similares, me invadió una acusada sensación de tragedia al pensar en todas esas mujeres brillantes y singulares que no hemos llegado a conocer. ¿Sería el mundo diferente, podría serlo, si el pensamiento, el arte y la memoria recogieran experiencias de mujeres, aportes de valores y vivencias de mujeres? Nunca podremos saberlo. Solo podemos seguir desenterrando huesos pacientemente, sacando a la luz insólitos y geniales espectros y dándoles su lugar. Yo te prometo, Bárbara Strozzi, que ya no voy a olvidarte. Para ti, para todas, en este día, que tu nombre no se borre de la Historia.


Barbara Strozzi

Barbara Strozzi

(Venecia, 6 de agosto de 1619 - Padua, 11 de noviembre de 1677)


Nacida en Venecia, Barbara fue adoptada y bautizada en la familia Strozzi. Era con toda probabilidad la hija ilegítima del poeta, dramaturgo y compositor de libretos veneciano Giulio Strozzi e Isabella Garzoni, su criada y heredera designada por él. Giulio no solo adoptó como hija a Barbara, sino que alentó su talento desde edad muy temprana, llegando a crear una academia en la que las actuaciones de Barbara pudieran ser valoradas y exhibidas públicamente. Parecía interesado en mostrar sus considerables talentos vocales a un público más amplio. Sin embargo, su canto no era su único don, estaba también especialmente dotada para la composición. Tanto es así que su padre, sabedor de estas cualidades, lo arregló todo para que estudiara con el compositor Francesco Cavalli, discípulo del gran Monteverdi.

Barbara Strozzi
Intérprete con viola da gamba - Bernardo Strozzi
Es concebible que Strozzi haya sido una cortesana, sin embargo, también puede haber sido el blanco de la calumnia celosa de sus contemporáneos masculinos.
Ella parece haber llevado una vida tranquila, aunque algo inusual. Hay pruebas de que al menos tres de sus cuatro hijos fueron engendrados por el mismo hombre, Giovanni Paolo Vidman, amigo de su padre. Vidman (también deletreado Widmann) era un patrón de las artes y partidario de la ópera temprana. 
Después de la muerte de Vidman, es probable que Strozzi se mantuviera, a ella y a sus hijos, mediante inteligentes inversiones y la publicación de sus composiciones. Al parecer, el padre de sus hijos no les dejó nada en su testamento.
Barbara Strozzi murió en Padua en 1677 a los 58 años. Se cree que fue enterrada en Eremitani. Murió sin dejar testamento, su hijo Giulio Pietro reclamó su herencia.

MÚSICA
Se considera a Strozzi «el compositor más prolífico - hombre o mujer - de la música vocal secular impresa en Venecia a mediados del siglo». Su producción es también única porque sólo contiene música vocal secular, con la excepción de un volumen de canciones sagradas. Ella era renombrada por su capacidad lírica tanto como por su talento compositivo. Sus letras eran a menudo poéticas y bien articuladas.
         La gran mayoría de sus trabajos son cantatas para soprano solista y bajo continuo, por lo que es posible pensar que fueron escritas para ser interpretadas por ella misma. Su música está profundamente arraigada en la técnica denominada Seconda prattica, cuyo principal ejemplo es la obra de Claudio Monteverdi. Sin embargo, sus trabajos presentan mayor énfasis lírico, basados posiblemente en la extensión de su propia voz. Muchas de las letras de sus primeras piezas fueron escritas por su padre Giulio. Pero para otras muchas composiciones pudo haber escrito sus propios textos.
         Strozzi escribió arias, cantatas dramáticas, madrigales y duetos. Publicó ocho volúmenes de obras, incluyendo más cantatas que cualquier otro compositor del siglo XVII.
De entre sus piezas yo he seleccionado para mostraros en el blog «Che si può fare», que me enamoró completamente el día de la conferencia-concierto, cuando la descubrí. Pura magia, encarnada en esta ocasión en la voz de la soprano Mariana Flores.
 
Che si può fare

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